amanecer azul

flickr
Sin retorno

Tantas bestias me dañaron con el filo de sus propios miedos, que sucumbí como el bosque lo hace ante las llamas, que insolentes le hunden su ira hasta la savia.

La noche curó levemente mis heridas y el azul amanecer hizo brillar sutilmente la cordillera, rayando con tímidos halos de luz la nieve que se derretía ante mis ojos. Me costó ponerme de pie y continuar la ruta hacia mi destino. Caminé lánguidas horas bajo el manto ardiente del sol, hasta que la noche volvió ferozmente a enfriar mis llagas.

Caí nuevamente hasta las profundidades y sumergido hasta las entrañas recordé cada uno de mis sueños y volví a vivir todas mis pesadillas. Oscurecí, me apagué. Me volví a la noche y me oculté tras cada una de sus máscaras. Sobreviví para llegar hasta aquí, hasta donde las palabras son el simple el eco de una historia sin retorno.