a la luz de la luna

Que te quiera con luz y a oscuras,
cuando seas invierno y en verano,
cuando la luna se vaya y sólo queden estrellas.

Que te quiera cuando estés caída
y cuando seas Imperio,
por encima de cualquier sonrisa descompuesta,
que te quiera sin cerrar los ojos
y que quiera seguir viéndote en sus sueños.
Y en sus pesadillas, sobre todo.

Que te quiera con los vasos rotos,
con las miradas perdidas que jamás volvieron,
con los besos que, al terminar, te hicieron una herida
y tuviste que seguir bailando, incluso cuando el telón ardía.

Que te quiera, ¡joder!, que te quiera
descalza,
desnuda,
vulnerable,
rota
y dañina.
Que te quiera, aún sabiendo
que le terminarás rompiendo el corazón,
los días,
la vida.

Que te quiera cuando los pájaros pronostiquen la lluvia
y entre la nostalgia y la melancolía por la puerta,
recordándote que lo eterno puede terminar en una sonrisa,
en una lágrima, en un suspirar.
Que estás rota.

Que te quiera por encima del cielo
y por debajo del mar.
Que te quiera, cielo,
por encima de sus tormentas,
de sus tornados
y torbellinos.

Que se acerque más que nunca
cuando quieres que ni tu sombra te siga,
tus pasos serán direcciones a las cual ir
siempre que haga frío.

Que te quiera, ¡así!
Tal como eres:
Un dulce veneno
y un letal antídoto.

Que te quiera, loca,
que te quiera, rota,
que te quiera y haga de ti un mejor lugar,
un lugar en el cual germinar
y hacer primavera eternamente.
—  “Amor es aceptación, no adaptación”, Benjamín Griss (SEGUNDA PARTE)
Eres hermosa y no lo sabes. Te miras en el espejo y te cuesta creerlo porque con frecuencia te estás comparando con las demás chicas. Sin embargo la belleza es relativa. Así como algunos les gustan los gladiolos, a otros los tulipanes, a otros las margaritas. Unos aman el jazz, otros el blues, otros simplemente la poesía. Hay otros como yo que simplemente podemos ver más allá de la ilusión y no nos convence la idea de definir la belleza por la redondez del culo, el volumen de las tetas o la distancia entre cada hueso de la cadera. ¿Cómo quieres que te explique que eres bonita? La composición química del brillo de la luna habita en tu piel. Si formulamos una ecuación matemática con los factores de la vida el resultado te hará entender que prácticamente eres un milagro.  Si te lo hago ver con palabras sabrás que eres tanto ninfa como pincel, tanto campo como volcán, tanto atardecer como lluvia. Pero para que veas eso debes invertir la vista hacia el corazón porque es ahí donde se origina la luz y la verdad.
—  Para que te sientas bonita, Quetzal Noah
El nacimiento de cada signo del zodiaco.

Metafóricamente hablando.

ARIES Cuando la última gota de lluvia rozaba la tierra ahora infertil de marte, el carnero surgió. Su fogosidad era tal, que evaporó toda posible humedad del planeta rojo, hasta volverlo su hogar. 

TAURO Ya en la tierra, la diosa de la naturaleza, al ver la tierra seca y desolada, decidió darle vida al primer árbol. La semilla se incrustó en la tierra y surgió un pequeño tallo; creció lenta y silenciosamente, hasta poseer un tronco fuerte y estático. Fue allí, en ese instante, desde el momento en el que las raíces se hicieron una con la tierra, cuando Tauro dio su primer aliento de vida. 

GÉMINIS  En el espacio, existía un punto de densidad infinita que, en un momento dado, “explota” y con ella, como un flash, nacen todas las partículas de materia que conocemos hoy. En esa explosión, a lo lejos, un onda de aire se escapa, y con ella, Géminis surge de la nada, de la infinita oscuridad que emanaba el comienzo de la vida. 

CÁNCER Ha nacido en el seno de la luna, estrictamente con el polvo más delicado de las estrellas, surgió del lado oscuro, dónde el frío azotaba la zona más recóndita del universo.

LEO Cuando las tinieblas reinaban en el espacio fúnebre y sombrío, una estrella, distinta a otras, nace. Su luz cubrió la periferia de nuestra vía láctea, dando vida en dónde siempre hubo muerte. Allí, en el centro de nuestro astro rey, se manifestaba la esencia del león. 

VIRGO Completamente en silencio, sin nada más que el frío aire que se colaba por los orificios de la oscuridad, la tierra sucumbe el nacimiento de la conciencia, su poder se manifiesta por medio del eco y mientras iba perdido intensidad, en la última onda, Virgo aparece, como rocío en el desierto. 

LIBRA En el planeta del amor, surgió una flor, la más hermosa de ellas. En su interior, el néctar más dulce existió. En su oscura y fría soledad, la flor falleció, el néctar en su interior se desparramó y en un acto irónico del amor, brotó Libra. Para nacer, hubo falta morir. 

ESCORPIO Ha nacido en el regazo de las sombras, rigurosamente en el fin de la existencia, en dónde la vida parecía desesperanadora, Escorpio surge, como un fénix entre las cenizas. 

SAGITARIO De la tierra, ya en su máximo esplendor, surge Sagitario, cuando la vida se empezaba a colar en nuestro planeta, allí, en el principio de todo, el trotamundos empieza su recorrido. 

CAPRICORNIO En un momento, la tierra se hallaba en caos, no era lo que conocemos, era un planeta, como cualquier otro. De allí, surge Capricornio, de la ausencia de orden, nace nada más y nada menos para darle coherencia a la vida, darle claridad a la existencia. 

ACUARIO Germina en lo alto del oscuro cielo, lejos, en los confines de la tierra, dónde no habita el ser humano. El sol es el culpable de su nacimiento, su radiación lo transforma en manchas y columnas luminosas tan excéntricas cómo él mismo. Y brilla, como ningún otro jamás podrá hacerlo. 

PISCIS Nace irónicamente de algo tan simple, como lo es la risa. Cuando por vez primera el Dios de los mares esbozó una sonrisa, en el cielo, se formaron las más esplendidas estrellas, que le dieron vida a la constelación de Piscis.

Stephen. 

Curiosidades de la astrología/astronomía
  • La tierra pesa 5 980 000 000 000 000 mil millones de kilogramos. como yo después de comerme una pizza okno
  • Un coche a 160 km/h necesitaría 221.000 millones de años para llegar al centro de la Vía Láctea.
  • El universo se expande casi 1,6 mil millones de kilómetros por hora.
  • Los astronautas no pueden llorar. No es que sea la ley, sino porque no hay gravedad por lo que las lágrimas pueden fluir.
  • El mayor volcán conocido se encuentra en Marte, Olimpo, tres veces mayor que nuestro Everest.
  • La Luna se aleja de la Tierra unos 3 cm por año.
  • Las estrellas enanas son tan densas que un determinado hecho de este material pesaría tanto como un carro.
  • Cada año caen alrededor de 150 toneladas de meteoritos y fragmentos de la Tierra. Este es un promedio de 410 kg por día.
  • Las estrellas no titilan. Lo que vemos es la interferencia de la atmósfera en la luz que viene a nosotros.
  • El telescopio espacial Hubble es capaz de fotografiar los ojos de una mosca a 13 700 kilometros de distancia, sin embargo, no se ha demostrado la teoría en ausencia de moscas en el espacio.
  • El viento en Neptuno alcanza alcanza los 100k/h
  • El impacto del Apolo 12 aterrizaje lunar dejó la superficie lunar vibrando durante 55 minutos.
  • No podemos ver una sola estrella en tiempo real, y la mayoría de ver incluso con miles de años de retraso. Incluso nuestro Sol tarda 8 minutos y 20 segundos para llegar a nosotros.
  • El 45% de los estadounidenses no son conscientes de que el Sol es una estrella.

Originally posted by galactic-castle

-Luis.

Me gusta estar contigo,
pensar en soluciones
antes que en problemas,
tomar tu mano,
saber que todo va a estar bien,
me gusta esta voluntad
que compartimos de construir
la mayor parte del día
desde que te conozco
me la paso sonriendo,
es como si fuese un niño
y viera luciérnagas en el campo
tengo mi pecho lleno de amor
y no quiero que te sientas sola
¿Qué será esta sensación de creer
que estaría equivocado al buscar
en otros lados lo que ya encontré en ti?
Me gusta estar contigo
cometa de tulipanes, papalote de luna,
luz que baña a la poesía, sabroso
cuerpo de frutas
me gusta cómo cabes en mi cuerpo
pareciera que quien te hizo
pensó en el mismo molde que el mío
y miro despacito tus ojitos
de café con leche, con sonrisas tenues
como si supieras
que habiendo tantos mundos
nos resulta un milagro
estar en este
y encontrarnos juntos
—  La ruta del romance, Quetzal Noah

《Esta carta va dirigida a esa persona que algún día aparecerá para poner mi vida patas arriba》

Querido futuro amor:
Me gusta saber que tengo la esperanza de que algún día tú me encontrarás o yo te encontraré a ti.
Sé que al principio negaré cualquier sentimiento hacia ti, estoy segura que te negaré a más no poder pero tu me entenderás, después de todo, esos sentimientos serán nuevos en mí.
Sólo quería decirte de anticipado, desde mucho antes que nos conozcamos, que tú serás muy especial para mí y yo espero serlo para ti.
También debo advertirte que jamás dejaré de mirarte y espero que tú jamás dejes de mirarme, después de todo y aunque no quiera admitirlo, creo en que existe ese amor hasta la muerte que a pesar de las adversidades nunca hay que dejar ir.
Te abrazaré mientras cuento cada una de tus pestañas y admiro esas singulares tormentas que forma la melanina en tus ojos.
Con mis ojos fotografiaré la luz de la luna cayendo en tus facciones mientras duermes, enredaré mis dedos en tu cabello y besaré tu sonrisa. Morderé tus labios hasta saciarme, aunque seguramente los labios no serán lo único que muerda pues también me gustará apreciar tu cuello, quijada y lóbulo.
Espero que me acompañes a colarme en el parque de atracciones por la noche para usar aquel tobogán gigantesco o que me ayudes a tirarle globos de agua a las personas en los días de carnaval.
Sé que me ayudarás a joderle la existencia a mi hermana menor en sus salidas.
Sé que tendrás grandes objetivos en tu vida, pues de otra manera sería imposible que me enamore de ti. Descuida, yo te apoyaré en todas tus metas como tú lo harás con las mías.
Si algún día te hago enojar, ten por seguro que me sentiré muy mal y me tiraré sobre ti hasta que me perdones y si no lo haces, te morderé hasta dejarte una linda marca, tal vez te enojes más pero sé que me perdonarás tarde o temprano.
¿Te doy un consejo? Si algún día me enojo contigo por alguna estupidez, que me calles con un beso mientras te estoy gritando hará desaparecer todo tipo de enojo.
Me costará mucho encontrarte, de eso estoy segura, tal vez también te cueste encontrarme puesto que suelo pasar desapercibida y me costará mucho tomarme confianza para hablarte o tal vez no, quien sabe… la vida es una caja llena de sorpresas.
Debería admitir desde ahora que le temo mucho al amor, le temo demasiado, temo amarte y que por algún motivo de la vida nos separemos pues no conozco muchas parejas felices que hayan llegado hasta el fin.
Sin duda esta carta te la daré, tal vez ya tengamos varios años de relación pero no me culpes, debo saber que tú eres a quien yo estaba esperando.
Y si en este momento estás leyendo esto, lo más probable es que yo esté roja mirando cada una de tus reacciones o evitando tu mirada, espero que no pienses que estoy loca, pero sería difícil no pensarlo después de esto.
En fin… esto sólo es la carta de una adolescente que en algún futuro desconocido amará a alguien hasta más no poder.
Y quiero que sepas que desde ahora te amo, amo saber que tu cuidarás de mí como yo de ti, amo saber que tendrás esa esencia que yo siempre he estado esperando y amo saber que serás lo mejor que me haya pasado en la vida.
Tú y tan sólo tú lograrás poner mi vida patas arriba y es por eso que te amo.

—  Domingo 25 de septiembre del 2016

“Ser romántico no tiene nada que ver con cenar a la luz de las velas y recitar versos de Neruda bajo la luna llena. Eso es cursilería, pero no romanticismo. El verdadero romanticismo consiste en ser incoherente con alguno de tus principios, romperlos y traicionarlos de cabo a rabo, y hacerlo todo por amor a alguien.”

Risto Mejide

Si necesitas llorar, llora. No retengas todo ese océano dentro. Respira profundo y encuentra en el fondo las razones por las que seguir intentando salir de Roma. No todos merecen ser recuerdos, algunos merecen ser algo más que fantasmas que el tiempo barre a su ritmo y se los lleva al rincón empolvado del universo.

Quiero dedicar estas palabras a aquellos seres que no encuentran su lugar en el mundo, que ni siquiera un abrazo logra sacudirles la nieve, el frío y la soledad que llevan en el borde de su vida. Quiero decirte que, en el momento en el que te paras frente a la ventana a mirar la lejanía, alguien al otro lado del mundo, también piensa que eres hermoso. Hermoso a tu medida, complexión y sonrisa.

No eres del todo oscuridad, como la luna no es todo el tiempo luz. A veces se oculta, no queda rastro de dónde estuvo las noches anteriores, ¿dónde está? ¿en quién piensa cuando el cielo la echa de menos?
Incluso en los malos días, sale el sol. Así que no te detengas, sigue el ritmo de las cosas que carecen de sentido, construye un hogar en el hoyuelo de la sonrisa que te compone los días.

Sé velocidad, peligro y salvación, pero no te mueras jamás mientras la canción siga sonando de fondo.

Me pregunto, cuántas veces tuve que huir de un funeral, cuántas veces me venció el dolor cuando estaba en una lucha inmortal conmigo mismo, cuántas veces el atardecer me sonrió a distancia mientras yo no dejaba de contemplar el desastre en el que fui feliz, cuántas veces tuve que tirar la misma piedra para que tropezara una sola persona en mi camino y que, a raíz de ello, surgieran destellos de luz; cuántas veces tuve que soltar una mano para quererme, porque, de lo contrario, aferrarme hubiese significado ser consciente de las puñaladas.

Hoy veo en retrospectiva y me doy cuenta de que muchas personas nunca estuvieron, que se limitaron a seguir mi baile, pero jamás bailaron conmigo, sólo me miraron desde la banca de los corazones rotos. Pobres de aquellos, me digo a mí mismo, permanecieron para no hacerme daño y terminaron sangrando a través de mis heridas.

Agradecer a todos aquellos que me vieron incendiarme mientras otros dormían, a aquellos que me vieron sangrar mientras otros dormían, a aquellos que abrazaron cada parte descompuesta para encontrarle un sentido, una forma y un motivo para sonreír, mientras otros dormían.

Si necesitas reír, ríe. Qué importa si te hicieron daño en el pasado, ahora aquel es un lugar muerto del que no puede florecer ninguna rosa. Ríe como un loco, como un demente que ha encontrado el secreto para ser feliz, como un irreversible maniaco que busca con urgencia viajar por el mundo y descubrir nuevas experiencias.

Sal, corre desnudo a media noche, desvístete los remordimientos y odios, córrete en la boca de aquellos que hablan serpientes de ti, folla en la cocina, en el sofá, en el jardín, pero no te pongas triste por personas que no puedes cambiar. Es tu libro, tu historia, tus personajes, tus puntos, tus comas, tus páginas. Eres tú quien escribe. Y yo te recomiendo que escribas una historia que nunca nadie pueda pasar a la pantalla grande, porque es demasiado. Demasiado real e indestructiblemente tú.
—  “Eres tú quien escribe”, Benjamín Griss
No es tu cuerpo ni tu boca, ni tu cabello deshaciéndose entre mis dedos. No eres tú ni soy yo, pero siempre somos nosotros. Y te extraño, como quien extraña a ese que ya no está con nosotros, pero recuerda siempre. Te extraño sí, como extraño a mi abuelo, como extraño a mi madre y sé que no estás. Estás lejos amor y eso lo sé, estás distante mi vida y también lo sé. Pero esta nostalgia de Domingo viene y me destroza y extraño tu piel y tu cuerpo, y tus besos y aquellos momentos bonitos. Sé que estás lejos y me remuerde las ganas de irte a buscar, me remuerde esta sed que tengo de ti y abrazarte. Me remuerde amor, me remuerde; la sola idea de no tenerte siempre y estar aquí sentado junto a la ventana viendo a la luna y verte en ella hermosa, cálida y con esa luz que ha sido capaz de domarme, de tenerme y de estar pensando, siempre pensando y en ti.
—  A la chica de mis sueños, Jorge Muñoz

No busques amor en labios ajenos

No aspires a sueños en los que tu no estas

No te enamores de princesas de cuentos, ni de ladrones de corazones

No llores por besos sabor a veneno, ni rías con sonrisas fingidas

No te abrumes por decepciones pasajeras

No hagas de tu vida una cadena de incongruencias

No te fumes el humo de amores de hotel

Ni te tomes en serio un te quiero que lo dicen sin sentir

Se, como tu quieras ser, y no pidas permiso para lo que vas a decir

Se, como una estrella fugaz, que deja su estela en el firmamento

Que busca que todos la miren, que roba la atención con tan solo pasar

No quieras ser como la luz del sol, que con el tiempo se desvanece

No seas como la luna que solo la miran por la noche

No te enamores de alguien como tu…

Me gusta estar contigo,
pensar en soluciones
antes que en problemas,
tomar tu mano,
saber que todo va a estar bien,
me gusta esta voluntad
que compartimos de construir
la mayor parte del día
desde que te conozco
me la paso sonriendo,
es como si fuese un niño
y viera luciérnagas en el campo
tengo mi pecho lleno de amor
y no quiero que te sientas sola
¿Qué será esta sensación de creer
que estaría equivocado al buscar
en otros lados lo que ya encontré en ti?
Me gusta estar contigo
cometa de tulipanes, papalote de luna,
luz que baña a la poesía, sabroso
cuerpo de frutas
me gusta cómo cabes en mi cuerpo
pareciera que quien te hizo
pensó en el mismo molde que el mío
y miro despacito tus ojitos
de café con leche, con sonrisas tenues
como si supieras
que habiendo tantos mundos
nos resulta un milagro
estar en este
y encontrarnos juntos.
—  La ruta del romance, Quetzal Noah.