La-Reseca

Se notaba la garganta reseca, y no, no es porque justamente hubiera tenido taller de canto antes, se notaba de esa manera varios días antes y temía haber enfermado de la garganta. Así que decidió hablar lo menos posible durante el resto del día, una táctica un poco estúpida, pero bueno. Tampoco es que mucha gente le dirigiera la palabra, con lo insoportable que Ettie se mostraba normalmente. Así, sentada en una mesa vacía en la cafetería, comenzó a comer su plato de espaguetis, notando un sabor peculiar en estos: -¿Pero qué…? Se suponía que eran boloñesa, por dios. Qué coño le han echado.