almae

—Todos estamos tristes —algunos protestaron, dijeron yo no, avisá, etcétera—. Todos estamos tristes muchachos. No nos engañemos. ¿Y por qué estamos todos tristes? Porque nuestro corazón está insatisfecho, porque sabemos que somos unos miserables, unos canallas. Porque somos injustos, ladrones, porque tenemos el alma llena de odio. Y todos corren. ¿Para qué, les digo yo? ¿Adonde? Todos luchan por tener unos mangos ¿para qué? ¿Acaso no nos vamos a morir todos?
—  “Sobre héroes y tumbas” - Ernesto Sabato.

Yo sé que hay veces en las que te gustaría mandarme a la mierda…

Pero no lo haces y eso en verdad que te lo agradezco tanto.

No necesito a más personas como tú, sólo te quiero a ti, te necesito a ti.

Siempre evito el hacerme ilusiones, crear fantasías dentro de mi cabeza, del tener sueños e imaginar más allá de un “algún día”, sin embargo contigo, por más que quiera evadir todo eso no puedo y …

¿sabes algo?
Sé muy bien que tu eres la persona indicada, porque en aquello que había perdido la fé, haces que vuelva a creer en ello e incluso en lo que jamás, alguna vez creí.

Y si llegase a equivocarme, cariño, no me arrepentiría de nada que haya pasado entre nosotros, no te llamaría mi “mayor error”, ni nada que tenga que ver con rencor o incluso odio.

Eres más que palabras, y considero que no serían suficientes para describir lo encantador que es tu corazón, lo inefable que eres tú.


Joder, te amo.