Verduras

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Otra vez los papis

Esta vez Martín sufre porque no importa lo que haga, el niño no quiere comerse las verduras; esto le recuerda los tensos momentos que pasó con su padre cuando él no comía y no quiere terminar igual con su hijo. Entonces llama a Mica buscando consejo… Esta por su parte ya tiene resuelto el problema.

‪Lo curioso de‬ ‪los pájaros‬

Me gusta hacer el súper con mi mamá… (Ya ven que ellas saben todo y dan los mejores consejos para comprar y cocinar.) La recogí en su casa y le pedí, una vez más, que me acompañara al súper. 

Estábamos en el pasillo de la pasta y el arroz, cuando mi mamá me dijo: “¡Mira los pajaritos, qué lindos!" Yo pensaba que se refería a algunos pájaros de plástico, decorativos, y no los encontraba hasta que ella me hizo ver al suelo en donde estaban los pájaros comiendo semillas que se habían caído de una bolsita. En medio de un H-E-B, en medio de un pasillo, estaban esos pajaritos, comiendo tran-qui-la-men-te!! 

"¿Cómo se metieron hasta aquí?!” le pregunté a mamá. Ella me respondió con su increíble corazón y sabiduría: “Si Él cuida de las aves, cuidará también de mi… Ellos no tienen que preocuparse, Dios los cuida y los alimenta. ¿Qué lindo, verdad?… Oye, necesitas comprar arroz?”

Eh? Wow! Ahí estaba yo, en medio de un mes un poco difícil económicamente, pensando en que no me había alcanzado ya para comprar la verdura, y Dios no tardó… Él se hizo presente ahí, en un H-E-B, en un pasillo de arroz, para recordarme que Él tiene cuidado de mi.

Un día después, Dios se hizo presente una vez más. Fue el día del amor y la amistad y fui a visitar a mi hermana mayor. Sin hacer la historia larga, al despedirme de ella, me dice: “Me sobran estas verduras, ¿te las llevas? Ah…Y también queríamos darte esta ofrenda.” …“¿Es en serio o estás jugando?"le pregunté. (Si conoces a mi familia, sabrás que uno nunca sabe cuándo estamos bromeando o cuándo estamos hablando en serio. Esta vez era en serio.)
La abracé, y me puse a llorar. Necesitaba ESAS verduras. Y necesitaba ESE dinero para unos pagos. Yo simplemente había ido a saludar, y salí de ahí como aquellos pajaritos de HEB…

Le pregunté: "¿por qué?” (Yo no le había dicho que necesitaba dinero. Ni le había dicho que no tenía verduras. Pero Dios lo sabía, y Él simplemente no olvida.) “¿Por qué?” “Porque sí.”
Estaba llorando mientras guardaba las verduras en mi refri. Nunca había valorado tanto unos limones y una bolsa de espinacas. Nunca antes los mangos y los plátanos habían sido tan coloridos. Nunca antes había agradecido a Dios tanto por una bolsa de verduras.
Hablando con mi esposo, le pregunté: “¿Por qué pasó esto?” Y él me respondió: “Porque Dios existe.”

Y ahora era el turno de hacerle la pregunta a Dios… “¿Por qué, Dios? ¿Por qué eres TAN bueno?”
-Porque Yo no me voy a rendir cuando de luchar se trata. Yo no me voy a echar para atrás cuando de suplir y ayudar se trata. Yo no los voy a dejar. Yo no los voy a olvidar. Yo SIEMPRE a voy a estar.

»Miren a los cuervos: no siembran ni cosechan, ni tienen graneros para guardar las semillas. Sin embargo, Dios les da de comer. ¡Recuerden que ustedes son más importantes que las aves!«
{Lucas 12:24 TLA}

Pebre chileno

El pebre es una salsa ideal para acompañar un asado, un choripán, o simplemente con un pancito.

Para 4 a 6 personas aproximadamente (se puede refrigerar unos días)

Ingredientes

  • 2 tomates
  • 1 cebollín (cebolla de verdeo)
  • 1 limón
  • 1 ají verde (picante)
  • Cilantro
  • Sal
  • Pimienta
  • ½ tasa de mezcla de aceite común y de oliva

Preparación

  • Picar los tomates (en cubos), el cebollín, el aji y el cilantro.
  • Exprimir el limón, y mezclar todo en un bowl. Agregar sal, pimienta y el aceite. Revolver.
  • Usando el palo de un mortero, machacar un poco la preparación para soltar el jugo de los tomates y quitarle rigidez.

Opcionalmente, agregar pasta de ají para darle más picante.