africanoexiste

Terrorismo blanco

Cuando el sistema normaliza desde las instituciones la persecución, criminalización y matanza de la población afrodescendiente, no es de sorprender que la población civil se vea legitimizada por estas instituciones para hacer lo propio perpetuando el racismo en base a los privilegios de la población blanca.

Por otro lado como comenta mi colega de  Cadhubev Benkosvive “Los medios cubrieron lo de Cherlie Hebdo como una Masacre generada por el Odio a la libertad de ser diferente y según los mismo medios esto fue un loquito que mato a unos por allí.” Y es que la tendencia de los medios de masa de individualizar este tipo de actos sin hablar de un problema estructural hace que la población que atiende esos medios así lo entienda y no se lleve al debate necesario del racismo y la supremacía de unos a costa de otros. El tipo de discurso y la óptica que se utiliza para tratar este tipo de actos determina en como la sociedad civil blanca entenderá el problema. Lejos de ser un crimen de un individuo loco con problemas concretos y que decide matar “por matar” este se debe entender como un ataque de terror sobre la población afro en los Estados Unidos, es un acto político que presenta una agenda concreta de asesinar a unas personas concretas por su etnia y pigmentación. Es un acto de terrorismo de corte racista y como tal debe ser tratado y analizado. Resulta curioso que en Estados Unidos, el principal país autoproclamado en eliminar el terrorismo de la tierra que tiene ocupaciones militares en muchos países con el fin de controlar el terrorismo que pone en peligro la estabilidad internacional, en los últimos años la mayoría de ataques terroristas que ha sufrido el país han sido llevados a cabo por jóvenes blancos estadounidenses y como recuerda el bloguero Jessi Daniels han sido perpetrados  “a partir de una combinación de cristianos, supremacistas blancos radicales y grupos de milicias de extrema derecha.”

Lo cierto, aunque a muchos pueda sorprenderles, es que este atentado lejos de ser una excepción se ha venido repitiendo históricamente. La historia nos dice que las Iglesias afroamericanas han sido una de las principales dianas de colectivos racistas como el Ku Klus Klam. Y esto se debe precisamente al gran contenido político que implican estos espacios, que lejos de ser meramente espacios dedicados la espiritualidad fueron lugares de encuentro donde se organizaron levantamientos de esclavos. Como bien estudió el sociólogo afroamericano W.E.B Du Bois era la iglesia el único lugar donde los esclavos podían reunirse, hablar y tener “privacidad” para poder compartir experiencias, realidades y crear identidad. En cierta forma, esta herencia sigue vigente en muchas de las iglesias de afrodescendientes del país, principalmente en el sur donde las venas siguen abiertas y las tensiones siguen vigentes. Y por lo tanto, por su simbología son y seguirán siendo un objetivo del racismo.


By Africanoexiste

La masacre de Kenia (al menos 150 estudiantes matados a sangre fría en un campus universitario) no ha tenido ni la mitad de repercusión que la que ha tenido el accidente de avión alemán germanwings. Y me pregunto ¿por qué? ¿Tienen más importancia las vidas occidentales? Mi opinión es que tenemos una idea muy generalizada de que en los países africanos es normal que la gente sufra, muera de hambre o que les maten a tiros en un campus universitario. Porque llevan tantos años sufriendo que ya aceptamos que sufran. Ni los medios de comunicación le han dado la importancia que se merece a esta masacre. Estamos hablando de que han muerto 150 jóvenes por ser cristianos, discriminandoles por esa simple razón. Creo que debemos tener claro que todos somos libres de elegir si somos creyentes o ateos, de si queremos pertenecer a uno u otro culto, y lo que no puede ser es que mediante la violencia un grupo de fanáticos intenten imponer sus creencias y su sucia secta. Deberíamos ser un poco más conscientes, y empatizar más con las familias de Kenia, que estos días están lamentando la perdida de sus hijos, hermanos, nietos… Todas las vidas importan, no sólo las occidentales .

africanoexiste replied to your post: franticcurls replied to your post: africanoexiste…

would u consider an argelian that goes to live in usa as an african american? maybe im wrong so dont attack me lol but i think i heard that the african american people are only those who their predecessors were slaves in america, so Obama wouldnt be.

Please be assured that you will never be attacked on this end. I believe that the individual was referring to the descendants of enslaved Africans but the term “African-American” can be used describe a range of people who come from various circumstances. It really becomes a discussion of personal identity. 

Sobre la legitimidad de las autodefensas en Estados Unidos

Últimamente está apareciendo noticias en relación a grupos de afroamericanos que se deciden a crear estructuras armadas de defensa en las comunidades donde viven. Como en Austin, Texas, donde “unos 40 miembros del Nuevo Partido Panteras Negras (NBPP, por sus siglas en inglés) salieron a las calles para condenar los recientes asesinatos de ciudadanos de raza negra en varias partes de Estados Unidos”.[1] Los constantes sucesos de jóvenes asesinados a manos de la policía sumados a los escalofriantes datos sobre el porcentaje de afroamericanos encerrados en las cárceles de EEUU han dado lugar a numerosas manifestaciones y concentraciones a lo largo y ancho del país.

Desde la Casa Blanca se intenta mitigar las revueltas generadas con pequeñas e ineficaces correcciones en las estructuras policiales. Se ha admitido públicamente tras un estudio realizado que existe racismo dentro de los cuerpos policiales de “algunos estados” y han sido apartados algunos policías por comportamientos racistas. Pero todo esto no es más que un pequeño juego para calmar los ánimos que no dará mucho resultado, ya que es inevitable que tarde o temprano vuelva a surgir otra noticia de otro afroamericano muerto por parte de las fuerzas del orden.

Y es que resulta que la gente no aguanta más. Poco a poco está resurgiendo un espíritu que había permanecido hibernando demasiado tiempo ante la realidad terrible que vive la sociedad estadounidense. A llegado un punto en el que los jóvenes de ciertos barrios salen con miedo a la calle por ser detenidos e incluso tiroteados por la policía. La libertad de movimiento se está viendo restringida por un estado policial en una ejercicio de la “caza al joven negro”.

Las cifras son aterradoras y hablan de una sociedad con un índice de encarcelados mayor que el que se daba en la época de la esclavitud. Para que no suene a exageración la comparación con el periodo de esclavitud, según el censo de 1850, cerca de 1,7 millones de adultos (a partir de 15 años) eran esclavos[2] mientras que uno de cada once adultos negros estaba bajo el control penal a finales del año 2007, aproximadamente 2,4 millones de personas. [3]La importancia de este dato se agranda si tenemos en cuenta que en EEUU las personas en prisión así como todas las que están bajo el sistema penitenciario en libertad condicional u otras formas, pierden la capacidad de ejercer su derecho al voto y los procesos para recuperarlo tras salir de prisión se vuelven en muchos de los estados verdaderamente insufribles y desesperantes debido a tasas, impuestos y desarrollos burocráticos. Por lo tanto, resulta que 2,4 millones de negros en EEUU hoy en día no tienen derecho a voto.

Esta realidad ha hecho que vuelvan a surgir los llamados grupos de autodefensa que se dieron a conocer en el pasado gracias al partido de los Black Panthers de Huey P. Newton, Bobby Seale, Kathleen yEldridge Cleaver, Angela Davis y compañía.

Cuando es el Estado el que ejerce de manera indiscriminada la violencia contra una comunidad, que por definición acapara su legitimidad, ¿Qué alternativas quedan? Cuando esa violencia implica el asesinato sistemático de la población de cierta comunidad, cuando el modelo de justicia se basa forma parte de las mismas estructuras que están legitimando esa violencia bajo el pretexto de una Guerra contra la droga y la seguridad de los demás y sobre todo, cuando sientes que puedes ser tú el siguiente, ¿qué salidas puedes tomar?

Estados Unidos es un país armado donde en algunos de sus Estados se pueden portar armas por las calles y donde pueden ser compradas en simples centros comerciales como nos enseñó Michale Moore en su documental “Bowling for Columbine”.  Hablamos de una sociedad armada que da muestra de sus problemas sociales cada vez que salen a la luz casos de gente que se decide a matar a todo el que encuentra por la calle, en universidades, centros comerciales o en colegios. Muchos defienden el uso de armas como un aspecto de su propia libertad individual, a parte del enorme mercado que supone en el país. De ahí la importancia económica y política de la Asociación del Rifle del mítico actor Charlton Heston. Lo cierto es que es una sociedad que teme al Estado, y que no termina de confiar en él. Numerosos grupos armados, llegándose a considerar pequeños ejércitos, se entrenan en algunas de los montes  del país como Utah o Colorado bajo la idea de que siempre hay que estar preparado por si el Estado decide someter a alguien en contra de su libertad individual tan emblemática de los EEUU. Son milicias ultraderechistas con una fuerte connotación racista.[4] Es decir, la cultura del culto al arma es identitaria en muchos sectores de la sociedad  pese a los últimos esfuerzos que se han llevado a cabo por la administración Obama para limitar este problema.

Como en el pasado, los conocidos Deacons for defense que en el sur de los Estados Unidos decidieron armarse y entrar a la ofensiva contra los grupos racistas sureños liderados por el Ku Klux Klan, pasando por las autodefensas de los Black Panthers, parece ser que a día de hoy en el siglo XXI estos grupos siguen teniendo motivos para existir.

Aquí se entra en el debate del uso de la fuerza, la violencia frente a un ser dominante y en el cómo ejercer la lucha. En una entrevista a Ángela Davis de su periodo en prisión, el entrevistador le preguntaba que por qué defendía el uso de la violencia.  Siendo la pregunta en sí ofensiva, ya que se está preguntando precisamente a una víctima de la violencia racista. ¿Cómo puede ser que sean las víctimas de todo un sistema las que sean cuestionadas por el uso de la violencia cuando precisamente quien tiene la legitimad de ese uso y por lo tanto el único que la ejerce realmente son las fuerzas del Estado? Es complicado cuestionar a una persona que use la violencia cuando es precisamente una víctima de ello. Hay que entender que la violencia solo la ejerce el Estado y el pueblo tiene la legitimad de defenderse.

Desde la posición de poder que da el sistema a la sociedad blanca es muy fácil cuestionar y criticar este tipo de iniciativas. Pero resulta que no es la población blanca la que están siendo encerrada de forma sistemática en las prisiones, no son ellos quienes son perseguidos y asesinados a manos de policías sin que se castigue a los responsables.

Las autodefensas son precisamente eso, autodefensas. Y estas no existirían si no hubiese una amenaza real y palpable. Es muy fácil dirigir el discurso buscando una vez más la criminalización de estos grupos sin entrar a entender el motivo de su formación y su base ideológica. La eliminación del contenido hace que se vea como una serie de “tipos locos portando un arma en busca de matar a cualquier blanco que les guste”. Es común presentar a la víctima (quien se tiene que defender) como el malo y así precisamente justificar los actos que se hacen contra él. No existe un interés en tratar de entender lo que le lleva a esta gente a tomar esta decisión. Nadie, decide coger un arma y ponerse a armar grupos de defensa en las calles por hobby. Y la comunidad negra no es una excepción. El resurgimiento de grupos de autodefensa surge empujados por un contexto y no de la nada. Y es que un afroamericano tiene 21 veces más probabilidades de ser disparado por la policía que un blanco.[5]
 

Eso no quiere decir, que el armar a toda una comunidad como fin, sea una solución. Por lo pronto, porque los principales beneficiarios en ese sentido no serían los miembros de la comunidad negra sino las empresas armamentísticas y sus distribuidores apoyados en mafias que poco o nada les interesan las minorías. La defensa no surge como solución, sino como medida drástica de protección. La solución debe venir por el cambio de las estructuras.

Por otro lado, estas medidas no son representativas de toda la comunidad ni todas las personas afroamericanas defiendes este tipo de iniciativas ni mucho menos. Pero la sensación de agotamiento está haciendo que cada vez más empiezan a cansarse y no encuentren otra alternativa por lo que cada vez les parece menos drástico. Esto puede llegar a una situación de inestabilidad muy preocupante dentro del país.

Y es que, ¿Por qué debe nadie tener que aguantar este tipo de persecución? El surgimiento de estos grupos armados tiene que entenderse como un síntoma de la decadencia de la sociedad que vive el país. Como una consecuencia de una historia que no ha cambiado sino que se ha camuflado en una serie de políticas y medidas disfrazadas de un lenguaje neutro racialmente hablando.

El problema no es que existan estos grupos, sino que se haya tenido la necesidad de crearlos visto las circunstancias.

*Fotografía 1 tomada de: http://nopolicestategirl.net/

*Fotografía 2 tomada de: http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/Vuelve-autodefensa-armada-panteras-Texas_0_1463253668.html

[1] http://www.aporrea.org/internacionales/n267103.html

[2]  El color de la justicia. Michelle Alexander. Capitan Swing Libros, S.L. Edic 2012. Pag 276

[3] Fuente: Pew Center on the States, One in 31: The Long Reach of American Corrections, Washington DC, Pew Charitable Trusts, 2009.

[4] Para más información http://tribuna.org.mx/milicias-en-estados-unidos-la-cultura-del-odio/

[5] Fuente: http://www.elconfidencial.com/mundo/2014-11-26/por-que-los-policias-que-matan-civiles-nunca-acaban-en-la-carcel-en-estados-unidos_505882/

By Africanoexiste  

La hora de la Champeta…cuando interesa al público blanco

Entre el 29 enero y el 1 de febrero se celebró en Cartagena de Indias, Colombia, el reconocido Hay Festival que se autodefine como “la fiesta de las ideas y las palabras”. Es un evento que cumplía su décimo aniversario, y en el que tienen lugar numerosas conferencias y conversatorios sobre literatura, política y sociedad con figuras de renombre a nivel nacional e internacional. Pero, si bien es uno de los festivales más importantes en cuanto a su temática de toda América Latina, es un festival que saca a la luz el racismo, clasismo y la desigualdad en los que está fuertemente sumergida la ciudad de Cartagena.

La diferencia de clases muy marcada en esta ciudad,  donde las clases bajas y la clase media-alta difícilmente encuentran lugares en los que interactuar, ha marcado siempre un distanciamiento de lo popular-cultural. Puede decirse, que hoy en día se observa tanto a nivel nacional como local una apertura parcial hacia ciertos rasgos culturales de los cuales muchos sectores de la población del país renegaban de ellos. Pero ello no ha eliminado aun la existencia de un doble discurso envuelto en un aire de hipocresía por el que de puertas para fuera se reniega de estos aspectos culturales por estar ligados a las clases bajas, pero de puertas para dentro se disfruta a lo grande.

Volviendo al Hay Festival hay que aclarar que el público al que va dirigido no es, ni de lejos, el público que representa a la mayoría de la sociedad cartagenera. Este público, de una muy amplia mayoría blanca, tiene tres formas de acceder a los diferentes encuentros. Los estudiantes pueden conseguir escarapelas (entradas) de forma gratuita con una previa reserva. Un 20% que depende de si se llena el aforo o no. También, están aquellos invitados que ya sea por contactos o porque forman parte de la “élite” que reciben invitaciones gratuitas. Entre los invitados se encuentran patrocinadores, organizadores y los “amigos del Hay Festival” que pagan una suscripción anual. Por último, quedan aquellas personas que deciden comprar unas entradas por el precio de 20 mil pesos cada una. Un precio que se presupone inviable para un porcentaje alto de la población de la ciudad cuyo salario mínimo está en 644.350 pesos.

Prácticamente, la totalidad de los eventos del Hay Festival se llevan a cabo dentro de la muralla que delimita el centro histórico de la ciudad creando así una burbuja de realidad que poco tiene que ver con el resto de la ciudad. Los precios abusivos que se encuentran en el centro y patrones estéticos diferentes nos llevan, de nuevo, a mostrar el carácter clasista que envuelve las jornadas. Hay que concretar, diciendo que Cartagena es una ciudad cuyo centro histórico no se encuentra acondicionado para los cartageneros sino para el único disfrute del turista. Pero ese es un tema que no nos compete ahora.

Esta última edición del festival, haciendo un gesto de acercamiento a las clases más populares, se decidió terminar con un conversatorio dedicado a la Champeta y con un posterior concierto de uno de los máximos representantes de este género musical, Chales King.

Para los que no estén familiarizados con la Champeta, se trata de un género musical, que surge en África y que llega al caribe y a la costa colombiana a mediados de los años 70. Su origen en Colombia está ligado a los barrios populares/pobres de mayoría negra que encuentran en esta música un lazo con sus raíces y una vía de escape en términos de expresión de letras políticas y sexuales rompedoras con las estructuras mentales de la época. Un género que como muchos otros juega la mayoría del tiempo con metáforas y figuras retóricas con las que se plasman experiencias y realidades con un trasfondo social y contracultural muy marcado.

Es importante poner en contexto a Cartagena en el marco del racismo. Pese al paso del tiempo, las prácticas racistas siguen mostrándose en niveles realmente preocupantes. Por ejemplo, las estadísticas muestran claramente la diferencia en acceso a la educación y en acceso a obtener un trabajo de la población afrodescendiente con respecto a la blanca. Un estudio de la Universidad de los Andes en el que se enviaron hojas de vida falsas en las ciudades de Cali, Medellín y Bogotá reveló datos como que una persona blanca tiene el 20% de posibilidades de ser llamada a una entrevista de trabajo frente a un 9% de una persona afro del mismo perfil o como que  el sector donde hay menos representación afro es en los bancos.* Y resulta que hoy en día quienes dominan  son los Bancos. Por otro lado,  hay datos tan alarmantes como los que se presentan en el último informe del PNUD “Los afrodescendientes frente a  los objetivos del desarrollo del milenio” que afirman que el 32% de los afros adultos mayores en Cartagena son analfabetos.

Volviendo al conversatorio. Los representantes de la Champeta invitados, Charles King, Viviano Torres y Luis Towers, encontraron en el acto un espacio para reivindicar ciertos aspectos que consideran que aún no han cambiado pese a la relevancia que está obteniendo este género. Se criticó fuertemente a los diferentes agentes políticos de la ciudad, así como a los sucesivos alcaldes que se han empecinado en renegar de la Champeta hasta que han necesitado de los votos de la gente y por ello llevan a  cabo pequeñas campañas que dan visibilidad y un supuesto reconocimiento a la champeta en un ejercicio de “Realpolitik”. Esto no debió agradar al señor alcalde Dionísio Vélez que se encontraba en el teatro y que decidió abandonar su palco cuando aún quedaba mucho del evento y el posterior concierto que puso a todo el teatro Adolfo Mejía a bailar. Se puede hacer un inciso para remarcar la ironía que tiene que un teatro que se llama Adolfo Mejía pero que difícilmente se encuentra población afrodescendiente en los eventos que tienen lugar en él.

Durante la sesión, hubo tiempo para hablar sobre las “nuevas” formas de champeta dejando para el debate la idea de cómo la entrada en un mercado más amplio y que pretende llegar a un público que nunca se ha reconocido como propio de la Champeta implica cambiar algunas de las bases para buscar la comercialización masiva y por lo tanto de rentabilidad económica. La tendencia a un “dejarse llevar” puede resultar peligrosa y puede dar lugar a que se pierdan algunas de los principales distintivos del género. Los sonidos cada vez más electrónicos, que tienden a hacer olvidar la raíz africana, y las letras cada vez más “simples” en el sentido de comerciales, pueden hacer que a la larga cambie el concepto de la Champeta y esto es un aspecto importante que se debe re-pensar. Hay quien dice que de haber sido hace unos años ya estaría sonando una champeta sobre El Chikungunya.

Es curioso como en un acto que habla de la reivindicación y reconocimiento de un género musical con una trayectoria transgresora y con un carácter tan fuerte de identidad africana la mayoría del público fuese blanco, vestidos de “etiqueta” y gente que utilizan el evento como escaparate para sus relaciones sociales y su nuevas prendas de vestir. No hay que pasar por alto el espacio que se crea de negocios y firmas de importantes acuerdos entre diferentes personalidades y empresas en los tiempos de espera de los eventos.

Con este evento se ha pretendido proclamar la mayoría de edad de un género socio-musical que se había acostumbrado a vivir bajo la segregación por clase, y por su puesto por raza. Si bien es positivo que se le reconozca institucionalmente el valor de este género no hay que olvidar que la champeta surgió y sobrevivió gracias a las clases populares. Gracias a la población afrodescendiente del caribe colombiano que en una búsqueda de identidad se encontró con una vía para expresarse y reconocerse a sí misma. Y por lo tanto, todo evento que no refleje ese aspecto, ese origen y la propia idiosincrasia del “Champetudo” no será representativo de la Champeta.

Para ir terminando considero que es necesario dejar claro una serie de aspectos que tienden a ser olvidados. La herencia africana, de la que mucho tiene que ver la Champeta, no se limita a una herencia en términos culturales ya sea a través del baile, la gastronomía o la artesanía. La herencia africana también se observa en diferentes modelos sociales de algunas zonas del país. La herencia africana está también en lo político y en lo económico, es decir, en aquello que permite empoderarse a las personas. La herencia de lucha, la herencia de tantas formas de trabajo de tierra, agricultura, etc. Hablar de herencia africana en solo términos culturales implica negar un pasado intelectual del africano, y con ello, ratificar el racismo interiorizado. Es volver a la invisibilización de un aspecto crucial del colectivo afrodescendiente.

Por último, es importante tener en cuenta la presión que ejerce la contracultura con respecto los patrones dominantes, y por ello es esencial evitar que se la apropien quienes siempre han renegado de ella porque perdería su esencia y por lo tanto su sentido.

*Fuente Noticias Caracol: http://st.caracolnoticias.co/antioquia/colombia/afrodescendientes-tienen-menos-oportunidades-laborales-segun-estudio

By Africanoexiste  

Libros del 2014

Estos son algunos de los libros y artículos que tuve oportunidad de leer en el ya pasado 2014

  • (etnografías contemporáneas) Pensando la pobreza en el gueto: Resistencia y autodestruccion en el Apartheid norteamericano- Philippe Bourgois
  • Escritos sobre emancipación en America Latina y El Caribe: Haiti y la resistencia cultural – Yarisma Unda Miche Dasmar
  • Algun día escribiere sobre Africa – Wainaina
  • Aniversario de la abolición de la esclavitud en España el 7 de octubre de 1886 – Miquel Sarries Griño
  • Africa en colombia (articulo)
  • Mujer, raza y clase – Angela Davis
  • Desde el feminismo negro, una mirada al género y la inmigración – Mercedes Jabardo Velasco
  •  Discurso y Racismo – Van Dijk , T. 
  • Otra manera de sentir: Feminismos negros, genero y estudios literarios en el africa subsahariana – Bibian Pérez Ruiz
  • ¿cooperar o imponer? Analisis critico de la igualdad de genero en el caso de la cooperación internacional hispano-colombiana – Juan David Gomez- Quintero y Juan agustin Franco Martinez
  • La violación del imaginario de Aminata Traore
  • Autobiografía de Assata Shakur
  • El Libro de Emma – Maria Cecile Agnant
  •   Los estudios contemporáneos sobre población afrocolombiana – Teodora Hurtado Saa
  • Invisibilidad y espejos para las ciudadanías afrocolombianas en debate – Jaime Arocha
  • Piel negra mascaras blancas – Franz Fanon
  • Negros en los campos nazis – Sergi Bilé
  • Afrodescendientes en América. De Esclavos a ciudadanos – Jean-Arsene Yao
  • Critica postcolonial desde las practicas politicas del feminismo antiracista – Ochy Uriel
  • Africa Rebelde – Sam Mbah, I E Igariwey
  • Ebano –  Ryszard Kapuściński

¿Qué libro recomiendas para el 2015?

lamarea.com
Sobre la legitimidad de las autodefensas en EEUU - La Marea

Poco a poco está resurgiendo un espíritu que había permanecido hibernando demasiado tiempo ante la realidad terrible que vive la sociedad estadounidense

Mi nuevo escrito sale hoy en ese maravilloso diario que se llama La Marea hablando sobre los grupos de autodefensas en los EEUU

autremondeimagination asked:

¿podrías explicarme desde tu punto de vista algo más sobre áfrica, tu interés sobre ese sitio y por qué crees que no existe?

Hola…mi intereses sobre áfrica es básicamente desde que tengo uso de razón por la alegría que me trasmitía de pequeño y todas las grandes historias que escuchaba. Poco a poco mientras iba creciendo fui informándome más y mejor…y entendí que áfrica es un continente inmenso, diverso y grandioso que ha sido robado y que sigue siéndolo y del cual desde occidente le debemos muchisimo. Desde la filosofía como tantas materias primas que expropiamos, el problema es que borramos la historia para no reconocerlo. Parece que nosotros hemos inventando todo, no se reconoce históricamente a africa, solo desde la colonización como si antes no hubiese existido. El pueblo afrodescendiente es el que por estadística peor se encuentra en cuanto a derechos, oportunidades y recursos en cualquier país, incluso en peores condiciones que los nativos de américa latina. El mundo ha dado la espalda a este colectivo demasiado y ahora lo que se exige es la Reparación económica, social, política y cultural. Creo que como joven blanco, europeo, español y desde mi posición de poder que me otorga el sistema racista en el que vivimos, simplemente por esto siento una responsabilidad en aportar lo que yo pueda por cambiar las cosas, pero no tutelando al hombre negro, no imponiendo mi modo cultural, si no cambiarlo en base a lo que ellos mismos reclaman. Hemos esclavizado un continente, hemos desplazado por siglos a su gente a otras tierras, imponiendoles culturas y modos de vida que no corresponden con ellos, y lo que es peor, eliminando su propia historia para que ni ellos se puedan reconocer o identificar con su identidad africanay sus raices, como ocurre en La Republica Dominicana…robamos todos sus recursos, les imponemos nuestro sistema fallido de politica (esa democracia que tiene en vela a tantos paises occidentales) generamos guerras entre ellos para tenerlos más controlados e imponemos sus lideres y presidentes…Mi interés se basa en cómo pese a todo esto sigue siendo un continente tan invisibilizado, cómo a practicamente nadie le interesa…pero eso si nos expropiamos sus modos culturales, sus estéticas, su música, sus bailes mientras a la vez se les critica erróneamente de que los africanos solo saben hacer eso, cantar, bailar y sonreír…parece que no hay universidades allí, que la gente no estudia, no trabaja, sigue existiendo una imagen del africano como algo salvaje, exótico (las personas no son exóticas, eso es racismo implica inferioridad, exóticos son los lugar). No hay nada peor en este mundo que invisibilizar a un colectivo, por lo menos a oriente medio se les menciona, aunque sean para mal. En España los telediarios de tv hablan a lo largo del año un 17% de las ocasiones sobre oriente medio, sobre todo tratando el conflicto de palestina e israel, pero sobre todo un continente con tantos millones de personas como es Africa y del que tanto ha influido en la historia de este pais solo un 2%, por eso “Africa no existe”, y si existe es para un mensaje catarsico de pesimismo, como si fuese el continente de la muerte, de las enfermedades, de las guerras todo generando un discurso que nos haga sentir lastima de ellos como asumiendo que nosotros somos superiores…Sea como sea el discurso occidental se hace de tal forma que quede Occidente por encima de Africa como que depende de nosotros…les imponemos un problema y ahora en nuestro mensaje de lástima decimos que nos responsabilizamos y también les imponemos nuestra solución.

Espero responder a tu pregunta :) Un placer!!

Ferguson Dont Shut up!

It is admirable the African American community in the USA … every time a racist murder occurs by the police, they go out to the street. The sense of community and identity in the black population of the United States has been getting along with a struggle and self-educating by its people.

In Latin America there is still much to achieve a feeling such this one, but gradually be working on it.

Force to the people of Ferguson!!

Rachel Dolezal y el problema de la identidad

El tema de la identidad racial ha sido clave para entender la construcción social de la comunidad afroamericana en los Estados Unidos en las últimas décadas. Y es que, no es fácil considerarse uno afrodescendiente sabiendo lo que implica. La construcción histórica del discurso del racismo hizo de lo negro lo malo, lo peligroso, lo ignorante y lo inhumano. Este constructo tan perverso y que ha sido creado y fortalecido durante 400 siglos es evidente en las mentalidades de las personas hoy en día sin importar la etnia de estas. Y está claro, que la lucha por la reivindicación de la negritud le queda mucho camino por andar y mucho territorio que conquistar.

Con el tiempo, de la mano de Leopoldo Senghor y Aime Cesair, surge el tema de la negritud y empieza a entenderse necesaria la apropiación de lo “negro” como algo natural, positivo y revalorizado. La aceptación de lo negro con orgullo buscando referentes tanto en la historia del continente como de lucha en el presente. Es esta lucha por apropiarse de lo negro y reivindicarlo la que se muestra en el poema de la poeta y activista peruana Victoria Santa Cruz “Me gritaron negra”. Esta trayectoria de lucha llegó a su punto culmen con el Black Power en los Estados Unidos del que surgieron movimientos como “Black is beautiful” de la mano de Angela Davis o Kathleen Cleaver que reivindicaban la belleza de la mujer negra. Es evidente, que pesa a la trayectoria de lucha el poder hegemónico blanco-occidental sigue gobernando las mentes de gran parte de la población y por ello la negación a lo afrodescendiente sigue siendo uno de los principales problemas en muchos lugares. Pero de nuevo, es complicado identificarse con algo que implica rechazo, segregación y discriminación.

En este contexto aparece Rachel Dolezal, la representante de la NAACP en el estado de Washington, resultando que una de las líderes de la principal organización afroamericana en Estados Unidos es blanca por sorpresa de todos. Esta mujer se ha declarado en varias ocasiones como “mujer blanca, negra y nativa americana”.

Lo primero que hay que decir, es que las personas no deben ser valoradas por su color de piel sino por su trabajo, por su lucha, por lo que reivindican, es decir, por sus resultados y coherencia discursiva. En este sentido, no hay nada de malo que una persona blanca lidere una organización que es considerada afrodescendiente si esta persona, lejos del tutelaje, hace un buen trabajo por el bien de la organización y la comunidad a la que representa. A mi juicio, en este punto, no hay nada más de que hablar.

Por otro lado está el tema, llamativo por la escasez de precedentes, de que una persona se identifique como afrodescendiente sin serlo biológicamente. En este punto hay que dejar claro varios aspectos, y ante todo es la libertad de cualquier persona a la autodeterminación. A partir de ahí la identidad que asume cada persona individualmente influye en el modelo de relaciones sociales que va a llevar a cabo, y si bien la identidad es un trabajo personal, la realidad es, como dice el sociólogo J. R. Torregrosa, que  “solo desde los otros podemos tener noticia inicial de quiénes somos.” La identidad es una construcción social, que se nos impone en base al modelo de socialización que experimenta cada persona. Según los significados que tienen las cosas o las personas nos relacionamos con ellos creando así poco a poco una afinidad o por el contrario un rechazo. Y en base a esa identidad el entorno tratará a la persona de una u otra manera. Cada identidad presenta una serie de significados para la sociedad, significados que ha construido el poder y que se imponen en los idearios colectivos de las diferentes sociedades. A su vez, estas identidades presenta una serie de roles diferenciados que pueden conllevar un contenido de estigma. Las etiquetas creadas en este sentido determinaran las vivencias de aquellas personas que presentan unas u otras identidades.

En definitiva, al final es la sociedad la que impone unas identidades en base a unos rasgos y caracteres, y será esta identidad impuesta la que modelará las experiencias e interacciones de la persona. Un ejemplo de ello es el caso de muchas personas en América Latina, y más concretamente, en la República Dominicana donde la población reniega de una identidad como afrodescendientes pesa a la clara tonalidad negra de su pigmentación, y el pasado histórico. En este caso concreto, el discurso defiende su “no negritud” afirmando que el negro, y con ello lo malo, es el haitiano. El problema para esta población se presenta cuando por un motivo u otro deciden (o se ven obligados) a emigrar a Europa. Una vez llegados a Europa, estas personas que no se identifican con la población afrodescendiente, se ven tratados como si lo fueran. Son tratados por la sociedad como población afro y sufren de forma directa el racismo y la discriminación que va ligada a la comunidad afro. A partir de este momento, es la sociedad dominante la que les va imponiendo una identidad que terminan por asumir, e incluso en ocasiones terminan apropiándose de ella y reivindicándola.

Si bien se entiende el carácter determinante del ámbito social, es cierto por otro lado, que se puede luchar y buscar – de forma individual – para evitar el molde impuesto. El cambiar la apariencia física, la cual es determinante a la hora de crear una identidad, así como asumir unas pautas de conducta concretas permite, hasta cierto punto, esquivar las imposiciones externas por una suerte de mascara que se crea. Y esto es lo que yo entiendo que ha hecho Rachel Dolezal todo este tiempo.

No deja de ser peculiar, que una persona que por su origen se le otorgan unos privilegios por encima del resto decida, no solo luchar porque la diferencia entre la población se radique sino que además asume y, lo que es más importante, busca perder esos privilegios y adquirir agravantes o desventajas. Lo curioso es como esta persona, alejado de lo normal, ha conseguido durante mucho tiempo engañar al modelo social existente y ha asumido una identidad que “no le pertenece”. Hay que entender la naturaleza marginal del caso y su excepcionalidad. Y recordar que en realidad, la problemática se encuentra a la inversa donde son casi 1 de cada 5 personas negras las que en la historia de los Estados Unidos han decidido asumir una identidad blanca según demostró un estudio de la Universidad de Yale y al que hace referencia Cristina F. Pereda en su artículo en El País “¿Qué llevaría una persona blanca a decir que es negra?”.

En fin, el punto debería radicar en si esta persona ha hecho un buen trabajo como defensora de los derechos de los afrodescendientes durante el tiempo que ha mantenido un puesto de poder en la NAACP. Más allá de la valoración que se hacer de que una persona que dirige una organización haya mentido. El debate necesario debe estar enfocado en otros puntos tales como el problema de identidad que sufre parte de la comunidad afrodescendiente fuera del continente africano, en los datos demoledores sobre discriminación, asesinato y encarcelamiento de esta población en los Estados Unidos y por último en el modelo colonial que sigue existiendo y que privilegia a la población blanca.

By Africanoexiste

Mi propia lucha: mi descolonización

Mi día a día es una lucha conmigo mismo contra todos los valores que se me han ido imponiendo desde que nací y empecé todo mi proceso de socialización. Es un proceso en el que trato de desaprender lo que se me ha impuesto como único, como verdadero; que aprendo y creo  mis propios valores con estructuras mentales que son las que aplico en cada acto físico o mental que llevo a cabo conmigo y con lo que me rodea.

Pese a mi esfuerzo diario siempre aparecen nuevos muros que superar, unos más pequeños que se asemejan a simples escalones, mientras otros son de esos que miras arriba y te cansas antes de empezar a escalarlo. También es cierto que a veces los más pequeños y rutinarios, se convierten en los más difíciles de alcanzar, y suelen ser los más peligrosos porque no nos damos cuenta de ellos.

El otro día en el gimnasio, en mi duro proceso de recuperación de una rotura de ligamentos y menisco en la rodilla, era tarde y solo estábamos un chico y yo. En un acto “humano”  y social nos saludamos y empezamos a hablar tranquilamente con una de esas conversaciones simples, tranquilas y de lugares comunes con las que se presentan dos personas que nunca antes se han visto.

Resulta que este chico, que creo recordar que se llamaba Ibrahim, era de Mauritania lo cual ya de por sí, y por mi más que conocido interés por todo lo relacionado con África, hizo despertar mi curiosidad. ¿Le “exoticé” por un instante?

Mi primera reacción fue hacer un breve resumen mental sobre lo poco que puedo saber de ese país. Traté de situarlo y contextualizarlo con una imagen mental.

Durante todo el proceso de conocerle me asaltaron todos mis prejuicios, mis estereotipos y emprendí esa lucha interna contra el modelo que se me ha ido imponiendo y al que no me quiero aferrar. Todo un recorrido que si bien descrito parece una eternidad en realidad equivale a simples segundos, pensamientos fugaces, que dirigen nuestras acciones instantáneas, los llamados pensamientos automáticos.

Por lo pronto, previo a conocer que era de Mauritania, ya invadía en mi el miedo pero a la vez la curiosidad de preguntarle de donde era, debido a sus rasgos físicos, con lo cual ya le estaba poniendo la etiqueta de inmigrante con toda la carga que conlleva. Resultó que fue él quien me preguntó de donde era, lo que fue como un buen golpe de agua fría para despertarme y ver que no tengo escrito en la frente que soy de Madrid o español, ¿y si era yo el extranjero?

Pero mi resistencia propia continuaba. Por su forma de moverse y expresiones corporales, incluso por su físico, me llegué a preguntar si era homosexual. Y con ello trazar una línea recta, pero incoherente, que me hizo deducir que por sus “rasgos árabes” ya era inamovible que tenía que ser musulmán y que los hombres musulmanes tienen mucho contacto físico entre ellos.

De haberle impuesto la categoría de musulmán (quién sabe si era budista) y ya conociendo su origen mauritano, se empezaron a formar en mi mente hipótesis en forma de esquemas y al momento había pasado de ser musulmán a ser un hipotético ortodoxo islamista y con el conocimiento de Mauritania como el país con mayor número de esclavos legales del mundo hoy en día (esclavos negros que son comprados y vendidos por los musulmanes blancos) incluso me llegue a plantear si él habría sido parte de alguno de esos procesos esclavistas que se dan en el país.

Me comentaba que llevaba cinco años viviendo en Madrid, pero que previamente había vivido en Cadiz. Y si bien yo le comente sobre mi interés por el continente, lo hacía con cuidado, con el temor de crearle añoranza por su país o su gente, de hacerle sentir pena y de recobrarle malos recuerdos…de nuevo mis estructuras impuestas y contra las que lucho decoraron a esta persona con un aura de lastima, de un pasado horrible del que escapó haciendo uso de mafias para que vía patera llegara a España. En mi interior recorría una sensación de lastima por él y le simplifique en un pasado penoso que acompaña a todo un continente. Estaba tutelando a esa persona, que dejaba de ser persona para convertirse en africano, obviamente en africano pobre.

Dudaba en hacer mención de temáticas políticas tanto aquí como de su país de origen porque con la etiqueta de inmigrante “ilegal” (absorbiendo conceptos erróneos ya que no existen las personas ilegales) suele venir acompañada de persona ignorante, un simple animal que busca sobrevivir y sin capacidad de análisis crítico con su situación.

Afirmó Ibrahim que el gimnasio estaba muy  bien en cuanto a instalaciones comparado con el que el asistía en Cádiz, y con miedo añadí que era barato cuando caí, de nuevo, en su situación de inmigrante, pobre y por supuesto sin papeles que le había impuesto, por lo que ¿y si no era barato para él?).

 Pero… ¿y si vino en avión a España? De nuevo como un buen golpe de realidad me comentó que él había estado trabajando en la embajada.

Desde un inicio yo fui creando figuras en mi cabeza que obedecían a mi situación de poder que me da el ser Español y por lo tanto Europeo, y a la vez el ser blanco. Configuré una persona en una realidad que no tenía por qué ser así. Iba haciendo de la otra persona un “otro” que pasaba de ser un ser “exótico” (hay que remarcar que las personas no pueden ser exóticas sino los lugares, al “exotizar” objetivizamos a las personas) a un ser incluso peligroso por terminar en una persona de la que se debe sentir lástima.

¿Por qué no pensarle e ir formulando a esa persona  como una persona más, sin atribuirle todos estos estereotipos prefijados que hace del otro un ser que roza la deshumanización? Esa es la lucha constante que debemos tener todos, no temerla y dejarse llevar, sino afrontarla, ser consecuente y aprender de ello. Como bien dice la escritora nigeriana Chimamanda Adichie en su más que famoso discurso “El peligro de una sola historia” debemos dejar de prejuzgar a las personas con los estereotipos que se nos han impuesto con el fin de obtener el control de los demás y con el fin de invisibilizar al otro. Cada persona tiene múltiples historias que han ido conformando a esa persona como lo que es. No somos seres homogéneos, sino seres únicos e inigualables por lo que debemos eliminar del ideario colectivo todos los modelos impuestos que dirigen el prisma con el que observamos al otro.

Este ejemplo personal que acabo de exponer de mi propia lucha, sea real o ficticio –la realidad supera la ficción- es una clara muestra de la colonización mental que sufrimos. Si bien no es un proceso fácil porque son muchas las estructuras que debemos eliminar, que debemos afrontar si es un proceso necesario por el que merece la pena chocarse, levantarse y aprender.

La lucha no está solo fuera, sino también en el interior de cada uno, la cual es aun mucho más complicada. Como bien decía Franz Fanon, uno de los primeros en plantear la idea de la descolonización mental de cada uno en ese proceso contra la colonización global de Occidente, hay que desaprender para empezar a aprender de verdad.

Por: Africanoexiste

Muchas gracias a la Fundación Acua de Colombia por publicar uno de mis escrito. Si el anterior fue sobre San Basilio de Palenque, este es sobre el problema de Identidad en la República Dominicana.

Aquí dejo el link del escrito “La identidad cohibida”

http://www.programaacua.org/page/Hay%20una%20tremenda%20pobreza%20al%20interior%20de%20las%20comunidades%20afrodescendientes

VIH, tuberculosis y malaria...objetivos de la Unión Africana

En una reunión de la Unión Africana que ha tenido lugar en Abuja, la capital de Nigeria, el pasado 23 de julio  se ha puesto sobre la mesa la situación que vive el continente con respecto al VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria. Desde la pasada reunión que se celebró en el 2001 y se ponía como objetivo que todos los países invirtieran al menos un 15% de su presupuesto en la lucha contra estas enfermedades para antes del 2015 (solo lo han logrado por ahora Liberia, Madagascar, Malaui, Ruanda y Zambia). Se han “comprometido” el resto de países de la Unión en alcanzar el objetivo de terminar con la situación de estas enfermedades antes del 2030.

Si bien es cierto que se debe ser siempre optimista, que hay que ponerse objetivos utópicos porque es lo que nos hace caminar hacia ellos, también lo es que no se puede caer en la demagogia. La parafernalia de los objetivos “irreales”, los informes basados en datos subjetivos, con intereses subterráneos, las palabras vacías del “quiero y no puedo”…

Ya se sabe que todo esto se consigue a base de unión y liderazgo coordinado, lo cual es complicado cuando algunos de estos países andan sumidos en guerras que no parece que tengan fin. A base de lograr inversiones innovadoras, de nuevo entra el peligro de las privatizaciones y sus intereses económicos y políticos, y por supuesto tener en cuenta que la gran mayoría de la riqueza del continente es robada desde occidente y los nuevos intereses de Brasil y China. También destaca el informe que se elaboró en la cumbre la necesidad de mejorar la inversión en salud, lo cual es obviamente necesario, el problema es de donde sacar el dinero para la infraestructura.

Uno de los puntos del informe que habla de fortalecer los recursos humanos considero que es esencial, no tanto en la mejora de la formación de los médicos en áfrica, a ver si se acaba ya con el mito de que los médicos en áfrica, sobre todo en la subsahariana, son extranjeros del continente. Si no sobre todo la educación de la gente en puntos donde difícil mente llega la información en cuanto a la seguridad en las relaciones sexuales. (El problema se incrementa cuando el Papa llega a algún país y decide casi criminal izar a aquellos que usan condones y defiende relaciones sin protección) Como asegura el informe es esencial que el conocimiento no se “privatice”, es decir, que exista liberta de circulación entre países e instituciones de ese conocimiento tanto médico como de experiencias y recursos. 

Decir que si bien todos estos aspectos son importantes, imprescindibles, y tan difíciles de conseguir según la coyuntura del continente resulta ofensivo hablar de objetivos tan a la ligera, cuando los intereses de aquellos que plantean esos objetivos están motivados y dirigidos. No se debe dejar de lado a ciertos colectivos que cada vez son más numerosos y visibles, pero que siguen sufriendo en ciertos países persecuciones que incluso implica la muerte de algunos de sus miembros como los LGTB, drogadictos, o personas con enfermedades mentales. Estos colectivos no se incluyen en ningún informe.

Para terminar y sin dejar de dar un voto de confianza a los miembros de la Unión Africa, he de decir que temo que una vez más estos objetivos no se cumplirán. Como se sabe hay intereses de empresas, de farmacéuticas, de gobiernos y de entes “anónimas” que viven de esta búsqueda constante por paliar estas enfermedades, y más aun en el continente africano que tantas veces es usado como centro de “conejillo de indias”.

El día que realmente interese acabar con esta situación, al igual que sucede con el hambre, se tomarán medidas de verdad, y no solo se escribirán en un papel. Ese día resultará que será rentable que no haya ni VIH/SIDA, ni tuberculosis ni malaria, ese día se dará cuando no solo le interese a África erradicarlo, sino que nos interese a todos…es lo que tiene el capitalismo.

Por Africanoexiste

Inmigrants: you, me...everybody!!

Borders, walls, fences, controls, documentation … we are caged like animals, but not all animals are equal, some cells are better than other and you’re locked into one or the other according to your skin color, your origin, in your ideology and according to your financial capacity, that is, depending on how profitable will be for the jailer.

The western paradise that is sold does not exist, and people who have nothing will do anything to survive. They are filled with Western products, we give the shirts of the soccer players, we seize their resources, and above all, we feel sorry for them from here. We want them, but far away, out of here, black is very funny, dancer and friendly, but not in my house. We eat ourself with  hypocrisy, while we close our eyes.

The murders are committed from home, from the sofas or bars, we make them legitimizing these societies. Obviously we are not all responsible for what is happening and fails to occur, but if you are responsible for what we want to happen and get it or not.

Criminalize immigrants forgetting that we are all migrants, migration is part of human history. Everybody, even before the borders were created, have migrated to other places … because of war, hunger, for work, for love, for whatever. When someone makes the decision to leave a place is to survive. But we can be blind to that and act as if immigration were just of our time.

By Africanoexiste

Palestina está sangrando...pero África también.

En las últimas semanas hemos estado viendo como el Estado de Israel ha estado llevando una vez más una masacre contra el pueblo palestino. Ante la pasividad de la comunidad internacional, la nula toma de decisiones de la ONU y una larga lista de lamentaciones de muchos países a lo largo del planeta por lo ocurrido, lo cierto es que Israel sigue cometiendo crímenes de guerra, intento de genocidio y demás atrocidades. Israel cuenta con el apoyo financiero, estructural y militar de EEUU, Inglaterra, Italia y una lista de potencias mundiales. Pero lo cierto es que es un conflicto mediático que encontramos en todos los medios de comunicación ya sean de masas o alternativos. Todo el mundo “sabe” lo que ocurre entre Palestina e Israel. Tenemos cifras y datos publicados en los principales medios de comunicación del mundo. Portadas enteras dedicadas al tema. Sabemos de numerosas concentraciones a lo largo del planeta en apoyo al pueblo palestino. Palestina está en el mapa de nuestra mente. Palestina existe.

No vamos a negar que Palestina sangra desde 1948. Pero, ¿qué pasa con otros conflictos tan atroces o incluso más que encontramos en el continente africano? ¿Qué sabemos de ellos? ¿Por que no aparecen en los medios de comunicación más que en momentos puntuales y de pasada?

Nos estremecíamos hace no mucho por el secuestro de más de 200 niñas en Nigeria por el grupo Boko Haram. ¿Pero quién se acuerda ya de eso? O el caso de la República Democrática del Congo, posiblemente el peor conflicto que hay en la tierra y que más muertes lleva consigo con más de 8 millones de muertos y un sin fin de desaparecidos.

Hablamos de dramas en los cuales también tienen sujetos definidos detrás de ellos como los EEUU, Francia, Inglaterra, Rusia o la misma Unión Europea. Los intereses puestos en los territorios como la República Centro Africana, la cual lleva un año rozando que empiece un conflicto que recuerda al contexto en el que se encontraba Rwanda previo al genocidio del que se conmemoran 20 años, son de sobra conocidos.

Entonces, ¿Donde está la izquierda de partido y los movimientos sociales cuando hay que salir a la calle para reivindicar el fin de estos conflictos? ¿Por qué no hubo concentraciones en las principales ciudades del mundo en apoyo al pueblo de Sudan del Sur tras los últimos meses en los que hubo miles y miles de muertos? Si las ha habido y constantes apoyando a Palestina.

El contexto de guerra actual en algunos países africanos, como con Palestina, mucho tiene que ver con el colonialismo, la imposición de fronteras y la separación de pueblos mezclados con otros dando lugar a tensiones étnico-religiosas. Todo esto traducido al mapa actual se termina reduciendo en un problema de intereses geopolíticos y de acceso a recursos naturales como el petroleo o diferentes minerales, de el cual prácticamente todos los Estados son cómplices.

Los medios de comunicación tienen mucho que ver en todo esto. Si bien la imagen que se generar desde el exterior con referencia a África está plagada de falsos estereotipos en relación a miseria, hambruna, pobreza, etc. También es cierto que en pocas ocasiones se informa con trasfondo y de lleno de lo que ocurre en los países que se encuentran en conflicto, así sea como mucho para informarnos de como tropas de Francia, EEUU o la ONU van a intervenir en uno u otro lugar “ayudando” a la población. Pero estas crisis dejan de ser muy rápidamente una prioridad para la comunidad internacional. Un ejemplo muy reciente sería el caso de Mali y la ocupación francesa, pero nadie habla a posteriori de lo que implicó en un país como Costa de Marfil y siendo cómplice de un golpe de Estado en 2011.

En el caso de los medios de comunicación españoles se observa claramente el intereses que se tiene con respecto al continente cuando solo hay dos corresponsales fijos en el continente. En palabras De Abuy Nfubea, uno de los lideres del movimiento panafricanista de España, “Los telediarios en España, que está a 17 km de África dedican entorno al 27% de su tiempo al año a temas de oriente medio, sobre todo de palestina e Israel, y de África un 2%, todo un continente de más de mil millones de personas”.

Gobiernos de América Latina de corte de izquierdas rápidamente se lanzaron a condenar públicamente los ataques de Gaza, algunos expulsaron al embajador israelí, otros consideraron estado terrorista a Israel e incluso se han ofrecido a admitir a refugiados palestinos en sus países. Y yo me pregunto, ¿que tienen que ocurrir en un país como Sudan del Sur para que estos países se ofrezcan a admitir a los sur sudaneses que lo deseen como refugiados?

Poco han tardado desde la Unión Europea con doce europarlamentarios, entre ellos la nueva cara de la política española Pablo Iglesias, en ir a Israel, hacer una visita polémica a el Muro de las lamentaciones, tratar con la negativa del Gobierno de Israel de entrar y ver la situación de Gaza y por último denunciar de “genocidio” y “apartheid racista” lo sucedido en la franja. Reconociendo la iniciativa de parte de los europarlamentarios de izquierdas, siendo necesario y muy importante este acto, me pregunto cuándo se llevaran acabo iniciativas similares con respecto a los conflictos africanos y si veremos a Pablo Iglesias en países como Sudan del Sur o la Republica Centroafricana.

En el análisis para tratar de explicar este fenómenos no hay que dejar de mencionar el poder económico y de influencia con el que cuenta el Estado de Israel y de ahí se “puede entender” en cierta forma ese acaparamiento de los medios de comunicación de masas con el conflicto en el que está inmiscuido cierto Estado. Con el respaldo como ya hemos mencionado previamente de EEUU y gran parte de la comunidad internacional, ya sea oficial o simplemente mediante acuerdos económicos como la compra-venta de armamento, Israel se siente reforzada constantemente en sus ataques y despropósitos. Debido a lo mismo, desde la Segunda Guerra Mundial se creó ya desde historiadores, medios de comunicación, literatura o el mismo cine, un iderario intencionado de que los únicos damnificados del genocidio perpetrado por los nazis habían sido los judíos. Fuera del marco de reflexión tanto política como histórica quedaron otros pueblos que sufrieron la persecución nazi como los gitanos o los negros como bien relata el libro de Serge Bilé “Negros en los campos nazis”.

El problema viene cuando desde las espectros ideológicos afines al fin del imperialismo, fin de los conflictos armados, de los genocidios, de las expropiaciones de recursos naturales y afines a los derechos humanos y de libertad ya sean de colectivos socialistas, comunistas, anarquistas, movimientos sociales o en general de ese rango tan variable como es la izquierda. Estos tampoco son capaces, con contadas excepciones, de situar a áfrica y sus problemas en el mapa y poner el grito en el cielo de la misma forma y con el mismo nivel de implicación que sucede con el conflicto entre Israel y Palestina. Aún, hoy por hoy no se ha creado en el ámbito de la izquierda una conciencia sobre ello, y ya va siendo hora.

Por otro lado conviene destacar el hecho de que una mayoría de la comunidad negra en el mundo está a favor del pueblo palestino, lo cual se explica por varios motivos. El sufrimiento histórico del pueblo negro con la esclavitud, el colonialismo y el apartheid. Sus territorios fueron ocupados y desplazados. Todo ello hace que exista un sentimiento de empatía en muchos de ellos. La fuerte relación histórica del judío con áfrica en regiones como el Sudán o Etiopía. Y más concretamente en la actualidad el maltrato y la persecución sistemática que sufre el inmigrante africano en Israel, siendo este considerado uno de los países más racista del mundo, sino el que más. Hay más de 120 mil judíos de origen africano en el país. Este contexto actual al que hago mención viene marcado por la que ha sido una de las mayores manifestaciones de inmigrantes que se recuerda donde hace siete meses más de 30.000 inmigrantes africanos se manifestaron en Tel Aviv para protestar por las políticas de acogida de Israel hacia los refugiados de Eritrea, Sudán y Somalia. Datos como que el 99,9% de las peticiones de asilo de eritreos y sudaneses son rechazadas dan muestra de la situación de rechazado en la que viven en el país.

Sucesos como el que nos ofrecía el portal Negronews como cuando la Cruz Roja israelí rechazó la donación de sangre de una diputada negra. “La Magen David Adom, equivalente de la Cruz Roja israelí, no aceptó la sangre de Tamano-Shata. “ una funcionaria de este organismo, filmada y grabada por una cámara vídeo, le explicó que “según las directivas del ministerio de Salud, no es posible aceptar la sangre de origen judío etíope”. Según la prensa, el ministerio de Salud considera que la sangre de los judíos de origen etíope que no nacieron en Israel puede propagar enfermedades como el sida. “

También pone los pelos de punta recordar cuando hace un año el gobiernos de Israel admitió la práctica de inyección de anticonceptivos de larga duración en mujeres inmigrantes de origen etíope. “Las mujeres inmigrantes de origen etíope eran obligadas a aceptar la inyección de contraconceptivos antes de pisar pie en el suelo Israelí. Una investigación emitida en el programa Vacuum, de la Televisión Educativa de Israel, afirma que se avisó a las mujeres de que sólo se les permitiría la entrada a Israel si se inyectaban Depo Provera. “

Gracias a las nuevas tecnologías vídeos como este colgados en el portal de Youtube nos permiten ver la persecución que sufre la población africana en el país. Este es el link del video  http://www.youtube.com/watch?v=5Q43Q3LuGCk

Por motivos como estos y por la gran cantidad de población negra de religión musulmana se entiende el gran apoyo que recibe Palestina de gran parte de la comunidad negra del mundo. Pero que de nuevo son invisibilizadas sus muestras de apoyo.

Un aspecto más de esta invisibilización de los países del continente africano es la omisión de conductas de normalización que se llevan a cabo en estos países como sus manifestaciones u acciones de apoyo a otros pueblos. Tenemos imágenes de concentraciones de apoyo a lo que está ocurriendo en Palestina de Madrid, Londres, Berlin, París, Nueva York, Washington…incluso de algunas principales ciudades de América latina como Buenos Aires, Rio de Janeiro o Caracas pero, ¿qué pasa? ¿en los países africanos la gente ni se entera ni les importa lo que ocurre en el resto del mundo?Será que los pobres suficiente tienen con sus guerras y atrocidades, ¿no? Lo cierto es que es falso, diferentes concentraciones han tenido lugar en países como Túnez, Nigeria o Sudan

Incluso países como Nigeria o Sudáfrica se comprometieron en ayuda humanitaria con el pueblo palestino. Esta noticia generó polémica ya que para muchos estos gobiernos deberían centrarse realmente y de lleno en los problemas que acarrean sus países como en el caso de Nigeria con el grupo Boko Haram.

“The Palestinian struggle is a black struggle” es un articulo del diario online “The Electronic Intifada” escrito por la escritora y fundadora de Playgrounds for Palestine Susan Abulhawa que ayudará a entender lo que estoy intentando explicar.

Para terminar solo remarcar una vez más que lo que ocurre con África es un problema histórico, un problema de invisbilización de un continente, de ocultación de la historia, y que se sigue expoliando por los países que defienden a Israel, pero también por aquellos que se oponen a la ocupación del territorio palestino.

By Africanoexiste

*Las fotos utilizadas las he sacado del blog en post anteriores donde se indica la fuente.

El agua, un problema colonial que afecta a la mujer africana

El pasado 22 de marzo se celebraba con poca repercusión el “Día del agua” y gracias a un interesante artículo que hablaba sobre la situación del problema del agua en Etiopía y como este afecta principalmente a la mujer he considerado hablar un poco sobre el tema. Si queréis, para poneros en perspectiva os dejo aquí el artículo en cuestión, que ya antes publiqué en el blog: “Cuarenta litros de vida” que podéis encontrar en el blog de El Pais “PlanetaFuturo”

El problema del agua, el cual es probablemente el peor problema que existe y uno de los cuales genera mayor número de conflictos en el mundo, tiene mucho que ver con el colonialismo y el imperialismo y con ellos la imposición del sistema capitalista. La situación que nos muestra el texto es real, muy real, pero conviene buscarla una explicación en el pasado. 

En muchas sociedades africanas, donde la mujer tenía y en varios sentidos sigue teniendo, una importancia clave y un estatus equiparado al del hombre o superior, las mujeres se encontraban protegidas en las llamadas “redes de mujeres”. Recordar que varias de estas sociedades tenían un importante carácter nómada y si bien siempre tenían que ir a recoger el agua, cuando esta era realmente carente simplemente se decidían a trasladar la comunidad a otra zona. En esas idas y venidas las mujeres reafirmaban su fuerza y su importancia, ya que servían de punto de apoyo y encuentro de esas “redes de mujeres”. Las mujeres tenían que ir a por el agua sí, pero resulta que esa actividad era muy fuertemente valorada y reconocida. Lo importante no es quien hace que sino el valor que se concede a las diferentes acciones o tareas.

Con la intrusión del colonialismo, la estructura estatal-patriarcal, muchos de estos aspectos se fueron eliminando y sustituyendo por otros modelos sociales. El establecimiento de sociedades que antes eran nómadas en puramente sedentarias con nuevas formas de jerarquía tanto en la autoridad como en la propia división de tareas. La introducción de un modelo económico que no tenía nada que ver con esos pueblos donde empieza a valorarse aquello que produce un rendimiento económico mayor.

El sistema monetario y los fuertes impuestos que las  naciones europeas impusieron a sus colonias socavaron directamente el estatus de las mujeres.

Las dos maneras que se ofrecieron para conseguir dinero eran “exportar la nueva cosecha producida o trabajar a cambio de un salario y ambos se pusieron únicamente a disposición de los hombres”. Por lo tanto esas oportunidades estaban lejos de los lugares donde vivían y tuvieron que  abandonar sus pueblos para ir a trabajar en minas, plantaciones o fábricas donde obtenían el “reconocimiento económico”. Por el otro lado las mujeres se quedaron en sus casas haciendo los que eran sus trabajos, entre ellos el ir a por el agua, pero ahora se les sumaba los trabajos que antes llevaban a cabo los hombres. La vida en las zonas “urbanas nuevas” era más cara por lo que las ganancias de los hombres se perdían mucho en su subsistencia en ellas, donde trabajaban.

Otro de los aspectos por los que se fue introduciendo la supremacía del hombre en relación a la economía fue que fueron los hombres lo que recibieron las enseñanzas sobre el sistema económico “nuevo” y a llevar a cabo el cobro de sus cultivos, por lo que la mayor parte de la educación y ayuda tecnológica iba dirigida a ellos. La mujer entonces se quedó al cargo de la economía de subsistencia agrícola y con ello desde entonces las mujeres africanas llevan a cabo el 70% del trabajo agrícola mientras que las ayudas son destinadas a los hombres ya que con el concepto de propiedad privada que se introduce, frente a la propiedad colectiva donde las mujeres compartían la tierra, son los hombres quienes tenían el dinero para pagar por la tierra debido a que eran quienes obtenían los trabajos remunerados. La mujer pasó a convertirse en la trabajadora de las tierras del hombre.

La creación de nuevas “necesidades”, el inicio de la sobre utilización de los recursos, creaciones de nuevas industrias, desmovilizaciones de los poblados, problemas de desertización de muchas áreas por el abuso agrario y la utilización de pesticidas…todo estos aspectos mencionados han ido generando que los recursos hídricos escaseen en mayor medida, que sean más complicado localizarlos y por ende que haya mayores distancias con ellos.

Antes en muchas sociedades africanas ir a por el agua no implicaba ni un abuso de la mujer ni una pérdida de tiempo. Hoy en día tras el impacto del colonialismo el agua escasea y las mayores damnificadas son ellas.

Bibliografía: “Feminismo negro: la política como articulación” por Pratibha Parmar

By Africanoexiste