No-Devolucion

Ahora que en verdad te has ido, que ambos sabemos que ya no vendras y que no ire tras de ti, quiero darte mis siguientes palabras en las que no hay devoluciones: Solo resta decir gracias porque a pesar de ser tan indiferente al final, de hacerme pagar los platos rotos tambien me llevaste al cielo una vez más, me enseñaste que no hay gente tan mala pero tampoco diferente. Me cansé de ser yo quien te buscara hasta en el fin del mundo, porque sabias que nunca me salvaria sin antes salvarte a ti de ti misma, y todo era a sabiendas de que en la siguiente discusión tu tormenta de malestares azotara de nuevo y me quedaría ahí aun lado tuyo aguantando todo porque en verdad te queria. Gracias a ti me gradué de “Ingenuoria” esa rama de la ciencia humana que se encarga de mostrarte que tan noble eres, y ¿que crees? Salí con excelencia, pues nadie habia dado tantas veces el corazón a la misma persona confiando una y otra vez ciegamente. Sabemos que me vendiste, aunque no lo digas, aunque no lo recláme, y está bien, todos le ponemos un precio a todo asi como yo te sobrevaloré. Gracias porque me enseñaste que darlo todo no siempre es suficiente, que este mundo es tan vano que es mejor ser alguien normal, alguien que te mire como una persona igual a otras miles, que no se juegue la dignidad, alguien que vaya a lo seguro y no haga locuras por amor por las que las demas personas se pregunten -¿Por que lo hizo?- y se rían sin entender que el estar loco es el estado cuerdo del corazón.
Dicen que el que mucho se despide pocas ganas tiene de irse por eso mismo cortare de tajo todo esto, de raíz, porque en verdad quiero irme porque no hay nada más de mi que me falté por darte, ya lo tuviste todo, y es hora de ir a reabastecer mi interior, la soledad es un buen supermercado para eso.
Cuidate mucho, con afecto… ya no importa, solo cuidate.
—  Tito Anaya (via-Relatos de la piel)
Eres la magia sin trucos, el fuego que cura lo que miras, la verdad desnuda de mentiras. Eres el verbo que mejor se conjuga con todos mis tiempos. Eres la suma de todo lo que me niego a restar de mi vida.
Eres mi maravilla tuya que me prestas sin pedir devoluciones. Eres naturaleza viva, el silencio antes del rayo. No le temes a la lluvia, la transportas. Y no huyes de las tormentas, las provocas.
Eres acero, y miel, y carne, y fuego que no se apaga aunque le llueva.
Y sonrisa de planeta, y boca de tornado, y esa paz de los que no se arrepienten de la vida.
Todo eso eres.
Ahora sabes porqué te quiero.
—  Carlos Salem
Eugenio Derbez le responde a Donald Trump

Las voces de protesta contra las infames e injustas declaraciones de Donald Trump sobre los mexicanos, a quienes llamó “violadores” y criminales, no se detienen. 

Ahora Eugenio Derbez le respondió al magnate y le pidió que deje de decir tantas tonterías, pues los latinos que viven en Estados Unidos son trabajadores y buenos ciudadanos que no tienen nada que ver con la imagen que Trump quiso pintar recientemente.

“He tratado de trabajar en este país durante los últimos 12 años y no ha sido fácil. He tenido que enfrentar rechazo, ignorancia, y en ocasiones hasta irrespeto hacia nuestra comunidad latina”, comentó el director de ‘No se aceptan devoluciones’, durante la entrega de los premios Latino Media Award (NALIP), donde fue homenajeado.

Derbez mostró la ignorancia de Trump, y entendió que las ofensas del dueño de Miss Universo no solo fueron para los mexicanos sino para todos los latinos.

“Por ejemplo, personas como Donald Trump, quien piensa que cada latino en este país es mexicano. Él cree que hay diferentes clases de mexicanos. Los mexicanos colombianos, los mexicanos puertorriqueños, los mexicanos dominicanos”, dijo.

“También afirma que todos los mexicanos en este país son vendedores de drogas o violadores, y se equivoca señor Trump. Nosotros somos honestos y trabajamos duro”.

El mexicano culminó su discurso con su particular sentido del humor y le advirtió al magnate que tenga cuidado cuando sea atendido por quienes ofendió.

“Los latinos también son cocineros y meseros en muchos restaurantes de Estados Unidos. Así que cuidado cuando coma en un  restaurante la próxima vez, porque puede tragarse sus palabras… y algo más”, comentó.

Hay acordes. Lo sé. Me lo has probado viviendo con tu corte de armonías.
Pasado turbio, el mío, yo hice mías lecciones de tu ser, transfigurado

desecho, transformado por la luz, el amor, las melodías.
Hay acordes. Lo sé. Tuyos los días que me enseñaron cuanto hay de Elevado.

Aprendí la liturgia del ocaso, supe de la poesía y de la magia, descubrí los idiomas de las cosas.

Devuelvo ínfima parte, en este vaso que se destila mi vino, que presagia tu destino de cimas y de rosas.

—  Devoluciones | Julio Cortázar