Prefiero morir intentando amar, que por falta de amor.
La gente dice que los perros huelen el miedo, yo digo que huelen el amor. Los perros de la calle siempre se te acercan cuando te sientes más triste o más solo. Y tú piensas que es al revés. Entonces lo acaricias y piensas que lo has hecho feliz un momento. Pero en realidad, ellos piensan que te han hecho feliz a ti. A veces los perros simplemente tienen un instinto que los lleva hasta donde se les necesita, para hacerte sentir un poco más amado, a pesar de todo el maltrato que enfrentan en el camino. ¿Puedes imaginar esa clase de amor?
Mis manos no podrán bajarte nunca las estrellas y menos la luna,
pero prometen estar junto a ti para abrazarte y su calor compartir,
así cómo la luna junto con las estrellas su calor y luz infundirán en ti y en mí, para vernos juntos dormir, y despertar en un paraíso lejos de aquí, donde nuestro amor será la única excusa para creer en una eternidad sin fin.