Madre Selva

Amazona

Hola gente que lee mis blogs (si es que existen), hoy quería volver a recomendarles una película colombiana porque hace rato que tenía esa necesidad interior de hablarles de una buena película de acá, pero primero tenía que salir de otros blog de gente que me había recomendado y sobre temas que quería sacar de mi cabeza, con eso ya terminado puedo hablarles de otra colombianita que vi hace poco y me gusto bastante. En este caso es la película-documental Amazona de la directora Claire Weiskopf, la tuvieron disponible por unos días en la página de cine latinoamericano gratuita Retina Latina y aproveché la oportunidad para verla, ya había sabido de esta película desde su estreno pero muchas veces es difícil ir a cine a verlas en estreno, ya sea por cuestiones de plata, de compañía o de tener el tiempo de ir, por alguna de estas no fui a verla y sentí que me había perdido de algo que tenía todo el potencial de ser una muy buena experiencia, entonces cuando vi que Retina Latina anunció que la tendrían en su plataforma por unos pocos días decidí no perder la oportunidad y verla, y déjenme decirles que fue una muy buena decisión.

Claire empieza este documental con una narración sobre ella misma, sobre como siempre había querido hacer este documental y de todo lo que había pasado en el camino a hacerlo. El documental es sobre su mamá, es ella contando la historia de su mamá, desde la perspectiva de ser su hija. La historia comienza contando como Val, la mamá de Claire, se va de Inglaterra a los 23 años siguiendo el amor por un abogado colombiano, Claire lee la enternecedora carta que hace Val a sus padres en el momento en que decide dejar todo lo que conoce por amor. Esta primera aventura despertará en Val su mayor deseo y que la llevaría a definir el resto de su vida, tratando de descubrir por medio de los viajes, lo que es ella en el mundo y lo que es la verdadera libertad.

Val hace su vida en Armero, un pueblo colombiano, teniendo una vida con buenas comodidades proveídas por su esposo Alberto, la pareja tiene de la relación a dos niñas. La vida familiar y de buen estatus que tiene Val en Colombia parecería para cualquiera una vida ideal, sin embargo, la relación con Alberto no funciona correctamente y Val decide volver a Inglaterra, dejando a su familia en Colombia. Estando en Inglaterra se vuelve a enamorar de otro hombre que conoce cuando decide irse a vivir a una comunidad en los campos escoceses, de esta relación nace Claire, la autora de este documental. Con Claire cumpliendo siete meses de vida, la pareja de ingleses decide irse a vivir a Colombia, a una pequeña casa sin luz ni agua, en una vereda alejada de todo, la familia comienza una nueva vida. Sin embargo, esta familia nómada no se conforma con vivir siempre en la pequeña casa rural por lo que su vida se establecería entre vivir en Inglaterra y Colombia.

A la familia llega otro integrante Diego, el hermano menor de Claire, con el tiempo y una fuerte depresión que sufre la pareja de Val, el padre de Claire y Diego decide irse de la casa en  el campo en Colombia e irse a vivir a la ciudad. Quedan ahora los pequeños y Val solos, para recorrer el mundo. Val aun teniendo contacto con sus hijas de su primer matrimonio y sus dos hijos pequeños serán la familia que tiene en Colombia. Una tragedia llega a la vida de Val cuando su hija, en el medio de la realización de un documental fallece en la tragedia de Armero, Carolina, su primera hija con el abogado colombiano, había perdido la vida en una de las tragedias que cambiaría la historia del país, y que cambiaría para siempre a Val y su familia.

Val comienza una vida nómada con sus dos hijos pequeños, Claire es explícita en el trailer del documental diciendo que su madre comienza a huir después de esa tragedia familiar, pero dentro de mi pienso que Val siempre ha huido de todo lo que no la hace sentir libre y feliz, que su alma le pide un movimiento continuo, casi como un río, que nunca se mantiene estático porque si se detiene perdería la vida. Esa gran corriente que decide moverse siempre y llevarse consigo a sus hijos, sin saber si el alma de ellos es igual a la de ella, decide aceptar que tienen que serlo. A los 11 años Claire decide dejar de recorrer el país con su mamá, una parte de la narración de Claire durante el documental, que más tiene peso, es cuando habla sobre ese momento y dice “ Una vez le pregunté a mi mamá que porque viajamos tanto y ella me respondió con una cita 

“Yo creo que seré feliz en el lugar donde aún no estoy

Claire hace este documental porque ella misma va a ser mamá, está embarazada y comienza a cuestionar cómo será su papel como madre, proviniendo de una familia tan poco común como la suya, comienza cuestionar si la maternidad que recibió fue la correcta y de cómo ese estilo de vida impartido por su mamá, definiría muchas cosas en su vida, muchas de las que quisas ella no quisiera tener en sí misma. Claire cuestiona fuertemente a su mamá mientras la visita en su hogar temporal dentro de la selva amazónica. Se percibe un contraste entre la vida simple dentro de la selva, de la belleza de abandonar lo banal y convivir con el ser más puro y natural, al mismo tiempo que se presentan los problemas de drogadicción de Diego, los relatos sobre depresión de su mamá, la angustia de Claire sobre entender la maternidad y encontrar la forma correcta de ella criar a su futuro hijo. Ese contraste son lo sentimientos que el espectador va desarrollando a medida que va adentrándose en la historia de un personaje tan único como Val.

Durante la segunda parte del documental tendremos a Claire y Val reflexionando sobre las decisiones de Val y cómo los llevo a vivir a ella misma y a sus hijos un estilo de vida tan inestable. Val por su lado sin defender ni arrepentimiento, argumenta que la vida que vivió es la que vivió, nada puede cambiar, nada debe cambiar, es lo que decidió hacer y vivir con sus hijos y no por hacerlo es mejor o peor persona o madre. Esta es la gran cuestión del documental, visto por encima, si Val fue buena o mala madre por hacerle vivir a sus hijos lo que vivieron. Diego en su corto testimonio dice que amó su infancia y que no imagina viviendo de ninguna otra forma, contrastado con las historias terribles que tuvo que vivir en su adolescencia y vida adulta, luego al siguiente día desaparece de la vida de su mamá y de su hermana de nuevo. Claire siempre habla de que de su mamá heredó un alma de aventura pero al mismo tiempo se cuestiona su vida y lo que pudo haber sido mejor para ella durante su infancia. Mientras tanto Val no duda en ningún momento que fueron las decisiones que tomó y que no había forma de tomar otras.

Ahora, para mi la cuestión no es si Val fue buena o mala madre, si sus hijos merecían eso o algo diferente o de cómo debería ser Claire de madre, ahora que es la oportunidad de ella, más allá de todo eso lo que me parece realmente importante es entender la forma de vivir y lo que eso significa para cada uno. La individualidad de lo que consideramos libertad y felicidad, y los medios que usamos para encontrar alguno de esos sentimientos en algún momento de nuestras vidas, más allá de lo que se nos ha enseñado socialmente tenemos que ser o no. Evidentemente Val no cabe dentro de una definición común de maternidad, solo porque dedicó su vida a encontrar su propia paz personal y su libertad en cada recorrido, sin embargo, esto no la hace mala madre per sé. Val responde a una de las preguntas de si hija sobre este tema describiendo que muchas veces la maternidad se convierte en un sacrificio, un sacrificio que se transmite de la madre a los hijos y que deja un sentimiento de tristeza y de insatisfacción tanto en la madre como en los hijos, por sentir la responsabilidad de quitarle su capacidad de encontrar la libertad a su madre. En efecto cada persona debe buscar dentro de sí misma lo que le trae felicidad y lo que no, para muchas mujeres seguramente la maternidad convencional y la estabilidad de un mismo hogar para toda la vida, es la representación de la felicidad. Pero para muchas otras eso simboliza totalmente lo contrario. No hay que negar que la maternidad implica un compromiso completamente grande y para toda la vida, y cada mujer puede tomar ese compromiso como mejor lo sienta y como mejor llene su vida. Sin embargo, esa búsqueda de la felicidad y de la libertad es algo que trasciende más allá de ser madre o no para una mujer, es la capacidad de encontrarse a sí misma, de descubrir su papel dentro del mundo, dentro de la sociedad, dentro de su familia, dentro de sí misma. Las películas muchas veces vender el encontrarse a uno mismo y a su espiritualidad con irse lo más lejos posible, en soledad, tal vez a caminar por todo estados unidos o a comer pasta en Italia, pero siempre alejados del mundo, sin tener en cuenta que tal vez muchas personas se encuentran a sí mismas dentro de su cotidianidad, con sus traumas personales, con sus experiencias familiares, estando físicamente en el mismo lugar pero moviéndose siempre mentalmente. Para Val el continuo movimiento era su felicidad y espiritualidad, y como madre intento pasar ese sentimiento a sus hijos, así como cualquier madre intenta que sus hijos encuentren ese camino con mayor facilidad que lo que ellas tuvieron que recorrer para sentirlo en algún punto de sus vidas, a veces con sacrificios o retos para lograr encontrarlo. Todos sabemos que esa eterna búsqueda de paz interior y felicidad es algo completamente ambiguo y que seguramente son instantes y no una sensación prolongada para la eternidad y seguramente Claire y Diego vivieron instantes de esos, asi como nosotros los hemos vivido ya sea en el mismo lugar de siempre o moviéndonos en los lugares más lejanos, sin embargo, negar de entrada que el movimiento no te traerá felicidad es reprimir la posibilidad de sentir, la posibilidad de experimentar con otros sentimientos que pueden derivar hacia esa anhelada paz. Siempre he pensado que soy una persona aventurera, que le gusta experimentar más de lo que ha experimentado siempre, una aventurera a pequeña escala, sin correr por el mundo pero tal vez corriendo alguna cuadra, algún sabor, alguna persona, alguna experiencia minima. No sé dónde podré encontrar mi felicidad pero si se que la he sentido en algún momento y que no me negaré experimentar hasta encontrarla, Val puede parecer un personaje algo incorrecto, pero es un alma libre y no hay nada más que admirar la valentía para aceptar la libertad a toda costa.