Silueta

DIMORFIDAD

 Ella le susurró al oído _te amo, por Dios, te amo.. y también te odio, con todas mis fuerzas_


Entre los besos con sabor a reproche

se fruncieron las medias negras… 

Dejando un halo de optimismo,

mientras el óvalo del espejo 

miraba las siluetas engarzadas…

uno… a… uno,… pero  

solos contra el universo del tiempo.


Letras por:La Chica Laberinto 

Qué vas a hacer cuando la enamorada
ya no sea yo,
Qué vas a hacer cuando necesites calor,
y ya no puedas abrazar mi silueta.
Qué vas a hacer cuando en otros labios
no encuentres el sabor de mi ser.
Qué vas a hacer cuando en las noches
la soledad empiece a consolarte.
Qué vas a hacer cuando el orgullo
te consuma en llamas azules.
Qué vas a hacer cuando mis miradas
se encuentren solo en el pasado.
Qué vas a hacer cuando el recuerdo
alimente tus falsos sentimientos.
¡Dime! Qué vas a hacer…
cuando mi sabor lo disfraces
en otra piel.
Qué vas a hacer sí te olvido
y no te vuelvo a ver.
¡Qué esperas para decirme!
Dime qué harás cuando por fin
me empieces a amar pero
el amor en mí…
ya no lo vas a encontrar.
—  Claudili777

Te deseo a alguien
que no te diga lo guapa que eres
sino que te lo enseñe,
para que te lo aprendas
sin necesidad de repetírtelo.

Te deseo un poema sin adorno,
frases ridículas,
palabras llanas y simples,
para que entiendas que en el amor
poesía es lo que sale de su boca
y no lo que lees en los libros.

Te deseo un amante con el corazón roto
para que sepa entenderte
y para que respete tu tristeza
cuando haya humedades,
pero sobre todo
para que proteja los destrozos del tuyo
con el suyo
y cuando tiemblen
tener un sustento.

Te deseo un admirador del nudismo
para que vivas lo que es una mirada desmaquillada,
para que coloques los espejos al otro lado,
para que te lleve con los ojos
a amar tu cuerpo sobre todas las cosas,
para que respete tu belleza
y haga de tu silueta el mapa de su tesoro.

Te deseo a un fiel del mar
para que jamás detone las olas de tus lagrimales,
para que acepte que un día serás calma
y otro tempestad
y aun así decida volver a ti cada día,
para que no evite que te derrames,
para que lleve tu sabor en la piel
y mire dentro de ti aunque escueza.

Te deseo a un poeta
con toda mi pena
para que te condene en su egoísmo
a la eterna salvación,
para que te haga inmortal
cuando tengas ganas de morir,
para que la única bala que te dispare
cuando le abandones
-porque tú eres un pájaro atrapado en la nieve,
recuérdalo, amor mío-
sea la que detona una palabra,
para que cuando te sientas nadie
recuerdes que eres el olvido de alguien.

Te deseo a tantas personas
como amor quiero hacerte.

Yo, sin embargo,
solo te deseo a ti.

—  Elvira Sastre