Se-fue

  • Recién me entero del salseo con la entrevista qué le hicieron a Rubén creo qué ya no nesecito leerla,con el video qué hiso ya me es suficiente.
  • Me dieron ganas de tener atados a los de la revista,y torturarlos cortandoles con una navaja por todo el cuerpo mientras me rio y les cuento historias wigetta y como mi vecino violo a su perro.
  • Definitivamente se les fue la olla.

Originally posted by supernaturalgifscollection

Desde que se fue, mi vida se ha reducido a lamentaciones, a depresiones, a ataques de ansiedad, a nostalgia y melancolía. Toda mi vitalidad ha desaparecido.

anonymous asked:

Ya no quiero estar con mi novio. Pero me amenaza; dice que si lo dejo se mata. Que puedo hacer?

Dile que tiene que entender su relacion ya no sera la misma que fue cuando se conocieron, que el merece ser feliz y que es mejor asi o vivir una mentira porque tampoco tu no puedes estar con alguien al cual no amas.

2

La cirugía fue bien! Se me permite comer una hamburguesa y me dijeron que debería empezar a mejorar pronto con algún medicamento nuevo! 😁 pero estoy super puta fuera de él en este momento hahah

Amanecer -Eduerne

Estoy escuchando la canción “ Amanecer” de Edurne y me recuerda muchísimo a Wigetta :O
“ Se fue sin saber que yo si lo amé ”
( Samuel se fue a España cuando aun estaban en Los Ángeles de viajes etc ) es como la canción de En que lugar me perdí de Willy
“ Hoy vuelves ..conmigo ”
( ahora viven juntos ) y tambien como la canción de Willy y otras estrofas más si quereís escucharla os la recomiendo es hermosa :3

Sucios e hipócritas son los saludos de toda esta sarta de imberbes que a diario se atraviesan en mi camino. La desgracia de este mundo inestablemente capitalista me ha obligado a residir en este barrio no digno de una Hopkins, pero qué le vamos a hacer, el legendario tino para los negocios del que mi familia se ufana no fue suficiente esta vez.
—Buenos días, señorita Alice.
—Tengo algo de prisa, le ruego no me entretenga—vaya iluso tontuelo, seguro se le apetece este cuerpo de afrodita, pero no, una Hopkins está muy lejos de tus aspiraciones, miserable analfabeta.
Ya voy tarde —cómo me molesta ir tarde— y esta entrevista es quizá la que me saque de este pordiosero sitio alojado en un rincón olvidado por Dios. Ese empleo, gracias a las amistades aristócratas de Jules, mi hermano, es justo lo que necesitaba. Quiero mucho a mi hermano, pero me agrada más cuando está lejos de mí, aunque esta ha sido la excepción.
Pues al fin parece que he llegado, este es el sitio. Un lugar algo curioso para ser el lobby de una empresa de diseño de interiores, pero bueno, siendo la empresa que Jules me dijo que era, creo que no está muy por debajo de la grandeza de Alice Hopkins y de ser lo contrario, creo que mi mera participación volverá grande a esta empresa, grande como una Hopkins.
—Señorita Alice, el doctor Montalvo la atenderá tan pronto acabe con la reunión que estaba citada antes que la suya. Le suplico sea paciente y se sienta libre de leer algo del estante del Lobby.
— Thank you, I think a good book will make fast the waiting —cómo me gusta hablarle en inglés a esta gente insulsamente ignorante. Es como hablarle a un niño que aún se defeca en los pañales y mirar en su rostro una expresión perdida. Muy divertido.
Mirando en la colección del lobby me daba cuenta cuán malo era el gusto del tal Montalvo, que cabe resaltar me parece raro que un doctor esté a cargo de un sitio de diseños, aunque claro, no por ser doctor necesariamente tiene que ser médico; volviendo al tema de los libros, mucho Coelho, mucho Bukowski, Paz, Orwell, Kundera, nada de al menos un escritor que no haya nacido para ser leído en las entrañas de un maloliente ambiente con aroma de obrero, nada digno de una Hopkins. Decepcionada entonces, me dispuse a guardarme mi intelecto para lecturas que valieran la pena y por ello sólo esperé sentada como una dama, como toda una Hopkins.
Pasó cerca de media hora y al fin el susodicho Montalvo se dignó a hacerme pasar en el momento en que despedía a un hombre con un atuendo por demás estrafalario, parecía salido de alguna historia de medio oriente o algo así. Supuse era un visir que le dio alguna catedra de estilos asiáticos que, aun siendo razas salvajes, es cierto que tienen un gusto exquisito para la decoración. Para guardar la clase, hice una pequeña reverencia en forma de saludo al excéntrico hombre pero este se dignó a pasar de largo pero con una caminar bastante extraño, bastante descoordinado. Qué hombre más idiota, mira que ignorar a una Hopkins, imbécil.
—Señorita Alice, pase usted. Siéntase cómoda. Lamento haberla hecho esperar tanto.
—Jules me ha dicho que usted tiene un buen negocio aquí, uno digno que una persona célebre como yo participe de él. Mi hermano es muchas cosas, pero sé que tiene buen tino al olfatear talento empresarial. Hábleme de lo que tiene aquí.
—Jules… es cierto, él la trajo conmigo. Jules es su hermano, ¿no es así?
—Jules Hopkins, así es. Es el dueño del monopolio de autocinemas de toda la costa este de los Estados Unidos, porque sepa usted que yo soy norteamericana.
—Ajá, eso lo dice aquí en su expediente, usted es norteamericana.
—Pues bien, mucha palabrería y nada de negocios, hábleme de lo que pretende y le diré si llenan la expectativas de una genio como yo—Montalvo me veía con una mirada aguda y como juzgando a un loco, vaya inepto, pero había que ser así las cosas. No quería volver más a ese barrio de podredumbre.
—Negocios, ¿cierto? Pues mire la verdad es que la queremos para un nuevo proyecto que se basa en decoraciones con manchas.
— ¿Manchas ha dicho?
—En efecto, manchas. Es la nueva tendencia en la Europa occidental y queremos trasladarla a nuestra tierra buscando un nuevo boom europeo en América.
—Oh, sí, claro. Ya sabía yo de esa tendencia de las manchas. Hábleme pues de sus diseños.
—Más que hablarle creo que prefiero mostrarle algunos diseños y que me diga usted lo que ve. El juicio de una Hopkins será muy valioso para mis humildes diseñadores.
—Pues venga, muéstreme ya el trabajo y le diré qué tan malo o rescatable es.
El hombre me mostró una serie de manchas extrañas, descoordinadas y asimétricas, algunas eran como ver monstruos o incluso manchas sanguinolentas en la pared, muy desagradable. Algunas otras me recordaban incluso a Jules cuando éramos pequeños y madre lo regañaba por mancharse el saco con salsa tártara. Otras más eran como ver cristales rotos, un caos tatuado en un muro.
—Bien, hemos terminado, señorita Hopkins. Su juicio me tiene impresionado, creo que sería un honor que viniese usted mañana a otra reunión y así mostrarle más tendencias, hacerle algunas preguntas sobre su experiencia y demás para finiquitar este trato y sea usted nuestra nueva asesora en jefe.
—Jules me dijo que esto sería rápido, ¿ahora quiere más entrevistas? Estúpido de mi hermano, es la quinta vez que me promete tratos con grandes empresarios y sólo son preguntas. Dé por finiquitadas nuestras relaciones, una Hopkins no es digna de esta infamia.
Salí de ahí inmediatamente y sin mucha gana volví a la casa miserable que el destino caprichoso me había puesto como hogar después de más de un patinar en el manejo de mis negocios. Jules me ha dicho que mañana tiene otra cita para mí, sólo espero que esta vez sea algo serio.
— ¿Es la mujer del 327?
—Así es, Mariana. La pobre sigue convencida de ser Alice Hopkins, una norteamericana de la aristocracia. Su hermano Julián la trajo aquí hace más de 7 años y hoy día dudo mucho que haya algo que podamos hacer por ella en la condición en que se encuentra. Lo más probable es que acabe aquí sus días, así que al menos le hacemos más amable su estancia siguiendo su juego.
—Alguien en su condición no debería tener problema en vivir fuera de este asilo, ¿por qué está recluida aquí?
—Porque hace tiempo mató y despellejó a más de 9 gatos para formar un tapiz que sería la “nueva tendencia en decoración” y planeaba hacer lo mismo con 7 niños que raptó por Polanco, argumentando que sólo gente de ese sitio era más o menos digna de su arte. Hacerla creer que está desempleada es la única forma de alejarla de esas “nuevas tendencias”. Es penoso hacerla vivir en un mundo de fracaso, pero al menos así no se encuentra con desgracias en este mundo, este donde no hay una nueva entrevista mañana si se muere hoy.
—  Ruvb

Aunque era su día libre había pasado por el hospital donde  se encontró con ese detalle por parte de Roderick, nunca antes había recibido un regalo así, no con alguien que prácticamente no conocía. Después de enviar varios mensajes quedaron de verse en un bar por lo que Siobhan se fue a su departamento para cambiarse, le fue difícil encontrar el atuendo adecuado, cuando salió al bar simplemente pensaba que debió haber elegido otro. Seguramente Roderick ya se encontraba en el bar así que cuando entro a este lo busco con la mirada hasta que dio con el.

@dr-rodschutz