Onirismo

Es inútil, sin duda, esperar que los espectáculos oníricos, de cada uno de sus cuadros, una significación traducible, y querer vivir más en el sueño que en la morada que nos ha sido prescrita. La verdadera enseñanza del sueño está en otra cosa: en el hecho mismo de soñar, de llevar en nosotros mismos todo ese mundo de libertad y de imágenes, en saber que el orden aparente de las cosas no es su único orden. De vuelta del sueño, la mirada humana es capaz de ese asombro que se experimenta cuando de pronto las cosas recuperan por un instante su novedad primera. Yo nazco a las cosas; ellas nacen a mí. Se restablece el intercambio, como en los primeros minutos de la existencia, el asombro restituye al mundo su maravillosa apariencia mágica.

—Albert Béguin.

Si querés conocerme hablame, si querés interiorizarte un poco mas en mi mirá mi lista de reproducción de música. Pero si querés enamorarme mirá mi biblioteca para entender los mundos que me gustaría visitar, ahí se guardan mis mayores secretos…

Oniromancia.

¿Qué son los sueños? Los sueños constituyen un mundo creado por el subconsciente del artista, es lienzo, tinta, papel, la antítesis de nuestros ideales, tonalidades de una inmensa gama cromática para el que pinta, una ola que se lanza sobre el cielo formando nubes y simetrías hídricas sobre el firmamento, son los pensamientos más inadvertidos que recorren las líneas de la palma de la mano con la que se escribe, historias que se entretejen a los labios, que se llevan en la punta de la lengua cómo los acentos, de Morfeo y su planta de adormidera, de la virgulilla que flota sobre la letra eñe, con escenas de películas que vemos en el cine mudo de los años treinta; hablamos de los enigmas de la mente de Buñuel, de Dalí, de Linares, de Ruy Sánchez, y entre otros más que han plasmado colores (o pigmentos en blanco y negro) a este plano.  Los sueños nos sirven para adivinar el presente, son un repaso lúdico de la propia  psique.Se nos manifiestan cómo fantasmas de adolescencias enamoradizas, lo hacen por noches en la que los grillos cortejan a su compañeras, en horas en que las nubes ocultan complacientes a elefantes mostrando apenas el marfil de sus colmillos, noches en las que mujeres buscan por sus hijos entre alaridos gritos y lamentos, lo hacen cuando las bolas de fuego atraviesan los cerros y cuando los charros esperan por nosotros en la plaza de Guerrero. Somos seres míticos que sueñan, un sueño de otro sueño. 

Fragmento Onírico

Desperté,me encontraba en el cetro comercial, camine a través de las puertas automáticas, muy comunes en esos lugares, pero, ¿Qué hago aquí? Me dije, ¡qué más da!, camine a las escaleras eléctricas y justo al lado de estas, ese tipo apareció, tenía un rostro común, usaba lentes, una gorra en color claro, quizá gris, no lo sé, me miró fijamente, impidió mi paso y se abalanzó sobre mí, era muy alto, quizá 2.30mts. En ese momento inesperadamente una frase nació de mis entrañas “Este es mi sueño, y eso no lo puedes hacer” entonces se detuvo, de entre mis ropas empuñe un arma (puedo asegurar era una Desert Eagle), le apunte por debajo del mentón y sin pensarlo le volé la cabeza, no había arrepentimiento, no había nada más que hacer ahí.

Salí del lugar, podía sentir  la energía del onirismo en mi ser, mi conciencia estaba despierta, ese mundo era todo mío, podría hacer y deshacer a mis anchas.

Al salir de ese lugar  me topé con otro ser, bastante peculiar, vestía pantalones cortos y camisa floreada, el maldito sonreía, sonreía, me miraba fijamente, seguro se burlaba, como sucedió en la frase anterior, de las profundidades, respondiendo a su mira, le dije con toda mi energía, “Este es mi sueño, puedo hacer todo lo que yo quiera, y volaré”. La sonrisa del maldito se desvaneció, di media vuelta e intente volar, di un salto grande sin tener éxito alguno, no pase de 3 metros cuando caí al suelo, sin embargo no podía dejar la oportunidad de desprenderme de la gravedad y rebelarme ante toda ley de la física y toda lógica establecida, intente de nuevo con todas mis fuerzas y sin más estaba volando. En verdad era delicioso poder desprenderme del suelo. Pude llegar hasta el techo de ese lugar, podía ver las luces de esa ciudad desconocida.

La inexperiencia en el arte de volar evito que tuviera el total control, me aferre de uno de los bordes del techo, podía sentir el concreto y el polvo en mis manos, podía sentir como estas se raspaban sutilmente, mi cuerpo llego a estar horizontalmente mientras mis manos no se desprendían del borde. Esa misma fuerza hizo girar mis piernas al cielo, haciendo que la cabeza y mi dirección miraran al techo y con este el vacío de la ciudad iluminada.

Decidí que era tiempo de despertar, sin embargo algo en mi lo impedía, el deseo de hacer cuanto más quisiera, desistí del sueño, entonces desperté.

Sin duda pude traerme de ese mundo onírico lo que más deseaba. Esta noche navegare de nuevo, solo espero diferenciar la realidad de ese onírico mundo.

Meu amor

Bolsas vermelhas de sangue alongadas como tecido em movimento browniano descendo e ascendendo no fluxo de água que não cessa e inunda. Inunda a casa e o mar. E colore o céu de vermelho. Vermelho menstrual. Industrialmente o mundo se afoga em sangue. Prisioneira das palavras de um texto ainda por escrever, estava sonhando. No onirismo da vida obteve a proeza de estar em um lugar, que ainda por…

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¿Cómo diré lo que esta noche de transición, del 17 al 18 de Mayo, una hora antes del alba, me cupo en suerte? Quiero guardarla en vuestra memoria llena de refugio para que cuando como yo, os perdáis, podáis recobraros recordándome. A mitad del camino de la vida/ me hallé en una selva oscura/ con la derecha senda ya perdida/tan horrenda que un poco más es muerte/ y en el pensar se renueva la pavura. Estos son los primeros versos completos que rescato de la nada después de renacer en la madre común que es la materia. 

Si dijera que esta noche por culpa de un artefacto me iba acompañando sin saber que me estaba reduciendo y quedaron mis cimientos hundidos, mis trasabuelos recuperados, la memoria incinerada o quemada en un manojo común con la vida…. quedé aniquilado a un círculo nervioso en el que los brazos eran cuerpo idéntico con la cabeza y pensarse era moverse. Había otros círculos de almas muertas que se inclinaron por no sé qué suerte de pesantez familiar que yo esquivé y huí de la certeza maternal de la orilla: pero oposición no era voluntad. No sabré subir de precio con literatura y falsedad cuánto tuve que esforzarme para existir en mi nueva aunque primera condición. Pensar y ser eran la misma cosa, y pensando con tristeza giraba más rápido, cómo si en la habilidad deseara brillar la antigua capacidad. Giré alrededor de un ojo fingido por la rapidez que lloraba destruidas diferencias. Después, puesto que mi vida es mucho más simple que aquel sueño, no diré lo que soñé, sí escribiré lo que viví: 

Una voz me extendía un plano de mi ser, con todas las provincias de mis órganos explicadas sin sucesión ni composición: Allí entender y engendrar era un mismo acto del milagro…. Pero luego me vi empujado a fabricar mi propia sangre y lo más trabajoso fue la vista. Tan esforzada es esta facultad que al principio, de no recordar que la luz está separada y dividida por el tabique nasal de la razón, al sentir mi alma una, veía los a los hombres cíclopes. Recordé pinturas y recreé los rostros. Tan arduo como regenerar los ojos hubiera sido inventar el cielo. El ojo es la intersección entre la tierra y el cielo. Preñado de muerte está el nacimiento, porque olvidé el modo de construirme al engendrarme. No diré todo lo que vi pues es preciso para esto comprender todo lo que empecé. Supe de mi renacer que era de constitución metafísica, de nacionalidad alemana… Vi los bloques desnudos de mi ser primero, amontonando una altura que formaba (luego lo supe) mi inteligencia. Toqué de nuevo la vida en las Antillas, en la ciudad de la Habana, y allí se gobernaban los destinos de las naciones: Había una niebla espesa y las mercaderías de moda anunciaban prendas de lana oscura, desusadas en aquellas latitudes. Esta frivolidad me anunció que estuve muerto y alcancé los versos de mi juventud y los sonetos de mi atención con tardanza bastante para que entraran a un tiempo el alba, la memoria y la vida.

-Amílcar Martín Pérez.

Sigmund Freud: la funzione dei sogni

Sigmund Freud: la funzione dei sogni

“I sogni cedono il posto alle impressioni di un nuovo giorno come lo splendore delle stelle cede alla luce del sole”. Sigmund Freud, ne L’interpretazione dei sogni, sottolinea un aspetto particolare del fenomeno onirico, non soffermandosi tanto sul suo significato, rintracciabile in un desiderio, una previsione o un ricordo, quanto sulla sua effettiva funzione che, per lo psicanalista, è di…

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Onirismo

El onirismo (griego “sueño” y “doctrina”) es una actividad mental que se manifiesta en un síndrome de confusión que está especialmente caracterizado por alucinaciones visuales, que pueden indicar una disolución parcial o completa con la consciencia o la realidad.

Cabe mencionar que el término: onirismo puede ser visto y analizado desde una perspectiva artística. De esta manera puede inclusive considerársele como un proceso de abstración y de síntesis, en la que el artista es estimulado por la realidad, que internaliza escogiendo (arbitraria o heurísticamente), ciertos detalles o eventos externos a él o ella, los cuales estudia, los recuerda, de alguna manera los pondera o atesora y finalmente los plasma en su obra para compartirlos con los demás.

Así es que tenemos que el artista utiliza y se sirve para interpretar sus sueños o alucinaciones oníricas, de alusionessímilesmetáforasseñas, y símbolos. En los casos específicos: cuando se usan palabras, entonces es Onirismo Literario; cuando se usan imágenes entonces es Onirismo Pictórico; cuando se usan formas tangibles (esculturajoyeríadanza,ballet), es Onirismo Plástico.