Unidad

En realidad ningún yo, ni siquiera el más ingenuo, es una unidad, sino un mundo altamente multiforme, un pequeño cielo de estrellas, un caos de formas, de gradaciones y de estados, de herencias y de posibilidades. Que cada uno individualmente se afane por tomar a este caos por una unidad y hable de su yo como si fuera un fenómeno simple, sólidamente conformado y delimitado claramente: esta ilusión natural a todo hombre (aun al más elevado) parece ser una necesidad, una exigencia de la vida, lo mismo que el respirar y el comer.
—  “El lobo estepario” - Hermann Hesse.
La opresión está haciendo que mi tierra sufra, las cascadas parecen tener más fuerza, sus bosques ruegan por un poco de oxígeno, el llanto del viento arrastra consigo todas sus esperanzas y el dolor que siente por sus pequeños es del tamaño de sus mares. Sólo aquel que la ama puede percibirlo, dolor genuino y transparente. Llevo tu luz y tu aroma en mi piel, por ti, cada una de mis lágrimas.
—  E. March

EL APEGO (MOHA)

El deseo es la madre, el apego es el padre, y siguen teniendo hijos. El apego es el monstruo más grande de la historia de la humanidad que conduce a errores y destruye el potencial creativo de la vida humana. Es como el alcohol. Bajo su influencia uno se transforma en “un mono borracho picado por un escorpión”.

El apego y el amor son diferentes por completo. Las necesidades y los deseos provocan angustia y constituyen la base del apego. Mientras que el amor libera, el apego nos enceguece y nos roba la facultad de razonar.

El amor expande, pero el apego contrae y provoca muchos problemas. Es necesario modificar el apego y transformarlo en amor. AMOR SIGNIFICA DAR SIN ESPERAR RECIBIR NADA A CAMBIO, Y ESO EXPANDE LA CONCIENCIA.

EN EL APEGO, SIN EMBARGO, UNO SE HACE EGOÍSTA Y ESPERA COSAS TODO EL TIEMPO. SE PUEDE VIVIR EN EL MUNDO Y AMAR TODAS LAS COSAS DEL MUNDO, PERO HAY QUE TENER PRESENTE QUE NO SON NUESTRAS Y NO TENEMOS NINGÚN DERECHO A AFERRARNOS A ELLAS.

El apego se basa en el ego (ahankara). Casi todos piensan que el ego es malo, pero no es así. El ego construye una barrera sólo cuando no sabemos cómo usarlo. Es un poder positivo si se sabe cómo, dónde y cuándo usarlo. El ego ayuda a la gente al crear un mecanismo de defensa para protegerlos.

ES UNA PARTE IMPORTANTE DE LA VIDA EN LO QUE SE REFIERE AL MUNDO EXTERNO, PERO NO DEBE USARSE DE MANERA INCORRECTA; NO DEBE ALIMENTARSE SIEMPRE CON PENSAMIENTOS Y POSESIONES MUNDANAS.

EL EGO TIENE DOS ASPECTOS: INFERIOR Y SUPERIOR. EL EGO INFERIOR NOS HACE EGOCÉNTRICOS Y MEZQUINOS. NOS SEPARA DEL TODO, PERO EL EGO SUPERIOR AYUDA A EXPANDIR LA CONCIENCIA.

EL EGO INFERIOR PERMANECE ENCERRADO EN UN SENTIMIENTO DE INDIVIDUALIDAD -”ESTE SOY YO”.  CUANDO TENEMOS ESTE TIPO DE PROBLEMA CON EL EGO, SE PRODUCE UN BLOQUEO Y NO NOS COMUNICAMOS CON LOS OTROS.  CUANTO MÁS EGOÍSTA ES UNA PERSONA, MÁS AISLADO Y SOLITARIO ESTÁ.

PERO CUANDO EMPIEZA A ENTENDER QUE DEBAJO DE “TU Y YO” HAY SÓLO UN PRINCIPIO DE ECUANIMIDAD Y UNIDAD, ENTONCES SE EMPIEZA A AMAR A LOS OTROS EN LUGAR DE SER UNA VÍCTIMA DEL EGO INFERIOR.


SRI SWAMI RAMA

EL PAÍS DE LAS LÁGRIMAS

(Imagen: the_little_prince___by_megatruh-d5pbig7)


En “El principito”, el libro de Exupéry, leemos una frase llena de realidad, que forma parte de la vida: “Es tan misterioso el país de las lágrimas…” El dolor tiene lugar en nosotros y nos desvela un trasfondo de amor, de sentimientos. Todo sentir se enraíza con la vida, intensifica la vida, la hace real, a veces, insoportablemente real. El país de las lágrimas, sin embargo, no es una región oscura, sino necesaria, vital. El dolor nos hace humanos, frágiles, susceptibles, nos muestra que no somos inmunes, y que la vida, como el sol más radiante y poderoso, también puede quemar. El dolor es una experiencia del cuerpo y también lo es del alma, como tal experiencia no se puede negar y está ahí para ser vivida. En realidad no hacemos otra cosa más que dejar que las cosas sucedan, somos espectadores de una obra que se desarrolla en nuestra sangre, huesos y células y no podemos desechar ninguna parte de la obra, porque todo forma parte de ella. Si borramos de una película los instantes dolorosos y dejamos sólo los felices sería imposible comprender o valorar esos momentos felices y tener una visión clara de la totalidad.

Se dice que el dolor es inevitable y el sufrimiento opcional. En cierta medida esto es así, pero conlleva una comprensión, una sabiduría implícita para permitir que el sufrimiento sea opcional. El sufrimiento es una fuerza psicológica, emocional, ligada al ser, al alma. El sufrimiento viene a alguien y ese alguien, en lo más profundo, es verdadero. El sufrimiento no sólo viene al ego, al sentimiento de ser uno separado y limitado, sino que arroja al ser la necesidad de trascender esa separación y esa limitación. Y esa experiencia ha de ser vivida para llegar a abrazar lo que somos realmente.

Una vez que el sufrimiento nos deja su comprensión, su valiosa enseñanza de trascendencia, puede que cada vez sea más opcional volver a él, pero también su regreso amplía nuestra perspectiva y la comprensión se va haciendo más estable y clara. Teniendo en cuenta, como dijimos, que forma parte de una experiencia que en sí, no es buena ni mala, como el placer o la felicidad, sino sencillamente una experiencia que hemos de observar, sentir, atestiguar. Podemos ser testigos de nuestro apego al sufrimiento y de la inutilidad de este apego, podemos ver que aquello por lo que lloramos esconde un trasfondo de belleza, arropa a un alma sensible que no puede evitar su compasión y sus lágrimas. Podemos darnos cuenta de que hay un espíritu, un alma, que vibra y que se busca, que mira al fondo y que siente, que busca un sueño o un muñeco perdido –como un niño que para él es lo más importante. Podemos sentir que aquello que buscamos con tanta intensidad y por lo que lloramos a veces, es uno mismo. Y desde ahí, la experiencia de la unidad, de lo ilimitado, de la no separación, cobra una fuerza desbordante cuando descubrimos el motivo de las lágrimas, más allá de la apariencias, al ver que este motivo es el romance del ser, el juego del encuentro con lo que somos realmente.

El mundo y yo mismo somos una única totalidad, el país de las lágrimas y el país de las risas, del goce, de la paz y de la dicha son el mismo país, la misma patria que se erige con una sola bandera: el amor. Y entonces nuestro camino tiene un sentido, las lágrimas tienen un sentido… Y de pronto el cielo se despeja, las nubes y la tormenta dejan paso al esplendor de la luz y de la claridad y uno descubre que el sol del amor siempre estuvo iluminando, incluso a través de la luna y de las sombras, la más bella canción que jamás pudo cantarse: la canción del alma, del alma pura e inocente que un día lloró porque creía que no se encontraba, que se hallaba perdida, hasta que descubrió que su presencia y su esplendor trascendían todo tiempo y tormenta, y que siempre ha sido evidente esa luz sin nombre y verdadera llamada ser o amor.

por José Manuel Martínez Sánchez
www.lasletrasdelaire.blogspot.com

EL CIELO NO HACE NADA: SU NO HACER ES SU SERENIDAD.

LA TIERRA NO HACE NADA: SU NO HACER ES SU REPOSO.

DE LA UNIÓN DE ESTOS NO HACERES

PROCEDEN TODOS LOS ACTOS,

SE COMPONEN TODAS LAS COSAS.

¡CUÁN VASTO, QUÉ INVISIBLE

ESTE LLEGAR-A-SER!

¡CUÁN VASTO, QUÉ INVISIBLE…

NO HAY FORMA DE EXPLICARLO!

TODOS LOS SERES EN SU PERFECCIÓN

NACEN DEL NO HACER.

ES POR ESTO POR LO QUE SE DICE:

“EL CIELO Y LA TIERRA NO HACEN NADA,

Y AÚN ASÍ NO HAY NADA QUE NO HAGAN”.

¿DÓNDE ESTARÁ EL HOMBRE CAPAZ DE ALCANZAR

ESTE NO HACER?

¡TODAS LAS COSAS VIENEN DE NINGUNA PARTE!


CHUANG TZU

UBUNTU

Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.
Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.
Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?
UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: “Yo soy porque nosotros somos.”

El Cielo no hace nada: su no hacer es su serenidad,

La Tierra no hace nada: su no hacer es su reposo.

De la unión de estos dos no haceres

proceden todos los actos,

se componen todas las cosas.

¡Cuán vasto, qué invisible

este llegar-a-ser!

¡Todas las cosas vienen de ninguna parte!

¡Cuán vasto, qué invisible…

no hay forma de explicarlo!

Todos los seres en su perfección

nacen del no hacer.

Es por esto por lo que se dice:

“El Cielo y la Tierra no hacen nada,

y aún así no hay nada que no hagan”

¿Dónde estará el hombre capaz de alcanzar

este no hacer?


CHUANG TZU