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Los dos Enriques

Aún recuerdo la cara de Melquiades Morales Flores en la noche del 2 de julio de 2006, Mario Montero también con cara larga se dirigía a la prensa y a sus simpatizantes para aceptar que el voto de los poblanos no los había favorecido. Aquel día el PRI lograba ganar únicamente un lugar en el Senado para la LX Legislatura, en cambio el PAN alcanzaba dos escaños.

Cuatro años después, el candidato tricolor a la gobernatura por Puebla, Javier López Zavala mostraba gestos similares a los del ex gobernador, un semblante desencajado y algo triste al perder la elección, la primera vez que ocurría para su partido. El lugar de Mario Marín en Casa Aguayo sería ocupado por un panista expriista.

Cinco años después de la elección federal las cosas son diferentes, el PAN a nivel nacional es un partido desdibujado, desgastado por la guerra contra el crimen organizado y la desaceleración de la economía, no es capaz de superar las simpatías que ha recuperado el PRI.

Con Enrique Peña Nieto como su carta depresentación, el otrora partido hegemónico se prepara no sólo para recuperar la presidencia, sino también para recuperarse en el Congreso de la Unión.

En Puebla, el PRI prepara su estrategia para recuperar las senadurías perdidas y apenas comenzó formalmente el Proceso Electoral Federal ha afinado a sus posibles candidatos.

Hace unos días se mencionaban sólo dos nombres; Enrique Doger Guerrero y Blanca Alcalá Ruiz, sin embargo, la semana pasada el Rector de la BUAP, Enrique Agüera Ibáñez ha recibido el respaldo de parte del PRI poblano y otras figuras con peso en la entidad, como el senado Melquiades Morales.

Posterior al fallido intento por participar como candidato a la gubernatura, Enrique Doger aceptó ser candidato a diputado y ganó. Desde que asumió el cargo en noviembre de 2010 mostró una actividad regular, sin llamar mucho la atención.

Todo cambió a partir de la última semana de agosto, el periódico Quinta Columna publica una nota en la que, con motivo de una celebración persona, Enrique Doger reúne a personajes importantes de la política poblana y sobre todo del PRI. Un mes después, el mismo medio publica los datos de la encuestadora Más Data, dan a conocer que tanto Doger como Alcalá son los personajes con mayor aceptación y simpatías, las cifras también demuestran que los poblanos preferirían otorgarle su voto a un partido diferente al PAN.

Doger permaneció tranquilo los días posteriores a la publicación de tales resultados, al parecer estaba esperando a que las cosas tomaran su rumbo y así sucedió.

El evento que detonó la actividad poblana tricolor rumbo al 2012 fue el Segundo Informe de labores del Rector de la BUAP, posterior al informe comenzó la verdadera actividad al interior del tricolor, por un lado parecían llover las loas y bienaventuranzas al rector de parte de diversos sectores de la sociedad poblana incluido el PRI, partido que dejó abierta la posibilidad de incluir a Agüera en sus filas rumbo al proceso electoral 2012.

Por otro lado, la misma semana del Informe, el CEN del PRI dio a conocer su decisión de designar Blanca Alcalá como su Delegada en Colima, lo cual se interpretó como una posible protección a la ex presidenta municipal o, todo lo contrario, la destierran para impedir que sus aspiraciones fructifiquen.

Lo anterior arroja el siguiente escenario; los dos Enriques tienen el caminolibre en Puebla para promocionar su imagen. Por un lado Agüera se posiciona como un rector responsable que ha llevado a la Universidad poblana a un nivel superior, la ha dotado de infraestructura, abierto nuevas carreras y la ha dotado de un sinfín de certificaciones.

El otro, Enrique Doger, ha comenzado su “campaña” “golpeando” a Eduardo Rivera, presidente municipal panista de la capital poblana. En días anteriores Doger ha realizado comentarios críticos al edil poblano, lo cual es una estrategia inteligente ya que Rivera es un personaje que, con el paso del tiempo ha perdido el empuje que le dieron los votos, por ser un personaje lejano al gobernador Moreno Valle y por los propios problemas que no ha resuelto.

Faltan ocho meses para la jornada electoral y aún pueden suceder muchas cosas, apenas se están calentando los motores de la política poblana, pero mientras tanto los dos Enriques han comenzado a hacer su tarea.