alejandro pereda

Te estaría mintiendo si te dijera que todo está saliendo como yo lo había planeado, de hecho está sucediendo todo lo contrario. Sí, en algún momento hice planes igual que los adolescentes enamorados, pero te voy a confesar que aunque esos planes no se convirtieron en realidad como yo esperaba… no lamento nada de lo que nos ha pasado. Hemos sufrido, hemos llorado, nos hemos ayudado, hemos gozado, hemos reído, hemos crecido, hemos vivido muchas cosas. Cada pequeña experiencia, cada momento contigo ha sido especial, aún y cuando tú no lo veas así, para mí fue especial.

Yo sé que el amor es la parte en la que necesito trabajar, yo sé que he llorado mucho en toda mi vida por personas que quizás no valían la pena, pero también sé que tú eres diferente, eres alguien muy especial para mí. La verdad es que no te voy a hacer promesas vacías, pero sí te diré que espero verte pronto. Tal vez sea la fascinación del momento, o tal vez sean delirios mentales, no sé bien lo que cause esto pero de verdad quisiera empezar una nueva vida contigo. Desde cero. Irnos a otra ciudad y empezar todo juntos. Sé que si se llega a dar esa oportunidad va a ser muy difícil pero valdrá la pena. No puedo explicarlo pero sé que todo lo que hemos vivido ha sido para fortalecernos y espero que todo lo que hemos pasado juntos haya sido una señal de que debemos darnos una oportunidad de vivir.

Sinceramente, no creía en “Dios” pero te considero una persona divina, porque ayudas a todos los que puedes. Tienes un alma verdaderamente pura. Un corazón honesto. Y yo, siendo un ser inmundo y repugnante, alguien que no sabe cómo relacionarse con las personas, me siento bendecido al poder haberte conocido. Agradezco a la vida por esta oportunidad y te agradezco por haber alegrado mis días desde el momento en que te conocí.

Quiero acercarme más
Quiero verte ya
Quiero besarte hoy
Quiero sentir tu calor
Quiero seguir a tu lado
Quiero tomarte de la mano
Quiero dormir junto a ti
Quiero despertar y reír
Quiero besarte toda la noche
Quiero mirarte a los ojos
Quiero sentirte cerca
Quiero quedarme contigo
Quiero seguir el camino
Quiero ser importante en tu vida
Porque gracias a ti me levanto cada día
Quiero que sepas que eres lo más importante para mi
Gracias por seguir aquí.
Quiero decirte que nunca había sentido por alguien lo que siento por ti. De verdad, cuando estoy contigo es mágico. No importa si es una hora al día, todo el tiempo de una semana, o el tiempo que sea… siento que cada momento que compartimos es realmente especial. Y no lo digo para sonar cliché, lo digo de forma honesta, te lo juro. Siento una enorme felicidad cuando estoy contigo. Tal vez soy repetitivo con las palabras que uso, pero es que de tan sólo pensar en ti mi mente se alborota de manera tal que no puedo pensar con claridad. En verdad te quiero. Quiero vivir contigo los mejores momentos de mi vida. Quiero compartir ideas contigo. Quiero que desarrollemos proyectos juntos. Quiero que hagamos algo importante, porque estoy seguro de que estamos destinados para eso. Siento en mi corazón la enorme necesidad de besarte cada minuto de mi vida. Espero algún día compartir todos mis días contigo. Este es uno de los momentos más hermosos de mi vida, espero que no se acabe. Soy feliz cuando estoy a tu lado. Te quiero.
Te ves linda con el cabello corto. Siempre te ves bonita, pero a mí me gusta más cómo te ves con el cabello corto. Te ves hermosa. Me gusta tu risa. Me gusta tu voz. Me gusta tu acento. Me gustan tus ojos. Me gustan tus labios. Me gusta tu piel. Me gustan tus dientes. Me gusta tu nariz. Me gustan las caras que haces cuando te toman fotos. Me gusta cómo escribes. Me gusta cómo piensas. Me gusta que seas sincera. Me gusta hablar contigo. Me gusta tu sonrisa. Me gusta imaginarte. Me gusta hablar de ti. Me gusta sentirte cerca. Me gusta tu cuello. Me gusta tu piel. Me gustaría escucharte cantar. Me gustaría caminar junto a ti. Me gustaría besarte. Me gustaría que me permitieras amarte.

Quiero mostrarte todo lo que soy. Quiero que me muestres todo lo que eres. Quiero enamorarte y que me enamores. Es un acto algo abstracto, enfermizo, pero valiente. Es raro. Quiero conocer todo de ti. Tus virtudes, tus defectos, su gracias, tus desgracias, tus gustos, lo que odias, tu forma de pensar, tu pasado, tu presente, qué quieres hacer en el futuro, tus planes, tus bellos ojos, tus cicatrices, tus cuerpo, tu alma, tus rasguños, tus fracturas, tus heridas, tus libros favoritos, tus cantantes preferidos, los políticos que más aborreces, tu comida favorita, tus alergias, tu rostro al despertar, tu rostro antes de dormir, tus creencias, tu forma de afrontar los problemas, todo. Quiero conocer todo de ti. Todo lo bueno y todo lo malo. Todas esas imperfecciones, todos esos defectos, todas esas fallas, todas esas cosas que te han marcado y te han hecho ser quien eres. Eso es lo que quiero.

Me gustaría besarte en las noches antes de dormir. Acariciarte en las mañanas al despertar. Que vivamos una historia que no te prometo que será perfecta porque eso no existe, es solamente un ideal humano, pero sí te digo que será una historia valiente y honesta. No voy a mentir, no tiene caso. ¿Para que mentirle a la persona que más quiero? Quiero besar tus labios. Que dibujar tu rostro. Quiero prepararte el café por la mañana. Quiero cocinarte tu platillo favorito. Quiero hacerte regalos. Quiero escribirte poesía. Quiero leerte cuentos antes de dormir. Quiero besar tus cachetes. Quiero conocerte tal como eres. Quiero tener algo contigo. Quiero tener esa intimidad y esos momentos especiales contigo. Quiero bañarme contigo. Quiero que me hagas el amor muy despacio, sin prisa, tranquila, disfrutando, con respeto y sobre todo con amor. Quiero vivirlo todo contigo.

No sé si estoy enfermo por querer todo eso, pero al menos sé lo que quiero. Quiero ser parte importante de tu vida porque tú ya lo eres de la mía. Quiero que seamos una historia valiente. Quiero que seamos un momento que no tenga fin. Espero que tú también puedas verlo así.

Malditas ganas de querer besarte todos los días. Qué ganas de tomarte de la mano y recorrer el mundo entero. De volver a cometer todos esos errores. De volver a disfrutar todas las buenas decisiones. De matar tiempo contigo. De hablar horas por teléfono aunque no hablemos de temas trascendentales. De descubrir la vida a tu lado. Qué ganas de abrazarte por la espalda, darte un beso en la mañana y decirte que quiero volver a hacerte el amor como solíamos hacerlo, como si se tratara de la creación de una obra de arte. Nos tomábamos nuestro tiempo pues dibujaba cada centímetro de tu piel y besaba cada fibra de tu cuerpo pues quería empaparme de tu espíritu, buscábamos eso: que nuestros cuerpos y almas se fundieran en uno solo. Quería hundirme en ti. Fundirme a ti. Quería detener el mundo por un segundo, hacer eterno ese momento. Realmente quiero volver a vivir todo eso. Porque yo estoy convencido de que aunque el universo se haga más y más viejo nuestra extraña atracción, nuestro peculiar amor, seguirá vigente. Porque queremos quedarnos siempre en la orilla de esta playa contemplando el instante en que el sol y el mar se unen. Algún día volveremos a reinar el desierto. Algún día volveremos a disfrutar del momento.

Nunca he entendido porqué me tratas así. Vienes y te vas. Me quieres y luego me odias. Dices que me amas y al día siguiente ya no dices nada. No puedo comprender tu manera de ser y me enferma el no saber qué es lo que va a pasar con nosotros.

Tú sabes que no creo en Dios, y tú siendo tan creyente no me has tratado de convencer de que adopte tu misma religión. Quizás entiendes que trato de ver todo de un modo tan exacto y ordenado, que me cuesta entender que un ser superior surgió de la nada. Creo que sabes que yo soy más un matemático que un creyente.

Por eso mismo no puedo entender tu comportamiento tan inusual. Según la ley de gravitación universal: la fuerza ejercida entre dos cuerpos de masa separados por una distancia es proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia, lo que quiere decir que cuanto más masivos sean los cuerpos y más cercanos se encuentren, con mayor fuerza se atraerán. Ahora, si tú y yo estamos tan lejos, ¿por qué seguimos atrayéndonos? No entiendo. No entiendo qué me hace gravitar hacia ti.

No entiendo nada de lo que pasa entre nosotros dos. Y eso si pasa algo, porque a veces parece que no pasa nada en lo absoluto.

Nos hemos vuelto extraños. Las pocas veces que tenemos conversaciones son sobre cosas tan triviales que realmente cuesta creer que estuvimos a dos meses y medio de casarnos. No sé qué nos pasó. Quizás es como siempre debió de ser: cada uno entró en la vida del otro para dejarle grandes lecciones. Aprendí mucho, pero el precio que pagué por ello fue muy caro. Perdí a quien alguna vez consideré el amor de mi vida. Ya ni siquiera puedo considerarte mi amiga. Te pasa igual, lo sé.

A veces extraño la cama donde solíamos dormir, los sueños que solíamos tener. La forma en la que tu aroma inundaba mis pulmones. Cielos, extraño tu cabello castaño oscuro al despertar. Jugar contigo los domingos por la mañana. Hacerte enojar al despertarte para después pelearnos y reconciliarnos. Hacer el amor de la misma delicada forma en la que las flores nacen. De verdad extraño besar tu cuello.

Creo que si nos topáramos en la calle ya no nos reconoceríamos. He estado tan triste últimamente que me dejé crecer la barba. Todavía uso la misma ropa, pantalón de mezclilla negro y playera blanca. Es en caso de que nos veamos puedas saber que soy yo. Pero creo que no podría saber si eres tú. Probablemente en este momento llevas el cabello teñido de un color que no es tu color natural pero que seguramente te sienta bien. A estas alturas del partido ya debes de ser una exitosa empresaria, como siempre quisiste. Seguro dejaste atrás los vestidos de verano y vas siempre muy formal al trabajo.

Fumo un cigarrillo por hora. Espero verte algún día de estos. Todavía me falta terminar la historia…

Últimamente he estado pensando mucho en tu boca. Quiero perderme en tus labios. Es extraño, pero desde la primera vez que me besaste quise detener el tiempo. En serio quería atesorar ese recuerdo, convertir en eterno ese momento. Fueron sólo segundos pero están tatuados en mi memoria. Hay noches en las que no puedo dormir por seguir pensando en tus labios. Quiero que tus besos me consuman a tal grado de desvanecerme de la faz de este planeta. Creo que si pudiera elegir cómo morir o terminar mi existencia, elegiría que fuera así.

Quiero abrazarte toda la vida. Causas una explosión química en mi cerebro. Por favor, haz que el siguiente beso sea eterno. Y sonará algo raro pero creo que contigo cada beso se siente como el primero.

Cada día me hago más viejo, y aunque agradezco cada momento que he vivido, sin importar si fue bueno o malo, me gustaría conocer al amor de mi vida. Dicen que el amor es para todos, sin importar lo que pase conocerás al amor de tu vida y serán felices el resto de sus vidas. ¿Pero qué pasa cuando ese momento llega y ya no eres tan joven como solías serlo? Me da miedo pensar en ello. Quiero conocer al amor de mi vida. ¿Por qué? Porque quiero vivir cada momento con esa persona, estoy seguro de que con esa persona podré ser inmensamente feliz. No es que me urja ser feliz, realmente estoy tranquilo como estoy ahora pero de verdad quiero pasar la mayor cantidad posible de momentos a su lado. No sé si estoy diciendo las cosas de manera correcta, pero lo que quiero es conocerla y vivir con ella el resto de mis días.


Amor, sé que no me conoces todavía, de hecho ni siquiera sé si leas esto. Es más, ni siquiera sé si tú (el amor de mi vida) eres alguien que ya conozco pero ni tú ni yo nos hemos dado cuenta de que somos perfectos el uno para el otro ni nos hemos dado la oportunidad de arriesgarnos. De cualquier forma, yo sé que sin saber quién eres te amaré más que a mi propia vida. Serás la persona más hermosa para mí. Seguramente, al despertar siempre querré besar tus labios y prepararte un café matutino, y si no te gusta el café te prepararé una taza de té. Podremos vivir nuestros domingos perfectos. Susurraré tu nombre cada que me sienta solo o débil, para recordar que estarás en casa esperándome y que estás del otro lado esperando con un abrazo mi regreso. Quiero vivir todo eso. Sé que no es el momento pero de cualquier modo te lo diré: te amo. Te voy a decir la verdad, no sé tocar ningún instrumento musical pero por ti aprenderé a tocar guitarra o ukelele para darte serenata todas las noches antes de dormir. Y al dormir, abrazados, tocaré tus costillas como si fueran las teclas de un piano. Por favor espérame un poco más, ya voy a llegar. Y si no llegas, ten por seguro que nunca amaré a alguien de la manera en la que te amo. Escapemos, ya tengo listo el plan de vuelo. Bailemos en medio de una fiesta, y besémonos hasta quedarnos sin fuerzas.

¿Por qué no te decides? ¿Por qué batallas tanto para decirme que me quieres? ¿Por qué dudas de lo que tenemos? ¿Por qué nos haces pasar por todo este proceso? ¿Por qué es tan difícil todo esto? Hay días en los que no entiendo. Quiero ser valiente pero a veces eres tan violenta. Tratas de no lastimarme y me dejas con heridas muy profundas. ¿Podrías quedarte? Quédate. Deberías quedarte hablando de todas las historias que tanto me gusta escuchar. No entiendo. Con mi cuerpo te protejo de la tormenta de arena, del huracán, del sismo, de todos los desastres naturales. Pero al parecer siempre es más la fuerza que ellos tienen sobre nosotros y terminan por separarnos. Yo aquí estoy, siempre estoy. Estoy para ti. Estoy para cuando me necesites. Aunque estamos lejos y todos los planetas se balancean entre nosotros, siempre puedes contar conmigo. Las constelaciones de nuestras noches son intermitentes. A veces veo las estrellas tan brillantes como tus ojos cuando me decías que me amabas. Otros días veo el cielo sin estrellas, como cuando me dijiste que me fuera de tu vida.

Es tan difícil todo esto, pero yo acepté el reto. Acepté éstas condiciones. Acepté todo esto porque te quiero. No sé si tengamos remedio, pero yo te espero. Te espero mil veranos de lejos, porque siempre que es otoño recuerdo tus cálidas caricias, tu radiante sonrisa, tus melodiosos besos y todo lo que me encantaba de ti. Probablemente todos tus amigos me odian, pero yo sigo queriendo conocer tu cuerpo, conocer tu mente y aquellos lugares donde nuestras almas se juntan. Porque dejé todo lo que soy contigo. Todo lo que soy está contigo siempre.

El mapa siempre nos marcaba lejos. Ni la geografía ni mucho menos la cartografía han estado a nuestro favor. Pero confío en que algún día los planetas se alineen y me dejen pasar por cada uno de ellos para poder llegar hasta ti. Sé que suena bastante fantasioso y hasta estúpido pero es lo que quiero. Si pudiera volver en el tiempo empezaría todo desde cero. Pero no para enmendarlo sino para vivirlo otra vez. Porque esta historia es perfecta, pero me gustaría recordar ese inicio tan hermoso que tuvimos porque este pasaje del libro es tan denso y tan lúgubre que ya quiero que se acabe para volver a tenerte en mis brazos, para volver a besar tus labios, para ver tus ojos y decirte cuanto te amo. Estoy llorando mientras escribo esto. Porque en esto oscuro me he quedado sin fuego, y la aurora boreal ha desaparecido. Solamente sé que mi camino es hacia al norte. Espero estar en la dirección correcta.

Quiero empezar de cero contigo. Normalmente empezar algo con alguien lleva un protocolo. Las mismas típicas preguntas, el juego de miradas, sigues las reglas ya predeterminadas del ritual amoroso para encontrar pareja. Me caga. Desde que te fuiste he tratado de empezar ese ritual y siempre me aburro, me desespero. Me enferma la monotonía bajo la cual viven algunas personas. Simplemente me caga. Pero si pienso en ti realmente me dan ganas de volver a vivir ese ritual desde el principio. Quisiera volver a verte por primera vez. Hacer ese intercambio de miradas. Volver a los tiempos cuando éramos extraños que buscaban acercarse. Volver a bailar rodeados de flores. Tomar fotografías a extraños en la plaza. Cantar canciones tristes que hablan de lo que vivimos. Dibujarte constelaciones en todo el cuerpo. Besar tus labios como si fuera la primera vez. Quisiera que me digas otra vez que te lleve al cielo de nuestra cama, que hagamos el amor como si el mundo fuera a acabarse el día siguiente.

Y sí, me enferma tener que empezar de cero con alguien más, pero si ese alguien más eres tú créeme lo que te digo: volvería a empezar las veces que sean necesarias para que tengamos la historia que realmente merecemos vivir. Aguanta un poco más, muy pronto podremos tener ese comienzo desde cero.

Durante la noche apago todas las luces e incluso cierro los ojos, pero ni así puedo dejar de ver tu rostro. Quizás mi memoria está demasiado aferrada a ti y no te quiere dejar ir. Trato de dormir. Me pongo a recordar. Cuento las grietas que hay en el techo. Nada funciona. Sin embargo, aún sin dormir empiezo a soñarte, a recordar lo que éramos o lo que somos. A veces quisiera volar para tener más probabilidades de volverte a encontrar. Es muy enfermo todo esto que está sucediendo. ¿Por qué hay días en los que solamente quiero volver a escuchar tu voz? ¿Por qué hay veces en las que me pongo a pensar y no encuentro alguna razón realmente válida para que no estemos juntos? ¿Por qué deseo con tanta intensidad que vuelvas, que vengas a hablarme, que me arrulles durante la noche, que me abraces, que me quieras, que acaricies mi cabello y me digas que todo estará bien cuando parece que todo se va a ir a la mierda? ¿Por qué deseo tanto eso?

Es raro todo lo que sucede, todo lo que sucedió. Es muy extraño todo lo que fuimos y todo lo que somos. Si tan solo vinieras y me hablaras. Si tan solo te dieras cuenta que yo estoy tan enamorado de ti. Me derrito por ti, pero no tú ni te das cuenta.

Me gusta pensar que esta historia todavía no ha terminado. Que por ahora la obra está en un intermedio, que estamos preparándonos para el siguiente acto, el cual viviremos con tanta pasión. En el cual aprovecharemos cada momento juntos. En el cual por fin dejaremos los miedos atrás. No sé cuánto falte para el siguiente acto. Quizás un día. Quizás un mes. Quizás un año. Quizás toda la vida y al final de nuestras vidas terrenales nos toque amarnos durante un día. No sé qué ni cómo vaya a pasar. Pero incluso si pasa que cuando estemos viejos nos volvamos a encontrar y tengamos la oportunidad de volver a querernos… la aprovecharé. Viviré esos últimos días con gran alegría, emoción, pasión… porque estaré a tu lado.

Sé que fracturé tu confianza, y que tal vez tarde toda una vida en sanar… pero esperaré. ¿Por qué? Porque vales la espera. Es un arma de doble filo, estoy consciente de que tal vez la espera sea en vano, pero no me importa. Elijo arriesgarme. Porque te elijo a ti. Porque me dí cuenta de que solo a tu lado soy feliz.

Algún día volveremos a bailar las canciones de Agustín Lara y cenaremos juntos en casa. Pero hoy me toca dormir solo en la cama. Realmente no importa, porque eventualmente volveremos a estar juntos.

Soy demasiado egoísta. No te quiero dejar ir. Creo que soy demasiado egoísta porque no quiero soltar tu recuerdo, no quiero que te vayas. Es que tú dices que nosotros ya fuimos lo que teníamos que ser pero sigo aferrándome a todo lo que vivimos con la idea de que la química entre nosotros no se ha muerto y que podemos volver a vivir grandes experiencias juntos, pero tú no piensas así. Realmente extraño todo de ti. Tratamos de ser amigos pero mi naturaleza siempre me traiciona y mi corazón tan desesperado de amor busca razones que hagan quedarte. Tú bien sabes que no soy el mejor chico que pudieses amar, todos lo sabemos. Yo sé que solamente contigo seré feliz, pero tú no eres feliz así.

Sé que soy demasiado egoísta porque quiero que te quedes. Pero ¿sabes? Entiendo que no puedo obligarte a hacer algo que no quieras hacer, nunca ha sido ese mi estilo. Si quieres irte, me dolerá demasiado pero aceptaré ese destino. Si decides quedarte haré de cada día algo inolvidable.

Solamente piénsalo y cuando hayas decidido házmelo saber. Esperaré tu respuesta.

No sé los demás así que hablaré en primera persona.

Soy un ser que tiene una necesidad brutal de sentir cariño. Constantemente busco que haya alguien que me diga “te quiero”, que me abrace, que me de un beso. En esa búsqueda implacable por encontrar “el amor” solamente he lastimado al pobre corazón que llevo. Corazón, por favor, aguanta un poco más los cambios de presión. Hay días en los que siento que nunca voy a encontrar el amor. Y esos son los días en los que me la paso todo el tiempo triste. Abatido. Como si se tratara de un asunto de vida o muerte. Y es que para mí es eso mismo, un asunto de vida o muerte, pues tengo el concepto de felicidad tan relacionado con el de amor de pareja que siento que sin el segundo no puedo tener el primero.

—  “El diario de un chico que no sabe qué quiere hacer de su vida” por Alejandro Pereda
Me gustaría que me abrazaras. Abrázame. El amor sólo se siente bien si eres tú, si eres tú quien me abraza y me besa. No te vayas. Quédate. Por favor, no te vuelvas a ir. No te amo porque te necesito, te necesito porque te amo. Sé que suena estúpido, pero no me puedo imaginar una vida sin ti. Solamente quiero que sepas que siempre estaré para ti, sin importar lo que pase. Me gusta cuando me cantas hasta quedar dormido, y me gusta que me abraces al despertar. Me gusta dormir a tu lado. Me gusta besarte las manos. Me gusta escribirte. Me gusta tener días contigo. Me gusta tenerte en mi vida. Por favor, entiende que el amor nunca se sintió tan bien. No quiero que te vayas jamás. De verdad espero que me ames como yo te amo. No puedo creer que a pesar de todo, te sigo amando como la primera vez que nos vimos en aquella estación de trenes. No hay nadie como tú. Todavía te amo, nunca dejé de hacerlo.
Sinceramente me alegro de haberte conocido
Y me alegro de que fuéramos paso a pasito
Me gusta cada pequeña palabra de esta historia
Porque todo se dio de manera natural
Todo esto me encanta.
Tenías que ser tú quien ayudara mi corazón
Tenías que ser tú quien no me dejara caer
Tenías que ser tú quien arreglara mi amor
Tenías que ser tú quien me ayudara a entender
Que todo lo que pasa es para nuestro bien
Que todo lo que vivimos tiene un propósito
Que todo lo que esperamos sirvió de algo
Porque ahora yo sólo quiero estar a tu lado
Y quiero tomarte de la mano
Quiero besarte todos los días
Quiero compartirte mi vida.

Sabes que nunca me olvidaré de ti, ¿cierto? Han pasado casi diez años y no he lavado la camisa que traía puesta la última vez que nos besamos. Huelo su aroma cada que necesito recordarte porque tu esencia se quedó impregnada. Hay una voz en mi cabeza que me dice “siempre te quedarás solo”, busco el teléfono para ver si llamarás y al darme cuenta que no vas a regresar simplemente me pongo a llorar. Éramos adolescentes cuando nos conocimos, pero desde el instante en que te vi supe que me romperías el corazón. Todo el día escucho música triste y siempre veo las películas que solíamos ver juntos. Cuando salgo a caminar no puedo evitar buscar tu rostro en cada persona que me topo.

Pienso en tu risa y solamente quiero escucharla. Pienso en tu piel y solamente quiero tocarla. Pienso en tus ojos y solo quiero verlos. Pienso en tu sonrisa y solamente quiero quedarme atrapado en ella durante cada día del resto de mi vida. Pero no podrá ser. Tú no volverás y eso lo sé muy bien. Tienes un cabello hermoso, ¿pero eso a quién le importa? A mí, a mí me importa. Y si dices “vámonos” yo te sigo. Pero no regresarás por mí. Hace mucho tiempo que te fuiste. ¿Por qué huiste? Pensé que el plan era hacerlo juntos.

Solamente contéstame algo: ¿me extrañas? Porque yo te he extrañado.

Hay días en los que despierto y eres lo primero que pienso. Otros días en los que me levanto de la cama con la ilusión de verte en la cocina preparando el desayuno. Hay días en los que solamente miro al reloj porque quiero llegar a casa, esos días sigo pensando que vivimos juntos, que me estarás esperando y que al llegar me recibirás con un beso en los labios. Hay días en los que practico las canciones que solíamos cantar juntos porque siento que esas noches vendrás a casa y podremos cantar como lo hacíamos. Hay días en los que lloro antes de dormir porque me doy cuenta de que no estarás al amanecer. Esas noches son las peores, me la paso pensando en ti durante horas, eres la razón de mi insomnio, cierro los ojos y te veo y pienso en todo lo que pudimos ser. Hay días en los que mi cuerpo grita tu nombre, que vengas y que me quieras. Hay otros días en los que paso el tiempo dibujando tu rostro basándome en mis recuerdos.

No sabes cuánto quisiera volver a verte. Volver a besarte. Que vinieras y me dijeras que todo fue una simple prueba. Continuar esta historia justo donde la dejamos pendiente. De verdad espero que éste no sea nuestro final.

Antes de que sigas corriendo por favor piensa en todo lo que fuimos, somos y podemos ser. Recuerda los buenos momentos. Piensa en mí. Solamente haz eso. Espero que de esa manera encuentres razones suficientes como para dejar de correr y regresar. Yo te voy a esperar. De hecho te estoy esperando con un ramo de flores. Margaritas, rosas y violetas. Conoces mis flores favoritas, conoces todo de mí. Frente a ti no oculto nada, soy transparente. Soy tan honesto como puedo ser. Te muestro quien en verdad soy porque contigo no tengo miedo de nada.

Espero que algún día volvamos a vernos.

Llevo días pensando en tus hermosos ojos
Desde la última vez que los vi no he dejado de pensarlos
Y es que creo que empiezo a entender
Que a cada día que pasa más te quiero
Y es que empiezo a sentir
Que cada beso que nos damos empiezo a adorarte
Lo que en verdad quiero es besarte esta noche
Y sentir tu mano en la mía
Lo que quiero es sentirte de cerca al dormir
Y que al despertar sigas aquí
Lo único que en verdad quiero es vivir
Vivir lo que me toque vivir contigo
Porque estos momentos son perfectos
Y sólo deseo que sean eternos.