alejandria

Si no podemos conocer nuestro origen y mucho menos expresarlo, es porque nuestra naturaleza está encerrada en la cárcel corpórea. Nuestra inteligencia, encerrada en las barreras de la carne y de la sangre, vuelta más bruta y más obtusa por su participación en la materia, aunque supere con mucho la naturaleza corpórea, se esfuerza por comprender realidades incorpóreas que a duras penas puede.
—  Orígenes. Pensador alejandrino cirstiano influenciado por los platónicos.