amaba

A veces, es preferible sentir rabia a dolor. La rabia oculta el daño que nos han hecho, a veces es más fácil lidiar con el odio porque eso evita que sientas el deseo de correr hacia los brazos que te han lastimado, porque a veces la rabia nos facilita el hecho de alejarnos de alguien que nos ha roto el corazón.
—  La sinfonía del alma.

un-cronopio-enamorado  asked:

Serías tan amable de decirme un fragmento de un poema excesivamente tierno, es para mí pareja, que le gusta que sea empalagoso y por ahora no se me ocurre ninguno :) muchas gracias

De Jairo Anibal Niño que a mí me parece súper bonito :3

Supe que te amaba más allá de toda duda el día en que estabas colocando un clavo en la pared y te golpeaste con el martillo y a mí me empezó a sangrar el dedo pulgar…

anonymous asked:

Malditoooooooo, fue tan fácil para ti dejarme ir, dejarlo todo, decir adiós viendo mis lágrimas, sabiendo que eras todo para mí, que te amaba... pero si para ti no fui suficiente no vuelvas jamás, jamás. Espero no tener que volverte a ver

Maldito☹

Algunas veces vivimos,
Otras atravesamos infiernos.
Llamas y fuegos furtivos,
Infinitos e insondables
Y a cada segundo,
Las frutas se pudren,
El perfume se pudre,
Las personas se pudren

Me preguntó si la amaba
Y la mire a sus ojos brillantes,
Como los de un tigre antes de atacar
Y no supe que responder.
Porque yo me hacía la misma pregunta.
Mientras miraba todo pudrirse,
No supe que decir,
Porque todo lo que sabía del amor,
Era cuan fuerte te quiebra los huesos

Ella conocía mis infiernos y siguió ahí,
Como una estatua,
Como una visión.
Sentada a un costado con la tele prendida,
Con la música sonando a la nada,
Creyendo en mí.
Aun cuando yo no creía en mí.

Ahora mis huesos no duelen,
Y te miro y el único fuego real parece ser,
El de mi corazón que cada tanto
Rebosa una sonrisa.
Y si te miro, sentada haciéndole compañía,
A mi nada,
No le prestó atención a las frutas pudrirse.

_León McMiller.

La vida sigue

Y ella llego a mi vida hace años atrás, sabía que derrumbaria mi mundo, pero no importó. Iba y venía, con promesas que iba rompiendo y sueños que destruía. Armaba y desarmaba mi sonrisa a su antojo, pero no importó. Yo a ella la amaba, yo a ella la amo. Hoy se volvió a ir, diciendo nuevamente que no volverá. Dejando más que un corazón roto a su espalda, dejandome rota entera. Una vez más. Una vida más. Una pena más. Un amor más. Y la vida sigue, y su vida sigue, y la mía sigue, despacio mientras se vuelve a construir, pero sigue. Hasta que llegue ella de nuevo, o no llegue o el mundo a acabe. Lo que pase primero.
Dágmar Vallejos.

Y amaba la forma en la que se reía, en la que todo le daba igual, pero a la vez cada pequeño detalle le importaba mucho, amaba como se erizaba cuando le besaba el cuello, amaba sus espontáneos “te amo” y sus arranques de amor inesperados, pero sobre todo amaba la forma en la que convertía cosas simples en mi, en algo tan único y especial.
—  Amaba en presente y futuro.