Pato Fontanet

Se espera que yo no me ría. Yo estuve ahí. Salí y volví a entrar tantas veces como pude. Cuando llegué al hospital parecía un deshollinador. Estaba todo negro, tiznado, sin remera, irreconocible. Yo estuve ahí. Perdí a la negra y a Lili y todavía las extraño. Hay días en que me levanto y lloro. De la mañana a la noche. No es que llore a los gritos, no, se me caen las lágrimas. Entonces me encierro y lloro todo lo que me sale. Pero también me río cuando me acuerdo de las cosas buenas o me enojo cuando veo las injusticias. Son dos risas diferentes pero ¿quién puede entender cuándo es una y cuándo es otra? Cuándo es esa cosa linda que recordás y cuándo es ironía, sarcasmo Cuándo tiene que ver con la alegría y cuándo con darme cuenta de que estoy embargado hasta las pelotas, a meses del juicio. Yo quisiera ir a las marchas. Además de perder a mi novia, perdí a cuarenta amigos, los chicos perdieron a sus familiares y no podemos ir ahí, nos separaron de la gente.
Nos faltan los abrazos de tanta gente querida. Y cuando quiero reírme, porque tengo que reírme porque la vida sigue, siempre hay una cámara o una persona que me mira y que parece decirme que no tengo derecho, que me juzga y me censura.
—  Pato Fontanet

porque si muero es por luchar… y no por mirar.


Rechazaron el pedido de Callejeros y volverían a la cárcel 

La Cámara de Casación penal desestimó los recursos extraordinarios presentados por la defensa de los músicos. El TOC 24 ya está en condiciones de ordenar la detención de los músicos.