a veces gano

.Estaba cansado luego de un largo dia en la U. Subía las escaleras del edificio en donde alojaba en un pequeño depa con mi primo. Intentaba evitar los ascensores, desde chico he sufrido de claustrofobia, aunque lo estrecho del espacio entre pisos no ayudaba mucho. Tan solo quedaba un piso y sentía que mis piernas ya querían descanzar, mis muslos me pedían sentarme en los escalones y mirar el cielo por las ventanas.  Ojala Fabián, mi primo, me esperara con algo rico para comer, como suele hacerlo. Tras un breve momento, me animé a subir el último piso y abrir esa puerta de una vez.

-Alguien?

-Estoy en la pieza primo- Me respondió desde el fondo. Usando mi cama el csm.

-Hay alguna wea pa comer? Tengo hambre wn… - Le grite mientras me dirigía a la pieza

-Como estas primito?- me preguntó burlesco mientras entraba. Me carga que me diga así. Yo soy el mayor por 2 años y por bastante tiempo fuí el “grande” y respetado… hasta que él crecío mas. Él, moreno, fácilmente me ganaba en altura por media cabeza, y aparte estaba tonificado, hace calistenia. Yo soy mas flaco, igual me defiendo pero paresco cualquier wea en comparación. Ahora me pasa por la raja. Con él no había caso. El fresco de mierda estaba allí acostado en mi cama jugando play, al parecer esperándome para que jugara con el. Y de paso sacarsela literalmente… 

-Que jugai qlo?-me tire a la cama a su lado, tomando el control que al parecer tenía preparado para mí.

-Mortal kombat po primo… toy listo pa jugar con vo… - me dice mirándome fijamente… sus ojos lo gritan…

-Démosle qlo. 

Pareciera que hubiera estado entrenando el qlo… si antes le volaba la raja fácilmente, ahora incluso me ganaba algunos duelos… interesante. Me saqué los zapatos con los pies para relajarme y acomodarme bien. Aun tenía hambre, así que se me ocurrio cierta idea para conseguir que se rajara, pero… no pensé que terminaría satisfaciendo otras necesidades…

-Wn y si lo hacemos con penitencia la wea? onda yo gano y … ya, te la hago facil, te gano 5 veces y te rajai con una pizza.

-Y si gano yo primo? 

-… mmm no se wn, elije tu po qlo…

-propónemelo vo po qlo…-Dijo mirándome fijamente, con una sonrisa maliciosa. Le segui el juego, aparte que estaba cagao de calor…

-pago con prenda po wn- dije sacándome el poleron, recordando como jugábamos cuando chicos, aunque en esta ocasión… me tiré solo. 

-Dale po primito, yo también mientras tratai hacerme cagar - siempre pasé por alto la forma en que se dirigía hacia mi, en poco tiempo me daría cuenta que no me estaba solo webeando. Quizás no lo quería ver. Hace algún tiempo que siento esa “curiosidad” por hacer weás con weones. Desde que entré a la U he experimentado algunas cosas, anécdotas… aunque desde que cierta persona dejó de ser mi compañero no ha pasado nada con nadie, pero esa wea es otra historia. Al Fabián toda la vida lo he visto como mi hermano chico, a pesar de como es físicamente es mas infantil que la chucha, es adorable el wn. Pero le gustaba el copi también? Quizas pensar tanto en aquel que me abandonó no me dejaba ver lo que tenía en la pieza de al lado… puta que he sido weón.

Lo miré. Se encontraba solo con una polera holgada, un gorro y un short de baño. Si pensaba en comer, irremediablemente el terminaría desnudo. Filo wn. Yo tenía calcetas, jeans, polera, gorro. Obviamente su boxer debajo. Elegimos personaje. Eligió a Sub-zero junto con Scorpion. Yo seguí con mis clásicas reinas del harém: Jade y Mileena. “This fight will be your last. This will be easy. Round 1. Fight!” Me tiraba esas weas congelantes y me hacia sus wenos combos. Casi, pero le gano con Jade, sin fatality. “Jade Wins.“  Ella haciendo poledance en su báculo llena de sangre es una de mis fantasias ocultas, y me pone cada vez que juego. Ella allí sentada sensualmente en el piso… quiero ser yo el destrozado por esa morena.

-1 de 5 qlo!

Voltee mi cabeza, algo embobado después de volver a observarla luego de algun tiempo. Partió por sus shorts… su polera ocultaba si se cubría con algo debajo. Sus muslos se asomaban suavamente… Me miró y me hice el loco, subí la mirada hasta sus ojos y sonreí. El quería la revancha. Mismos personajes. “Round 1. Fight!” Esta vez me hacía caer en algunas de sus trampas (como esta situación…) “Scorpion wins. Fatality.” Me la hizo el qlo.

-pague po primo- me decía mirándome fijamente. Quedé picado y de una me saqué la polera. Mi gorro cayó también, pero el wn se aprovechó del y lo puso sobre sus piernas. No le di importancia. Seguimos con otro duelo. “Jade wins. Flawless Victory” Ahora si lo hice cagar, los movimientos de ella eran la mejor recompensa. Sentí que algo me golpeó suavemente la cara, era el gorro de mi primo. Solo quedaba su polera, y mi gorro sobre sus muslos, en su entrepierna… y sus piernas moviéndose impacientes. 

-2 de 5.

-Siga jugando nomas primito qlo!


La idea de que no tuviera nada debajo, esta vez, en vez de darme lo mismo, me incomodaba un poco. Sentía incluso una molestia bajo mis boxers… y el ahí haciendo como que violaba mi gorro. Me pasó por la cabeza la imagen de el culiandose una almohada, como lo pillé hace unos pocos años. Ahora, en vez de darme risa… hacia crecer mi “curiosidad”. En realidad me estaba dejando llevar sin pensar mucho las cosas… quizás solo me estaba webeando y pretendía humillarme. Seguía haciendo un calor de mierda. Le di pelea, pero esta vez lo deje ganar a último momento. Un calcetín costaba simplemente. Se lo tiré, jugando, pero lo agarró para olerlo y luego lo puso en su boca… extrañamente verlo así como un perro, seguía “aumentando” mi curiosidad… hasta tal punto de desconcentrarme. 

-2 a 3 qlo!- me sacó pica tirándome el calcetín de vuelta. Me quedaba uno solo, hice lo mismo y lo volvió a oler, esta vez moviéndose mi gorro contra su pico que se ocultaba bajo su polera. Ya no podía perder, no quería que me viera así tan … curioso. Tiraba pinta mi primo. Su cuerpo ya pasaba de provocarme admiración a excitación total. Esas piernas…

-Ahora si que te vuelo la raja ctm- le dije choro

-Vo dale noma primo qlo- me respondió y… la idea no me parecía tan mal…

-bien ctm, 3 de 5!- dije golpeando la cama. Esta vez… quería ver como se sacaba la polera y comprobar que es lo que tenía debajo. 

-Pa que me mirai tanto pimito qlo

-Pa ver como te humillai aweonao- le mentí.

Lo observe detenidamente. Puso mi gorro bajo su polera y lo sujetó contra si con su mano izquierda, con la deracha se agarró la polera del cuello e intentó sacársela…o mas bien no quizo

-primo ayúdame?- la propuesta era excelente… pero no se la iba a hacer tan fácil. A estas alturas ya tenía claro que mi primo me… que el perro qlo me tenía ganas

-no wn, sacatela solo

-yapo primo, tengo que pagar la apuesta po qlo

-ya qlo no wei mas- me arrodillé encima de la cama, me acerqué donde el estaba recostado, agarré su polera y se la tiré. Efectivamente no tenía nada debajo, y mi gorro era lo único que lo cubría. Era el momento perfecto pa mandar todo a la mierda, bajarme el cierre, tomarle la cabeza y hacerlo que me la mamara ahi mismo… o jugar un poco mas.

-Te quedan 2 duelos y me rajo primo- me dijo, acariciando mi gorro sobre, obviamente su pene. Lo imaginaba erecto, como lo tendría? De verdad me provocaba curiosidad ahora verlo masturbarse, practicamente lo estaba haciendo con mi pobre, o afortunado, gorro. Una vez me pilló masturbándome, sentado sobre el borde de una cama, cuando yo tenía 15 y el 13. Me había quedado en su casa, en una pieza de alojados. Estaba tan caliente que  no cerré la puerta y derrepente el entró. De la pura sorpresa eyaculé moqueándome la cara. Me vió y luego se fué corriendo. Ese verano me pasó preguntando weas sobre la paja, quería que le enseñara e incluso me ofreció que le hiciera “clases prácticas”, pero siempre me negué. Ahora, me arrepiento…

-Te voy a hacer cagar perro qlo

-Eso espero primo- dijo misterioso

“Mileena wins. Fatality!”

-Ya qlo, 4 de 5, una mas y te rajai - le dije por decir ya a estas alturas, ahora tenía secretamente hambre de, nuevos sabores. Los suyos. Ya no me molestaba para nada que algo quedara “en familia”. Esperaba que se sacara ese gorro pero en vez de eso se acostó de guata sobre la cama. Hasta ahora no había deseado tanto en el tremendo culo que se gastaba mi primo… decidí jugar con el.

-puta que eri aweonao primo, cagaste qlo, vai a tener que jugar siendo violado- intenté aparentar lúdicamente mientras me tiré encima de mi primo, con una embestida fuerte sobre su culo. Sentí que se deshizo un poco, intentó callar un gemido… el esperaba esta wea. Eso me ponía. Aparte con los pedazos de cachetes que tenía… la verdad es que cualquiera le daría. Cambié de personajes, el que fuera, ahora el no tenía nada que perder, y yo ahora tenía hambre de otras cosas. Se la iba a hacer fácil, pero aun así, tenía que ganarme. Tenía que merecerlo. Este último duelo fue mas intenso. El repitió los mismos personajes, y yo no sabía ocupar bien los mios. Cada vez que me pegaba, le embestía el culo, jugando, y también con ganas. Noté que disfrutó cuando me hizo el especial qlo. Ese x-ray donde lo hacen cagar quebrándole los huesos. Finalmente me ganó. Terminó por fin el juego y se venía la acción. 

-Ganaste maricon reqlo- le dije soltando el control. No me respondía, solo intentaba disimuladamente acercar su raja a mi bulto, que sintió todo este rato. Levanté un poco las caderas, sujetándome de sus hombros.-Quédate así nomas wn, y bájame los jeans maricon de mierda. 

Buscó con sus manos mis caderas, y se acercó desabrochándome el botón y bajándome el cierre estando de espaldas. Alguna experiencia tendría. Agarró el borde de la cintura del pantalón y los bajó hasta mis rodillas, luego subió sus manos por mis muslos y agarró mi culo, obligándome a bajar. Lo hice con fuerza.

-oooh primito wnn… - gimió, y eso me puso aún mas. 

-te gusta esta wea fabi qlo?- le dije mientras intentaba hacer calzar mi paquete en su raja. era obvia la respuesta

-si primo…

-ahora te va a gustar perro qlo- empecé a moverme y refregarme encima de el, punteándomelo, como si me lo estuviera culiando. Entre mi paquete y su culo nos cubría mi boxer, pero aún no era momento para quitarlo. Era muy rico hacer como que me lo violaba, ese culo lo merecía. Tanto… Cada vez lo empujaba mas fuerte contra la cama, esta sonaba como loca, y él ya solo gemía. De pronto me detengo, y ambos estamos respirando agitados. -¿porque nunca hicimos esto antes fabi? Mi perra personal que tanto quería estuvo siempre ahí, y nunca me di cuenta wn

-nunca pensé que ibamos a hacer estas cosas primito…

-ni yo fabi - le dije mientras me tiré completamente sobre el, poniéndo mi cabeza sobre su hombro, abrazándolo… el se estremeció completamente

-oooh primo…- gimió, casi derritiéndose. Lo seguí punteando, suavemente. Se sentía exquisito estar así… con él. Su piel era muy suave y… olía rico el wn y… tocar lo duro que estaba su cuerpo me estremecía…yo también temblé un poco… puse mi cabeza sobre su cuello y lo olí. De verdad me estaba gustando su olor… lo pensé un poco, y luego pasé mis labios por su piel. A ratos no podía creer que estaba haciendo eso con el. Gemía. Mi cadera lo golpeaba mas fuerte. Besé su piel. gemía mas fuerte. Pasé mi lengua. Su culo también se movía frenéticamente buscando mi pene. Eso era lo que el quería, al fin y al cabo…

-primo wn para porfavor- me dijo entre gemidos. Me detuve. Todo este rato lo tenía abrazado fuerte contra mí mientras me desquitaba con su culo.

-dígame fabi

-ya estoy que me vengo primo… - no pude evitar embestirlo violentamente al escucharlo

-correte perro qlo, te voy a moquear el culo también- dije agarrándolo y cambiándolo de posición. Lo tomé, lo di vuelta y lo puse contra el respaldo de la cama. Estabamos frente a frente, nos miramos unos segundos, estábamos abrazados,yo arrodillado, sus piernas alrededor de mi cadera, las mias aún atadas a la rodilla por mis jeans, intentó acercar su boca a la mía… tuve ganas de besarlo, pero preferí evitarlo apoyándome sobre su hombro y seguir punteándolo. El con una mano agarró mi paquete, lo dejé.

-primo wn… que rico… - dijo manoseándome la tula por sobre el boxer

-sácamela po perro qlo- le dije al oido. Me obedeció. Aproveché de sacarme el jeans y el boxer de una vez, tratando de mantener esa posición, buscando que los cachetes de mi primo masturbaran mi tula. El me manoseaba entero, lo dejaba. derrepente me dijo, también

-primo wn porfavor déjame chupartela- ante esa idea no me pude negar. Hace rato que no me la mamaban. Me paré sobre la cama, apoyándome con un brazo en la pared y con el otro tomando su cabeza,  dejando mis bolas a la altura de su boca. Las lamió y luego se la metipo a su boca. Puta que mamaba rico el conchesumadre.

-Puta que lo mamai rico perro reculiaoo- le dije gimiendo… siguió engulliéndosela. lo miré desde arriba. Gozaba la weá. Gozábamos. El con sus ojos cerrados chupándomela, con una mano masturbándose y su otra mano agarrando con fuerza mi muslo derecho. Me culiaba su boca. Era tan rico. Las gotas de sudor caían desde mi cara a su cabeza y su cuerpo. Ya no quedaba mucho para venirme, pero no le dije nada. Quería eyacular en su boca. Me apoyé con la cabeza en la pared y con mis dos manos empujaba su cabeza a mi pene, se lo paseaba por la cara cuando se le escapaba de su boca. Derrepente se me ocurrió algo, una fantasía que siempre tuve, y el no la iba  a rechazar. Simplemente le quité su chupete y agarré una polera de la ropa sobre la cama, lo miré caliente y el deseoso. Agarré sus brazos y los amarré al respaldo de la cama. Se dejó

-Te gusta esta wea primo?- me dijo

-Es  mi fantasía fabi

-También la mía… que me utilices como quieras… - ante eso no faltaba mas. Ya sin medir los impulsos lo tomé de sus mejillas y le planté un beso. Era solo el inicio de, quien lo diría, del placer, con  mi primito a mi órdenes cumpliendo todas mis fantasías. El también lo gozaría, y yo porfin también. Besándolo, me afirmé a el. Lo agarré fuerte con una mano de su torso, y con la otra agarré ambos penes y empecé a masturbarnos con fuerza. -Ya no puedo mas wn!!-

-Yo tampoco fabian- le dije y volví a besarlo. Sentí como explotaba por dentro. Fabián también se agitaba violento.  Nuestros pechos, cuellos y cara quedaron llenos de semen. Nuestros gemidos se silenciaban mientras nuestras bocas seguían buscándose. Fabián era… delicioso… mi propio primo. Nos miramos agitados y nos reímos, y seguimos besándonos. Lo acomodé nuevamente alrededor mio. Fabián estaba ahí amarrado y tenía que seguir aprovechándolo. 

Soy una persona muy tímida, insegura de sí misma, pensativa, obsesiva, encerrada en sus pensamientos. Que tiene miedo de mostrarse al mundo, de salir al mundo. Que se siente sola y vacía. Que le da pena su propio ser. Que tiene miedo de tropezarse y de caer, de sentir, de ser rechazada, de que se decepcionen de ella, de no ser lo suficientemente buena para alguien, que se aburran de ella, que la dejen de lado, de que nadie la quiera por lo que realmente es…

Todos estos pensamientos rondan en mi cabeza desde hace mucho tiempo. No recuerdo cómo fue donde empezó todo. Pero lo que sé es que no quiero estar más así.
Vivo en una lucha interna constantemente. Cada situación es un desafío para mí. A veces gano, a veces pierdo, y a veces me canso y me dejo vencer. Quisiera poder despertarme y sentir tranquilidad, sentir que todo va a estar bien.

Tiempo | Oneshot Camren

Hace mucho tiempo el manejar había dejado de ser su actividad favorita, hace mucho tiempo ya no tenía la misma compañía, ya no habían las mismas risas o las mismas canciones en común, o inclusive aquellas que tenía que soportar pero que en secreto gustaba de ellas, solo para que la persona que iba a su lado pudiera cantarlas feliz a todo pulmón mientras el viento entraba por las ventanas bajas y agitaba el cabello de ambas. Hace tiempo no sonreía de esa manera a la hora de manejar.

Hace tiempo, había sido hace mucho tiempo ya y las cosas habían cambiado.

-Lauren, ¿Me estas prestando atención? –aquella voz familiar desde hace casi seis meses se hizo presente, otra vez había estado divagando.

-Sí, lo siento, me perdí pensando –hablo la chica más joven mientras desviaba un momento su vista de la carretera para mirar a su novia.

-Pues tal parece que eso está pasando constantemente –estaba molesta.

-Lo siento Liz, tengo varias cosas en mente –esta vez su vista se mantuvo fija en el camino.

-Está bien –no dijo más.

Aquella noche habían quedado para ir a un restaurant a las afueras de la ciudad para poder cenar tranquilas, sin fotógrafos que estuvieran detrás de ellas. Hace casi cinco meses habían comenzado su relación y no dejaban de estar en boca de todos.

Lauren Jauregui y Liz Gillies son novias.” Había sido el encabezado de más de la mitad de las notas en las que habían aparecido, ni siquiera el disco solista de Lauren o la nueva película de Liz. No, todo se enfocaba en su relación.

Fifth Harmony se había desintegrado hace cinco años, cuando proyectos por separado llegaron para las cinco chicas. Todas lo dudaron en su momento, pero después de haber recorrido un gran camino juntas, supieron que era lo mejor. Aunque les dolía, no podían estar juntas para siempre.

Películas, series de televisión, discos solistas, academias de danza, y más fue lo pudieron hacer cada una por su lado. Se extrañaban, y entre ellas mantenían el contacto, todas excepto Lauren y Camila.

En cuando la banda se disolvió, cada una tomo su propio camino, no hubieron más encuentros, no hubieron más interacciones en twitter, no selfies, ni siquiera un <<Feliz cumpleaños boo>> cada 03 de Marzo o 27 de Junio. Era como si nunca se hubieran conocido.

Lauren no sabía de Camila más de lo que podía leer en internet, periódicos, revistas o lo que veía en las entrevistas por la TV cuando podía. Dinah, Ally y Normani habían hecho un pacto para no decirle nada, así lo habían pedido inconscientemente las dos, pero nunca lo supieron.

La llegada al restaurant no había sido como había sido planeado, afuera esperaban demasiados fotógrafos.

-Fabuloso –murmuro Lauren mientras se colocaba sus lentes oscuros y salía del auto.

-Si sabes que es de noche, ¿Cierto? –Liz hablo sin dejar de sonreír a las cámaras.

-Sabes que detesto a los paparazzis –intento dibujar una sonrisa en su rostro.

-Igual yo, pero el que se enoja pierde –se detuvo un momento, haciendo que Lauren igual se detuviera y así poder posar juntas.

Un par de minutos después lograron atravesar a todo ese mar de fotógrafos hambrientos por capturar la primer fotografía de la noche. <<Que tengan buen provecho>> Se escuchó de entre el mar de gente, la chica de ojos verdes apretó la quijada molesta. Amaba cantar, amaba a sus fans, amaba hacer show, simplemente amaba el ambiente artístico, pero odiaba que se metieran con su vida personal.

En pocas palabras Lauren Jauregui odiaba a los paparazzis.

Después de cruzar la entrada del lugar y confirmar la reservación que Liz había hecho, un mesero las guio hasta su mesa al fondo del restaurant. Mientras serpenteaban las demás para llegar a su destino, una roja cabellera choco con la chica mayor, haciendo que la noche apenas comenzara.

-¡Pero qué demonios! –grito molesta Liz al no ver con quien había chocado.

-Lo siento no te… ¿Liz? –esa voz le era sumamente familiar.

-¿Ariana? –Soltó la mano de su novia para poder abrazar a su amiga -¡Dios mío! ¡Tanto tiempo sin vernos! –hablo emocionada.

-¡Que pequeño es el mundo! –grito efusivamente mientras observaba a la chica que estaba detrás de ella –Lauren, Lauren, Lauren –Y sin más la abrazo.

Correspondió el abrazo por simple educación pues su novia era amiga de la chica, más la relación entre ambas nunca fue del todo buena. Desde que estaba en Fifth Harmony existía esa pequeña rivalidad por Camariana vs Camren, y aunque el tiempo había pasado ella seguía sintiendo como su corazón latía rápido al recordar la infinidad de veces que Camren gano en las encuestas contra Camariana.

-¿Están llegando a penas? –pregunto con esa voz que molestaba a la menor de las chicas.

-Si, venimos entrando, los paparazzis nos entretuvieron –su novia se portaba totalmente diferente.

-Pues no se diga más, se vienen a sentar con nosotras –aplaudió emocionada. 27 años y seguía comportándose como una niña.

-No hace falta Ari, reservamos –la sonrisa en el rostro de Lauren era falsa.

-Nada de eso, ustedes vienen a cenar con nosotras y no acepto un no por respuesta –tomo la mano de su novia y comenzó a andar –Además, creo que te emocionaras de ver a alguien que está conmigo –le guiño el ojo por sobre el hombro mientras seguía su camino.

<<No lo creo>> susurro para sí misma. Suspiro pesadamente y comenzó a seguirlas. El restaurant contaba con áreas VIP para todos aquellos artistas que quisieran tener más privacidad. Aunque conociendo a Ariana, eso es lo que menos le interesaba.

-Mi amor, mira a quien me encontré –su voz chillona atravesaba a Lauren provocándole dolor de cabeza.

-¿A quién? –esa voz.

Se detuvo como si alguna pared estuviera frente a ella, su respiración se cortó, su corazón dejo de latir, su garganta trago seco, y sus manos comenzaron a temblar al igual que sus rodillas. Temía que en cualquier momento fuera a caer por la impresión de después de siete años tenerla frente a ella de nuevo.

Sus miradas se encontraron después de un largo tiempo, esas miradas que estaban destinadas a corresponderse volvieron a encontrarse, a sentirse las mismas. Pero nada era lo mismo, ese mar chocolate era más duro, de la suavidad paso al dolor, abriendo camino para el enojo.

-¿No piensas darle un abrazo a tu amiga? –pregunto Liz observando la escena de ambas chicas junto a su amiga.

Camila dejo la servilleta sobre la mesa, se puso de pie y camino hasta llegar frente a Lauren, sus miradas seguían conectadas. Sus respiraciones se volvieron entrecortadas, los ojos de ambas comenzaron a arder indicando que las lágrimas estaban más cerca de lo que les gustaría.

Un labio fue mordido mientras la mirada se endurecía y cerraba los ojos, una palma cayó sobre una mejilla dejando una marca no solo en esta, sino que también en un corazón que creía haber dejado de latir.

Dos pares de ojos impactados por haber visto esa reacción, un abrazo que llego por parte de la chica menor. Tantas acciones, tantas emociones, tantas cosas de las cuales debían hablar y no había manera.

Lauren después de haber salido del shock a causa de la cachetada que Camila le había dado, logro regresar el abrazo que la joven más chica le daba, un par de lágrimas salían de ambas. Un abrazo que logro marcar la misma sincronía en sus corazones.

-Vaya, que encuentro tan… dramático –la voz gruesa de Liz sonó.

-Lo siento –susurro Camila sobre el oído de Lauren mientras se separaba.

-Creo… creo que me lo merecía –apenas pudo hablar la chica de ojos verdes.

-No –su voz volvió a ser dulce, pero su mirada seguía dura –Realmente te lo mereces –sonrió.

Camila había cambiado por completo, seguía con su estilo un tanto infantil, pero su cuerpo ya era el de toda una mujer. Su voz era más madura, sus ojos más duros, sus rasgos más finos, más marcados. Pero podía sentir que algo en ellas seguía igual, aunque no lograba descifrar que era.

-Ahora, sentémonos que muero de hambre –Otra vez la voz chillona de Ariana entro por los oídos de Lauren, provocando un escalofrió de irritación por todo su cuerpo.

Lauren frente a Camila, Ariana frente a Liz. La tensión era palpable en al aire, haciendo incomoda la cena, al menos para las dos chicas más jóvenes.

-Si me disculpa, necesito ir al tocador –Ariana se levantó de su silla, seguida de la chica mayor de ojos claros.

-Te acompaño –su rostro mostraba una sonrisa, descolocando un poco a Lauren.

El silencio se adueñó de ellas, evitando que sus miradas se encontraran. Muchas cosas que decir, y no saber por dónde empezar, tantas cosas que aclarar, pero no tener idea de cuál era la más importante.

-Así que… Tú y Ariana, ¿ah? –comento Lauren mientras se recargaba sobre sus codos en la mesa y tomaba un sorbo de su copa de vino.

-Y a ti ya no te importa el que dirán si sales con la asombrosa Liz Gillies, ¿No? –levanto una ceja provocando que la respiración de la chica ojiverde se cortara.

-Sabes que las cosas eran distintas –su voz se apagó.

-No digas nada –interrumpió la chica de ojos marrones –No tiene caso revolver el pasado.

-Quiero que tengamos la oportunidad de poder aclarar todo lo que paso –intento acerarse a ella.

-No, tuviste suficiente tiempo para hacerlo –su voz se quebró -¿Por qué ahora? ¿Por qué cuando estoy con Ariana? ¿Por qué Lauren? –levanto su vista al techo para intentar ahogar las lágrimas que comenzaban a formarse en sus ojos.

-Sabes por qué –ambas voces temblaron.

-No, no lo sé y si me disculpas, iré por mi novia que ya tardo mucho.

Sin más se levantó de la mesa para caminar hacia el baño, dejando a Lauren con mil pensamientos amontonados en su mente y demasiadas palabras queriendo salir de su boca. Suspiro pesadamente y se dejó caer en la silla intentando pensar que iba a hacer ahora.

Tenía claro que necesitaba hablar con Camila, tenían que limar las asperezas que dejaron en el pasado, atar esos cabos sueltos que quedaron, pero no tenía idea de cómo hacerlo. Paso ambas manos por el rostro intentando aclarar su mente.

-¡Te dije que no! –escucho la voz de Camila gritar desde atrás.

-¡Pero amor! –seguida de Ariana.

-¿Qué pasa? –Lauren se puso de pie sin saber que pasaba en realidad.

-¿¡Por qué no le preguntas a tu novia!? –grito furiosa la joven más chica.

-¿Qué? –no entendía nada.

-No hagas caso Lauren, vámonos –Liz hablo viniendo por el mismo camino, arreglándose el cabello.

La mirada de Lauren viajo desde Camila, pasando hasta Ariana y finalizando en su novia. Las últimas dos chicas venían sin labial, con la ropa arrugada y el cabello desordenado. Lauren no tardo en sumar uno más uno.

-¿En serio Elizabeth? –grito furiosa Lauren, arrojando la silla hacia atrás sin importarle que todo el mundo las viera -¿Con Ariana? ¿¡Me estas jodiendo!? –tomo su chaqueta del suelo, sujeto la mano de Camila y partió hacia la salida.

Escucho los gritos de Ariana y Liz detrás de ellas pidiendo que se detuvieran, pidiendo una oportunidad para poder explicarles que había pasado, pero ninguna hizo caso. No querían estar allí, necesitaban salir y aclarar sus mentes.

Al llegar a la entrada del restaurant se dieron cuenta que afuera seguía el mar de fotógrafos, provocando que el estado de Lauren empeorara. Camila noto como tenso más la quijada, como sus ojos se entrecerraban, supo leer su rostro, sabiendo que dentro de esa mente Lauren intentaba crear un plan para no tener que pasar por todo eso. Camila tomo la mano de Lauren, atravesando el restaurant hasta llegar a la parte trasera.

-Disculpe, necesitamos salir por la parte trasera hacia el estacionamiento –El mesero asintió guiándolas por un pasillo. Lauren le entrego el boleto del parking para que pudieran darle las llaves de su auto.

-Puede salir por atrás, ya di la orden –hablo el chico que las guio hasta el estacionamiento.

-Gracias –sonrió Camila mientras sacaba un billete y se lo daba al chico.

Caminaron en silencio hasta el auto de la chica de ojos verdes y de la misma forma subieron. Lauren arranco el auto, y manejo sin rumbo fijo. Cada chica iba metida en sus propios pensamientos, intentando desenredar un poco todo ese nudo del que ninguna había sido consiente.

-¿Te importaría hacer una parada? –pregunto Lauren, haciendo que Camila saltara un poco a causa de la sorpresa.

-No –simplemente contesto.

Un par de minutos más la chica de ojos verdes estaciono cerca de una tienda 24/7. Su organismo le pedía un poco de alcohol, realmente lo necesitaba. Miro a la chica que estaba junto a ella quien simplemente agacho la mirada.

-Simplemente tráeme comida chatarra, no pienso bajar –Ella asintió, entendiendo que tal vez necesitaba un par de minutos a solas.

Camila observo como Lauren bajaba del auto y se dirigía con decisión hacia la tienda. Ahogo un grito en su garganta mientras apretaba los puños sobre sus piernas, Ariana había vuelto a hacerlo. Pero esta vez no iba a perdonarle. Estaba harta de tener que soportar sus disculpas cada que la descubría coqueteando con la primer persona que se le para enfrente.

<<Ya no>> se dijo a si misma mientras apretaba los ojos fuertemente para respirar profundo y dejar escapar todo el aire en busca de un poco de tranquilidad.

El silencio en el que se había visto envuelta se interrumpió cuando Lauren abrió la puerta para entrar de nuevo en el asiento del conductor, entregándole una bolsa con varias cosas dentro a la chica de ojos cafés. Ninguna dijo nada cuando el auto regreso a andar por la carretera sin rumbo fijo.

Una hora después la chica más grande estacionaba el auto cerca de una playa privada. Su lugar favorito de Los Ángeles. Cada que necesitaba un respiro de la ciudad, cada que necesitaba pensar con tranquilidad o simplemente cuando se le apetecía acordarse de sus años con las chicas, en especial con Camila manejaba hasta este lugar, para sentarse en la arena y observar como las olas del mar rompían contra la playa.

No dijeron nada, pero ambas sabían que era lo que tenían que hacer. Lauren saco de la parte trasera una frazada que siempre traía para cuando quería ir allí. Tomo la bolsa que le había entregado a Camila y nuevamente en silencio caminaron hacia la orilla.

Un par de minutos después se encontraban sentadas con la bolsa entre ellas, Camila no había visto en su interior, y Lauren no había comentado nada. Buscaban paz pero tanto silencio les comenzaba a abrumar.

-Quería comprar alcohol, mi cuerpo me lo pedía –la voz de Lauren salió quedo –pero no pude comprarlo, no contigo viniendo conmigo –no despejo su vista del mar.

-¿Por qué? –no entendía a la chica de ojos verdes.

-Porque necesitamos hablar, y con alcohol en nuestro sistema no iba a ser bueno –volteo su rostro hacia Camila, perdiéndose en ese mirar café.

-Ya no soy una niña que con un par de tragos de vodka pierde la razón –levanto una ceja desafiante –además el alcohol pudo ayudarnos a ser más sinceras –se cruzó de brazos, retándola un poco.

-No necesito de eso para ser sincera contigo –regreso su mirada hacia el mar –ya no –suspiro.

-Igual sigo creyendo que ya no hay nada que aclarar –Camila susurro haciendo que el corazón de Lauren se detuviera.

-No importa, de todos modos escucharas lo que tengo que decir –se encogió de hombros.

-¿Por qué ahora? –volvió a hacer la misma pregunta del restaurant.

-No lo sé –Lauren suspiro –tal vez porque siento que es la única oportunidad que tengo de decirte todo lo que siento, todo lo que sentí, tal vez porque mañana cuando me despierte vuelva a ser un cero a la izquierda en tu vida. Tal vez porque es hora de que mi último secreto salga –su voz se ahogó.

-¿Qué? –no supo que más decir.

-Cuando te vi por primera vez en el boot camp hace casi diez años, supe que ibas a cambiar mi vida. Conforme pasaba el tiempo, conforme íbamos adquiriendo fama mientras cumplíamos nuestro sueño, me di cuenta que lo que sentía por ti no era una simple amistad, pero tenía miedo. Demasiado miedo –sus ojos verdes se perdieron en la oscuridad de la noche, mientras soltaba un suspiro –La gente comenzaba a darse cuenta de mis sentimientos hacia ti, de cómo te miraba y suspiraba, o como no podía apartar la vista de tus labios cuando hablabas –sonrió mientras negaba con la cabeza –y me aterre. Me aterre porque toda mi vida fui una cobarde en cosas del amor. Porque tuve miedo de entregar mi corazón, miedo a no ser suficientemente buena para ti. Miedo a cometer errores que pudieran lastimarte, por eso comencé a salir con cada idiota que se me cruzaba enfrente, por eso me alejaba a ti, pero al mismo tiempo regresaba intentando ser aunque fuera amigas, pero no podía –suspiro mientras dejaba que sus sentimientos por fin salieran –Entonces llego ese maldito día en el que te hiciste novia de Austin –negó con la cabeza –y al poco tiempo después llegaron las ofertas para cada una. No soportaba verte con él, no soportaba ver las imágenes que subías a twitter donde se besaban o cuando salían o ese tipo de cosas. Así que decidí aceptar y salirme del grupo.

Conforme Lauren hablaba, Camila sentía que el aire le faltaba. ¿Qué era todo eso? ¿Por qué precisamente ahora viene a decir la verdad? ¿Por qué no pudo hacerlo antes? Ella no podía aceptar creer todo tan simplemente, necesitaba más explicaciones, necesitaba que Lauren terminara de hablar, pero verla así, tan decidida, tan… abierta a sus sentimientos, le hacía querer abrazarlas como cuando Camren existía. <<Maldita contrariedad>> se dijo a si misma mientras escucha  a Lauren continuar.

-El ultimo día que nos vimos estaba decidida a luchar por ti, por eso te bese, por eso deje que mis sentimientos tomaran control de mí, por eso mientras mis labios saboreaban los tuyos pidiendo algo más susurraba silenciosos ‘te amo’ esperando que pudieras creerme, pero cuando me alejaste de ti con fuerza y observe tu mirada, supe que había perdido la oportunidad –sonrió tristemente –y al día siguiente no me despedí de nadie. No soportaría verte y sentir tu mirada de decepción otra vez. Le pedí a las chicas que no me dijeran nada de ti, que no quería saber nada y así lo hicieron. Lo poco que pude saber fue lo que leía en internet o revistas o veía en la TV. Hasta que sin más, deje de buscar tu nombre en google, deje de buscar tu twitter y me enfoque en mi carrera…

-Y saliste del armario –susurro la chica de ojos cafés.

-No realmente, ni siquiera estaba planeado salir del closet –se rio al recordar ese día –tome de más y sin querer bese a una chica en una fiesta. Miles de imágenes salieron y en lugar de salir a negarlas o decir que el alcohol había sido el culpable, salí con ella un par de veces.

-Diana –susurro quedo, sorprendiendo a la mayor.

-Creo que tú también sabias de mi –rio un poco esperanzada.

-Es difícil no saber de ti, si pasaste de ser la chica soltera eternamente a ser la chica rompecorazones de chicas –se mordió el labio -¿Sabes que es curioso? Yo también les pedí a las chicas que no me hablaran de ti. Fuiste mi crush durante todo el tiempo que estuvimos en grupo, por más que dijera Ryan Gosling o cualquier otro, tú siempre fuiste la única –Lauren suspiro, ella lo sabía, pero tenía miedo –Cuando todo el mundo se enteró de que en realidad salías con chicas, mi twitter se llenó de notificaciones por semanas, usuarios que tenían años sin entrar o aquellos que habían cerrado sus cuentas, volvieron a abrir nuevas solo para preguntarme si Camren había sido real, nunca conteste ninguno tweet de ese sentido –se mordió el labio antes de continuar –Dolió saber por otro lado que la chica que era mi mejor amiga le gustaban las chicas, dolió saber que la oportunidad que pudimos haber tenido no fue porque tuvo miedo, dolió saber que lo nuestro jamás pudo ser –su voz se apagó.

Ninguna hablo durante varios minutos, ambas pensando las palabras que la otra había dicho, analizando hasta la más mínima parte mientras que el cielo las acompañaba junto a la armonía que las olas les regalaban al chocar contra el rompeolas.

-Yo te amé –Camila ahogo.

-Y yo te sigo amando –soltó Lauren volteando a verla –pero comprendo que no puedo tenerte –sonrió tristemente.

No hablaron más. Había muchas cosas más por decir, pero no era el momento. Demasiada información ya habían liberado.

Lauren saco las frituras que había dentro de la bolsa y el par de sodas entregándole una a su compañera. Comieron en silencio, disfrutando solamente de los sonidos naturales que les rodeaban. Dos horas más tarde ya estaban de camino al departamento de Camila.

Veinte minutos volvían a separarlas.

Los días comenzaron a pasar, y ellas volvieron al contacto casual. Un mensaje por día, un tweet a la semana, una comida o cena cada dos o tres días, noches viendo películas, fotografías que preferían guardar para ellas mismas. Volvían a ser las amigas que fueron en su momento, pero algo había cambiado. O tal vez, algo simplemente había vuelto a despertar.

Viernes por la noche y Lauren tenía una cita con una modelo francesa que había conocido un par de días atrás en uno de los eventos a los que había acudido. Camila y ella no pudieron salir a cenar por ese compromiso, provocando que ciertos celos nacieran en la chica más joven.

La puerta del departamento de Lauren sonó provocando un susto en ella, pues no esperaba a nadie. Terminando de colocar su camisa camino hasta esta para abrigarla y encontrarse con un par de ojos cafés.

-¿Ocurre algo? –pregunto preocupada Lauren.

-Si –simplemente contesto la chica más joven.

Cerró la puerta detrás de ella y comenzó a caminar hasta pararse frente  la chica más alta, perdiéndose en sus ojos verdes. Dejando atrás todas las dudas que aún la asechaban. No podía seguir callándolo, no podía seguir negándolo.

Camila Cabello amaba a Lauren Jauregui.

Sujeto su rostro con ambas manos y junto sus labios con ese beso que tanto habían ansiado, moviéndose en perfecta sincronía como aquella primera vez, pero ahora ya no había miedos, simplemente habían ganas, había ese amor que despertó aquel día que se encontraron de nuevo en el restaurant. Tal vez había sido algo bueno que Ariana y Liz tuvieran ese pequeño revolcón en el baño para que ahora ellas dos pudieran estar juntas.

Manos traviesas abriendo camino entre las ropas, rozando piel logrando erizarla, arañando provocando gemidos que eran ahogados por besos que poco a poco se volvían más y más hambrientos.

Entre tropiezos lograron llegar hasta la habitación, donde una simple mirada dio luz verde para saciar el hambre que tenían la una de la otra.

La ropa rápidamente desapareció, dejando expuestos sus cuerpos. Miradas sinceras, con complicidad viajaban detallando el cuerpo de la otra, memorizando cada centímetro de piel, grabándolo en la memoria como el tesoro más preciado.

Besos húmedos, caricias tímidas en un principio que se convirtieron en rasguños mientras buscaban algo de donde sostenerse. Una mano viajando hacia el sur, encontrando su lugar en la humedad que tanto la exclamaba, un par de dedos entrando haciendo que el cuerpo de debajo de ella se doblara de placer.

Movimientos lentos que poco a poco encontraban su ritmo pidiendo más y más, sincronía perfecta que las llevo a un placer jamás imaginado mientras de sus labios salían sus nombres a modo de gemidos.

Cuerpos sudados, exhaustos,  acostada una junto a la otra. Haciéndose cariños preguntándose si de verdad había pasado o todo era parte de un sueño perfecto.

-Estas aquí, ¿Verdad? –susurro Lauren, con voz ronca.

-Aquí estoy –Camila la observo.

-Y eres mía, ¿Cierto? –pero esta vez no contesto.

Con su mano dibujo figuras sobre el pecho de la joven de ojos verdes, provocando un nerviosismo en ella a falta de respuesta. Lentamente subió su mano hasta la barbilla de Lauren para sujetarla y hacer que sus ojos se encontraran, regalándole una sincera sonrisa.

-Siempre he sido tuya –la beso levemente –Y ahora no podrás salir con nadie más, solo conmigo –sonrió con diversión.

-Eso es lo único que quiero –contesto la chica de ojos verdes.

Lauren termino durmiéndose diez minutos después, y el cansancio comenzaba a adueñarse del cuerpo de Camila, pero necesitaba hacer algo antes de caer en los brazos de Morfeo junto a su chica, sonrió al darse cuenta que ahora era su chica.

Con sumo cuidado bajo de la cama para no despertar a Lauren, se colocó la camisa que le quito cuando llego a su casa, camino hasta la sala donde había aventado su bolsa si mal no había recordado y saco su teléfono, para regresar con él en sus manos hacia la habitación.

Observo a Lauren desde el pie de la cama y pudo notar lo tranquila que se veía durmiendo, la sonrisa discreta que tenía en su rostro era una obra de arte. Suspiro, ahora ella era de Lauren y Lauren era de ella, nada podía cambiar eso. Habían estado destinadas a estar juntas desde siempre, era momento de disfrutarlo.

Observo su teléfono para luego entrar a su siempre fiel twitter, y escribió un tweet que llevaba esperando ser publicado desde hace muchos años, cuando lo hizo apago su teléfono pues sabía que las notificaciones no tardarían en llegar y ella solo quería dormir junto a su chica. Sonrió ante lo que había hecho.

Y es que por fin había podido twittear que “Camren es real”. 

Gabriela Maruri

Twitter: @Dorkiable

Cualquier duda, comentario o critica, dejen un lindo y sensual ask♥

anonymous asked:

Estoy desde el 2013 y no e tenido nada de actividad en mi Tumblr ¿Como puedo tener muchos seguidores activos? :)

No tengo ni puta idea como funciona tumblr. Yo tengo un montón de seguidores, pero casi todos parecen muertos, yo no sé qué pasa.  Por ejemplo, son mil seguidores, pero pones algo y sólo recibes una nota, entonces uno queda ¿y dónde están los otros 999? ni idea.   Quizá sean cuentas falsas de mi mamá para hacerme sentir bien. 

Te amo mami.

Y gracias a los que me siguen, me rebloguean, me comentan, me escriben, me dan like, los amo demasiado, ustedes son vida.


A veces me emociono cuando gano seguidores, pero luego recuerdo que sólo 2 me rebloguearán y se me pasa.