—Tenés que admitir que tenés mal gusto.
—¿…? ¿Por qué decís eso?
—No porque te gusten las milanesas a la napolitana, (a parte de que a todo el mundo le encantan), sino porque andás conmigo. Lo cierto es que no me explico por qué lo hacés.
—Disculpame, pero tengo muy buen gusto.
—Claramente no. O sea, mirame.
—Obvio que sí. Tenés un corazón de oro, una de las mentes más interesantes que conozco y una sonrisa que irradia calidez. Vos porque no te has visto, pero cuando te ponés a hablar sobre las cosas que te gustan o de las historias de cuando eras menor, te iluminás y es re lindo perderse en esa luz. ¿Y tus abrazos? Creo que se están por ganar el premio al lugar más cómodo del mundo. ¿Ves? Tengo un gusto bárbaro.
— 

Hay quienes creen que los días soleados son hermosos. Y también estamos nosotros, esos otros locos que bailan bajo la lluvia.

Juego de palabras

A veces desearía..
desearía que me observases mientras duermo, y entrases en mis sueños, para así evitarme pesadillas, desearía que tomases mi mano, y me hicieras sentir segura, puedo asegurarte que algunas veces duermo con miedo, y miles de pensamientos vienen a mi cabeza, es algo agotador, es agotador no poder dormir algunas noches, solo quiero sentir tu presencia, cuidando de mi en la oscuridad hasta que salga el sol.