agosto

Te escribo esta carta para pedirte perdón. Sé que últimamente mi orgullo te ha lastimado y mi indiferencia ha marcado un nuevo tiempo entre los dos, y sé también que ya no quieres que te busque, pero no puedo.

Te lastime de tantas formas que es poco probable que me perdones, pero lo intento, ya que no tengo nada más que perder, pues ya te has ido y solo tú me importabas.

Quiero que sepas que lo siento, lo siento por mi cobardía y huír antes de enamorarme, por dejarte sola cuando más me necesitabas. Lo siento por darme cuenta tarde y todos los engaños. Lo siento por el gran amor que nos tuvimos y el poco tiempo que estuvimos. Lo siento, por volver cuando ya me has olvidado y formatearte el cerebro con esta carta. Lo siento por confundirte y por atreverme a ilusionarte de nuevo. Lo siento.

Ya para despedirme quiero que tengas presente que en días como estos nos recordamos y no podrás escapar de eso.
Te he escrito, porque en parte me siento triste y sé el daño que te he hecho.
Y te escribo, porque  solo quiero que vuelvas, y poder seguir haciéndote daño. 

pero, Te quiero. 

Atte: No dije quien era, y me pusiste nombre.

—  detrás de la carta. Brenda Ramírez
New Orleans

Chicos Lauren estuvo ayer en New Orleans. Ella me preguntó de dónde era y le dije New Orleans y ella me dijo Oh yo estuve ayer allí

La hermosa @camilacabello97 de @FifthHarmony hizo una pequeña parada en nuestra ciudad natal anoche! #fifthharmony

¿Camila habrá acompañado a Lauren a hacerse el tatuaje? Yo supongo que sí…

Como dato curioso el 1 de agosto fue el  #NationalGirlfriendDay 

Quiero que me encuentres en cada risa escandalosa, que te hartes de la música que no escuches a mi lado, que todo lo inolvidable haga referencia a lo nuestro.
Que me dediques versos añejos, poesía moderna, frases que leas en cualquier lugar. Que abraces cada momento como si fuera tu última oportunidad de susurrarme una palabra de amor, que nos admires en cada milagro cotidiano del que seas testigo, que sonrías por lo bonito que existimos juntos…

Y yo voy a pedirte que te vayas, y luego iré por ti. Voy a hacer que maldigas todas las razones por las que no llegaste antes a mi vida. Voy a escribir sobre ti. Voy a acariciarte con la mirada cada vez que quieras empezar a discutir, voy a evitar las peleas a menos que no tengamos ropa puesta. Voy a dejarte mi aroma en los dedos y mi cadera en el pensamiento, voy a dejarte bien claro que no te prometo más que el día que esté por empezar…

Voy a besarte de tantas formas que te verás obligado a enamorarte de todas las que soy.

—  Entre letras y cafeína