Ricardo-Piglia

The story goes on, it can go on, there are several possible conjectures, the story remains open and is only interrupted. Someone should invent a new detective genre, paranoid fiction it could be called. Everyone is a suspect, everyone feels pursued. Instead of being an isolated individual, the criminal is a group with absolute power. No one understands what’s happening, the clues and testimonies contradict each other as if they changed with each interpretation, and all suspicions are kept open. The victim is the protagonist and the center of the intrigue, instead of the detective hired to solve the case or the murderer hired to kill.
—  Ricardo Piglia, Target in the Night

“Los campus son pacíficos y elegantes, están pensados para dejar afuera la experiencia y las pasiones pero corren por debajo altas olas de cólera subterránea: la terrible violencia de los hombres educados”

Ricardo Piglia, “El camino de Ida”

Beber es una actividad seria, desde siempre asociada con la filosofía. El que bebe, dice Steve, intenta disolver una obsesión. Hay que definir primera la magnitud de la obsesión. No hay nada más bello y perturbador que una idea fija. Inmóvil, detenida, un eje, un polo magnético, un campo de fuerzas psíquico que atrae y devora todo lo que encuentra. ¿Ha visto alguna vez una luz imantada? Se traga todos los insectos que se le acercan, los trata como si fueran de fierro. He visto volar interminablemente a una mariposa en el mismo lugar hasta morir de fatiga. Todos hablan de obsesiones, dice Steve, nadie las explica tal cual son. La obsesión se construye, dice mi padre, he visto construirse obsesiones como castillos de arena, sólo se necesita un acontecimiento que nos altere drásticamente la vida. Un acontecimiento o una persona, dice mi padre, de los que no podamos discernir si nos ha cambiado la vida para bien o para mal. La estructura de una paradoja, dice Steve, un acontecimiento doble o vacilante en su ser.
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Prisión perpetua

Ricardo Piglia

“Todos nos inventamos historias diversas (que en el fondo son siempre la misma), para imaginar que nos ha pasado algo en la vida. […] Historias que uno mismo se cuenta para imaginarse que tiene experiencias o que en la vida nos ha sucedido algo que tiene sentido. Pero ¿quién puede asegurar que el orden del relato es el orden de la vida? De esas ilusiones estamos hechos, querido maestro, como usted sabe mejor que yo.”


#Ricardo Piglia

El psicoanálisis es en cierto sentido el arte de la natación, un arte de mantener a flote en el mar del lenguaje a gente que está siempre tratando de hundirse. Y un artista es aquel que nunca sabe si va a poder nadar: ha podido nadar antes, pero no sabe si va a poder nadar la próxima vez que entre en el lenguaje.
—  Fragmento de Los sujetos trágicos (literatura y psicoanálisis), Ricardo Piglia