Suya

“insan ölmek için yaratıldı korkuya inanma
ateşe inanma, suya, havaya inanma
aşk bile ölüyor aşka inanma
bir ceket al üstüne
bir geyiği düşle, bir ağacı hatırla
insan düşmek için yaratıldı kuşlara da inanma
sen sıkı sarıl kalbime dünya sandığın yer değil
sandığın yer değil en güzel yerin
en güzel yerinde değiliz biz bu şiirin”

¿Saben qué es lo peor? Pensar que tienes una oportunidad con alguien, para luego darte cuenta que en realidad no la tienes. Desperdicias tu tiempo en alguien, pensando en esa persona a cada momento, esperando un mensaje o una llamada suya, preguntándote si también piensa en ti. Cuando en realidad no es así. Mientras tu haces de esa persona tu prioridad, ella te ve como una opción, o a veces ni eso.

Para el chico de mis ojos.

Ante mis ojos el chico que quiero lo es todo. Cuando estoy con él me siento muy segura, cada que lo veo simplemente siento que él es  lo que quiero y lo que necesito. Es el dueño de mis sonrisas, de mis besos, de mis abrazos; dueño total de mi corazón, soy totalmente suya y estoy segura de que no quisiera estar con nadie más que no fuera él.
Amo la forma en que me mira, cómo me trata, cómo me besa, cómo me abraza, me encanta que me diga que me quiere, simplemente me encanta todo de él. No podria pedirle que fuera de otra forma jamás. Él es mi amor, mi vida, mi maldito mundo. Y me encanta que sea así. Quiero ser todo lo que él quiera en su vida, quiero compartir cada emoción y decepción a su lado, estar siempre para él en cada momento. Lo quiero de la forma más sincera y quizás un poco rara que exista, pero es con todo mi ser, desde lo más profundo de mi corazón.
—  Odalis Garcia C.
Yo le diría a todos los jóvenes que se sienten mal porque les va mal en la escuela, que no se preocupen, porque no es culpa suya que el sistema sea tan deficiente y que solo premie a los que tienen cierto tipo de inteligencia. Chicos ustedes no tienen limite, que el resultado de sus exámenes no marquen sus destinos.  No tener buenos resultados no es indicio de que seas insuficiente, porque en ti hay mas habilidades y capacidades que no son evaluadas como se merecen en la sociedad. Y nunca ser bueno en los estudios asegura un 100 % el éxito, la clave del éxito es el empeño que haces por lograr lo que quieres.  Todos son valiosos a su manera, todos merecen ser felices y hacer lo que los hace feliz.
—  Ale. 
Y cuando te canses de amores por un rato, vacíos y de sentimientos fugaces.
De que te valoren por tu cara bonita y no por tu grandísimo corazón.
Cuando notes que no te quieren ni te dan la importancia que te mereces.
Que tus manos no encajan con las suyas y sus brazos no te parecen un buen refugio.
Cuando te hartes de que te traten como un objeto cuando tú estás entregando todo de ti. Recuerda que yo estuve ahí, que te cuidé, mimé y amé como nadie pero tú no supiste valorarme.
—  Recovecos de mi alma

Solo no te olvides de mí.

Sé que todo tuvo que acabar, que el tiempo se acabó,
que las oportunidades expiraron,
que la realidad es que lo nuestro no era terminar juntos. Lo nuestro era solo terminar.
Ahora yo te pido que no te cuestiones, ni te culpes, yo ya no lo hago, hace tiempo que dejé de creerme culpable por no haber dicho tantas cosas.
A final de cuentas, sé que fuimos una historia de aquellas, que no se esfuman, ni se olvidan, ni con otros amores, ni en otros tiempos.


Te pido que no me olvides, que no finjas que lo nuestro nunca existió.
Sé que lo que pido es difícil, pero cumple ese deseo, no finjas que no pasó algo que marcó nuestras vidas para siempre.
Ahora que ya no estamos, por que estás, y yo estoy, pero ya no estamos, ya no somos en plural. Te pido que no olvides lo que alguna vez sentiste conmigo, al tenerme cerca, al mirarnos.


No te pido que me extrañes (aunque que más quisiera yo) porque probablemente ya no lo hagas. Lo que si te pido es que no olvides esos tiempos, nuestros tiempos.
Sé bien que ahora lo que digo ya no tiene mucho sentido, que esto parece más una carta de reencuentro extraño que una de despedida.
Pero es que en realidad no es ninguna, porque me he repetido una y mil veces que dejaré de escribirte, pero es que eso no pasa nunca.
A pesar de todo, aún eres musa.


Debí de hacer caso a mis instintos de alejarme de ti, pero mira que lo intenté, y cada vez que intentaba correr en dirección contraria a ti te encontraba a mitad de camino sonriéndome, y nunca pude resistirme a ello.


Ahora escribo esto, sabiendo que mis deseos ya no te importan más, y que formas una nueva historia en donde quiera que estás.
Pero tenía que hacerlo, tenía que escribirlo, a final de cuentas, siempre cabe la posibilidad de que por casualidad termines leyendo este texto, y aunque no sepas que es para ti, tengo esperanza en que algo sientas en tu pecho al leer estas líneas.


Me despido de ti, hasta que el destino quiera volver a hacer de las suyas, o hasta que algo vuelva a unirnos, o hasta que vuelvas un día a cruzarte por enfrente. O que sé yo, ojalá leas esto y pienses en mí, porque sí lo lees algún día, cariño, sé que alguna fuerza extraña que se encarga de ayudar al destino hará que sientas algo, y que no sepas que, y que eso que sientas sea yo. A lo lejos, sabiendo que estás letras han llegado a quien debían llegar.

—  La sinfonía del alma.