adornada

El amor

Deseamos el amor, lo anhelamos. Y nos enamoramos de la idea, de la idea de pertenecer a otro ser igual que nosotros y sucumbimos. Nos enamoramos de las mentiras adornadas de verdades. Nos aventamos de un décimo piso creyendo que traemos al amor de paracaídas, las mariposas en el estómago solo son la advertencia de que nos destrozaremos el alma al caer.

Lizbeth Gallegos.
La-chica-de-las-gafas.tumblr.com

Icono Cultural.
Es un símbolo, persona, foto, logotipo que representa algún aspecto cultural de identidad.
El día muertos y el Halloween son dos tradicionales costumbres celebradas en dos distintos países, como lo es México y Estados Unidos.
Ambas celebraciones relacionadas con la muerte.
Tradiciones que en la actualidad se han vuelto multiculturales, es decir, conocidas y practicadas en distintas partes del mundo.
La fotografía muestra la fusión de ambas tradiciones con un ambiente tétrico, en donde una calabaza propia de Halloween esta adornada como calaverita.
Se logró manipulando la luz natural, con un encuadre cerrado, congelado y edición.

A gente se perdeu. E ponto.

Era para ela que eu desnudava minha alma todos os dias, em todos os momentos, com todas as tristezas. Era meu porto seguro, e a bússola que me dava a certeza de estar seguindo no caminho certo. Conhecia meus segredos, enfrentava comigo meus medos, e arrumava a bagunça que eu teimava em cultivar dentro de mim.

Quando ela precisava ser cuidada, era por pouco. Afinal, ela sempre trajava alegria, muito bem adornada por um sorriso de apaixonar. Era meio boba, do tipo que ri sozinha e tropeça na rua quando vê um cara bonito. Era a luz da Lua brilhando, com suas mil e uma estrelinhas acompanhando. Era a praia inteira em um único olhar, e o mundo todo em um único abraço.

Mas aí ela virou bagunça também, bagunça demais. E, meu, eu já era baguça suficiente. Não arrumava nem a mim, não conseguia arrumar ninguém. Ela ficou sozinha, eu também. Juntas, os cacos até tinham ordem, agora não mais. Era tudo um turbilhão de vários nadas.

A gente não se perdeu aos poucos, foi de primeira. Tipo tiro no peito, sem chance de sobreviver. A gente se perdeu porque sim. Sem mais, ou “mas”. Foi por falta de tentativas, desistência na certa, talvez medo ou receio, mas certamente uma boa dose de falta de vontade.

A gente se perdeu porque a monotonia do sofrimento parou na porta de ambas, e não sobrou ninguém pra fazer piada. A gente se perdeu porque o fantasma do passado pareceu vivo de novo. As histórias cabeludas vieram à tona, mas a gente se escondeu. E cada uma seguiu um caminho, desde lá.

Eu não sou muito sem ela. Ela não é muito sem mim. Mas a gente já se perdeu. E agora, vida que segue.

El amor

Deseamos el amor, lo anhelamos. Y nos enamoramos de la idea, de la idea de pertenecer a otro ser igual que nosotros y sucumbimos. Nos enamoramos de las mentiras adornadas de verdades. Nos aventamos de un décimo piso creyendo que traemos al amor de paracaídas, las mariposas en el estómago solo son la advertencia de que nos destrozaremos el alma al caer.
Escrito por: Lizbeth Salinas
La-chica-de-las-gafas.tumblr.com

Que cada palabra lleve lo que dice.
Que sea como el temblor que la sostiene.
Que se mantenga como un latido.
No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa ni añadir brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para decir verdad.
Seamos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Tiemblo cuando creo que me falsifico. Debo llevar en peso mis palabras. Me poseen
tanto como yo a ellas.
Si no veo bien, dime tú, tú que me conoces, mi mentira, señálame la impostura,
restriégame la estafa.
Te lo agradeceré, en serio.
Enloquezco por corresponderme.
Sé mi ojos, espérame en la noche y divísame, escrútame, sacúdeme.
—  Rafael Cadenas - Ars poética
Me gustan las personas que son como el Lado B de un buen disco de música. Como esas canciones que muy rara vez tocarán en la radio, de bajo perfil, no tan adornadas, pero tremendamente interesantes y que cada vez te cautivan un poco más.
Preguntas por chat.

Pase días esforzandome en darle el mejor regalo que pude hacer, lo tenia todo listo desde enero, era una almohada de 1 metro, hecha por mi, una cartera con fotografias y una flor, no es mucho pero si más de lo que recibi, pues fue un regalo que compro un taza para frappe, adornada,le comente y terminamos peleando por 4 hrs. Hace un año se arruino el 14 por una ex suya. ya 2 años arruinados.
De  verdad estoy muy molesta y confundida, uno como mujer espera con ilusion este tipo de fechas
Que debo hacer… ayudaaaaa !!! (anonima)

@nuncarueguesporamor-blog ❤❤❤

Es feo molestarse por estas cosas y además arruinas lo que podria haber sido un bonito día.
Creo que son cosas que realmente no importan, la idea es el gesto. Tal vez te luciste con tu regalo pero el habra pensado lo mismo del suyo, no es razón para pelear hay que apreciar las cosas que se dan dia a dia, el amor la constancia, los gestos, es mi punto de vista y hay que pensar tambien en las posibilidades y  estado económico en el que el se encuentra. Agradece sonrie y se feliz vendrán cosas mejores un año recibes una taza para frappe el otro quizás un hermoso arreglo floral o chocolates.
Sabes…. creo que lo importante es la relación! no los regalos!
Si os peleais por algo material creo no están claras otras partes….

Toda pareja debería hacer un pacto o trato sobre este día, si se regala algo que no sobre pase “X” cifra de dinero, o no se hacen regalos y os vais simplemente a cenar a un Restaurant o una cena romántica en casa .. dejémonos de materialismos.

A través de una caja, envuelta en papel colorido y adornada con un lazo, has recibido cosas bonitas y útiles, pero con el tiempo te has olvidado de ellas. No estás muy seguro de quién te dio qué, ni cuándo.

Sin embargo, hay presentes que esconden historias y sentimientos detrás de ellos. Te han regalado palabras que le dan sentido a lo que haces y eres, dado gracias disfrazadas de libros, entregado conocimiento detrás de una conversación y cenas llenas de risas y cariño. Recuerdas más las felicitaciones a las doce en punto y sonríes de nuevo por un audio de alguien cantándote, atesoras una mini tarjeta que dice “Me gusta tu foto de perfil” o unas rosas que te hicieron saber que todo estaría bien porque la amistad es más fuerte que las diferencias.

También hay regalos que te dieron sin darse cuenta y se te quedarán guardados en el corazón siempre, como la vez que viste el orgullo que siempre buscaste en los ojos de mamá o, cuando tu compañera de trabajo fue (voluntariamente) a un evento largo y aburrido para hacerte compañía a pesar de que sabía que sería una pesadilla o, cuando te acababas de despertar y te dijeron que te veías bonita.

Porque los mejores regalos son los que te hacen sentir que el regalo eres tú.

—  Denise Márquez
Poetas del mundo entierran el odio y la violencia en Festival de Nicaragua

Granada (Nicaragua), 15 feb (EFE).- Cientos de artistas y poetas desfilaron hoy por la calles de la ciudad colonial de Granada, de Nicaragua, en un “carnaval poético”, como parte del XIII Festival Internacional de Poesía que se celebra anualmente en este país centroamericano.
La caravana de disfrazados con trajes coloridos, brillantes, sombreros y máscaras, bailaban al ritmo de música filarmónica, mientras seguían a un carruaje fúnebre halado por caballos que conducía hacia el “entierro del odio y la violencia en el mundo”, tema de esta edición del festival.
Entre la algarabía de la música y el tradicional estallido de cohetes, las personas se detenían en cada esquina del recorrido para que poetas de todo el mundo leyeran de forma breve sus creaciones literarias, en una carroza adornada con flores.
Los turistas nacionales y extranjeros se acercaban a fotografiar el movimiento de varios grupos de danza que se mezclaban con las demás representaciones folclóricas y tradicionales del país.
El escritor y poeta Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931), ganador del Premio Cervantes en 2006, siguió el recorrido en un carruaje, mientras lo acompañaba por momentos la escritora nicaragüense Gioconda Belli.
La nueva edición de ese festival se celebra para honrar el 150 aniversario del natalicio del poeta Rubén Darío (1867-1916). 
El evento, además, se realiza en honor del poeta, narrador, periodista, boxeador y peón de bananeras nicaragüense Manuel “Manolo” Cuadra (1907-1957), uno de los máximos representantes del movimiento de vanguardia y la poesía testimonial nicaragüense.
Asimismo “en memoria” de Roque Dalton (1935-1975), abogado, periodista y poeta salvadoreño, destacado por su lírica coloquial y renovadora, que le merecieron especial reconocimiento en la región.
Para este año, se esperan que más de 40.000 turistas asistan a los diversos eventos que contempla el Festival, reconocido como el mejor de su tipo en Centroamérica y que este año lleva como lema el verso de Cuadra “Y me puse el alma en los labios”.
El evento inició el pasado 12 de febrero con la participación de 91 poetas de 50 países. EFE 
rlr/lfp/ev/cav

¿Qué es, pues, verdad? Respuesta: una multitud movible de metáforas, metonimias y antropomorfismos; en una palabra, una suma de relaciones humanas poética y retóricamente potenciadas, transferidas y adornadas que tras prolongado uso se le antojan fijas, canónicas y obligatorias a un pueblo. Las verdades son ilusiones que se han olvidado que lo son, metáforas gastadas cuya virtud sensible se ha deteriorado, monedas que de tan manoseadas han perdido su efigie y ya no sirven como monedas, sino como metal.
—  Friedrich Nietzsche, Sobre Verdad y Mentira En Sentido Extramoral
Ironía Caótica.

Hay personas que son más católicas, que las que andan diciendo y pregonando que lo son. Se aman los unos a los otros sin importar su condición, respetan al prójimo y no presumen el respeto que dan ­­­—reflexionaba, mientras caminaba frente a la catedral de la ciudad—. Al estar afuera de esa gran iglesia me acordé brevemente de ti, para tu desgracia, por la primera oración de este escrito. Sin pretenderlo has estado en mis pensamientos aun estando lejos. Algunos kilómetros más adelante de la catedral —o más atrás según se vea—, está la calzada de Tlalpan, una arteria importante de la Ciudad de México que siempre estará adornada por el tráfico. Pasar por Tlalpan ha reforzado más tu recuerdo. Me da risa que el mismo letrero que indica el nombre de tu calle, también esté apuntando hacia las putas que ofrecen sus servicios afuera de los hoteles. Sería un lindo guiño del infierno que bloquearan la calle que lleva tu ‘nombre’, o bien, encontrar un hospital psiquiátrico en la misma. O tal vez encontrar un grupo de co-dependientes anónimos, ya sabes, cosas afines a ti.

Sobre esa misma calzada en dirección al sur se encuentra el Estadio Azteca, lugar donde juega como local el equipo al que le tenemos la misma afición tu familia y yo; pero que en ti sólo genera indiferencia, con un poco de cercanía al desprecio. He escrito ya unos cuantos textos para desahogarme de tu escape cobarde y cruel; aunque tal vez mi afición, a los ojos de otros que lean este texto, justifique que me hayas mandado a chingar a mi madre, lo sé. Han pasado ya varios meses desde que decidiste huir y sigo creyendo que te di mucho más amor en poco tiempo, comparado con todos los años que llevas con aquel tarado. De igual forma he llegado a pensar que es más grande el amor que tu familia y yo le tenemos a nuestro equipo, que el amor que aquel tipo dice sentir por ti. Un día Lo vi de la mano con otra, y una semana después ya estaba de nuevo contigo. A cualquier cosa le llaman amor actualmente. El amor se ha prostituido, y mientras tanto, por las señalizaciones, por el Azteca y por las putas, Tlalpan me hará recordarte cada día.

Qué ángel te librará de la tristeza
y te despertará un precioso día
sin memoria de lo que te afligía
y te dirá al oído: “Escucha y cesa

tus llantos. En mis brazos no te pesa
la lentitud del tiempo ni la impía
delación de los hombres. Eres mía,
ya no eres de este vano mundo presa.

Asómate a esta fúlgida ventana
por tu dicha adornada. Ya el dolor
se marchitó como una larga flor

cuya sabiduría al fin te sana
al disolverse porque se convierte
en polvo, en ilusión, en otra suerte”

—  III, Silvina Ocampo
Ahí está ella, maquillándose en el asiento del autobús, acomodándose los pechos con ambas manos, apretando las piernas para disimular la humedad que le produce pensar en el encuentro sexual que tendrá más tarde. Ahí está, llamando la atención con su cabello rebelde, su perfume importado y su blusa escotada. Nadie la ha vuelto loca desde hace mucho tiempo, su vida ha sido una constante gama de grises, y él ha traído un poco de color y adrenalina.
Todos la miran, ensayando gestos frente al espejo, tirando besos al aire, riendo sola mientras el corazón le late acelerado, ansioso y enérgico. No ha tenido tiempo para prepararse y por eso recurre a esos minutos de viaje para ponerse bella. Está emocionada, pensando en el trozo de amor que se introducirá entre sus piernas, luego de una cena adornada con una lujuriosa conversación…
Quisiera escribir sobre ti, pero algo se me atora en la garganta. Probablemente son los días grises que se ocultan después de la última llamada o la vez que apareces en mi sueños.
Quisiera contar que las grietas de mi corazón ya se encuentran revocadas, pintadas y adornadas por cuadros de realidad, pero te mentiría: Hay algunas que piden un ratito más, así sea para recordar que alguna vez fueron perfectas. 
Sin embargo, algunas cosas han cambiado, esto hace que escribirte solo sea la historia que me cuento miles de veces para jurar que todo se acabó; o que tal vez nuestro hilo rojo no se cortó, solo se templó demasiado a tal punto de no poder reconocernos en la calle o saludarnos.
—  Café para la Luna, Daniela Arboleda.
Chovia bastante naquele dia. As nuvens densas faziam sombra em meu quintal no qual repousavam algumas roupas no varal — agora molhadas. Encontrava-me sentado numa poltrona azul marinho adornada com fios de um tom um pouco mais claro. Sob meus pés, um pequeno banco para apoiá-los. Ao meu lado, além de jornais revirados e revistas velhas e esquecidas, uma xícara branca. Em seu interior, café. Este, por sua vez, morno, dado que estava posto à mercê do vento que adentrava o ambiente através das janelas. Com um movimento quase morto, me permiti um único gole para saciar a minha sede. Mas e a ávida sede por companhia, como saciar? Todavia, convenhamos, já era de se esperar que a esta altura estivesse só. Permaneço eu, maltrapilho, sentado em minha poltrona azul marinho. Vez ou outra caminhava sobre o piso amadeirado de minha casa, à procura de algo que cativasse a minha atenção que permanecia refém das memórias de nós dois. Fitei uma das janelas, sentado onde estava, e notei que ainda chovia. Lavantei-me e vagarosamente caminhei. Girei a maçaneta e abri a mesma porta que fechaste sem retorno e, meu bem, desculpe-me a fraqueza, atirei-me em meio à chuva para que camuflasse o tom cristalino do dançar das lágrimas sobre as maçãs de meu rosto que, no momento, se via lamentavelmente inexpressivo.
—  Gabriela, maresiafria