La Mesa

adlene  asked:

Hola, ¿algún poema para un papá que falleció?

De Sabines…un abrazo apretado :)

¿Será posible que abras los ojos y nos veas ahora?
¿Podrás oírnos?
¿Podrás sacar tus manos un momento?
Estamos a tu lado. Es nuestra fiesta,
tu cumpleaños, viejo.
Tu mujer y tus hijos, tus nueras y tus nietos
venimos a abrazarte, todos, viejo.
¡Tienes que estar oyendo!
No vayas a llorar como nosotros
porque tu muerte no es sino un pretexto
para llorar por todos,
por los que están viviendo.
Una pared caída nos separa,
sólo el cuerpo de Dios, sólo su cuerpo.
Me acostumbré a guardarte, a llevarte lo mismo
que lleva uno su brazo, su cuerpo, su cabeza.
No eras distinto a mí, ni eras lo mismo.
Eras, cuando estoy triste, mi tristeza.
Eras, cuando caía, eras mi abismo,
cuando me levantaba, mi fortaleza.
Eras brisa y sudor y cataclismo
y eras el pan caliente sobre la mesa.
Amputado de ti, a medias hecho
hombre o sombra de ti, sólo tu hijo,
desmantelada el alma, abierto el pecho,
ofrezco a tu dolor un crucifijo:
te doy un palo, una piedra, un helecho,
mis hijos y mis días, y me aflijo…

anonymous asked:

Ash soy una abusadora siempre XD creo que ya no estas escribiendo porque llegue muy tarde t.t pero... Willy + Sus Papas + Samuel (? ayyy /.\ t.t

-Papá, mamá- comencé levantándome de la mesa y sintiendo que los nervios se acumulaban en mi interior. Mis manos comenzaron a sudar y mi corazón comenzó a latir completamente agitado- Sé que se os hizo raro que invitara a Samu a comer y es que quería deciros que estamos saliendo hace varios meses- terminé cerrando los ojos y esperando su reacción.
Tuve que abrirlos luego de varios segundos en completo silencio y tuve que pasar saliva, al notar la expresión que tenía mi padre en su rostro. Su ceño se encontraba completamente fruncido y sostenía el vaso de vidrio con tanta fuerza, que sentía que se rompería en los próximos minutos. Mi madre estaba con la boca abierta a modo de sorpresa y dirigía su mirada hacia nosotros, intercambiándola entre nuestros cuerpos y con una expresión de absoluto miedo.
A pesar de que él sostenía mi mano con fuerza y me miraba con su completo apoyo, una parte de mi quería salir corriendo. Tenía náuseas y estaba seguro que si nadie decía nada, terminaría sufriendo un infarto.
-Largo de mi casa- susurro mi progenitor mirando a Vegetta con completo asco y con una mirada completamente amenazante- No te quiero volver a ver en mi vida.
-¡Pero papá!- exclamé incrédulo ante sus primeras palabras- No puedes hacer eso.
-Vete con él entonces, pero olvídate que existo- declaró desapareciendo del comedor y dejándome fuera de base.
-Hijo- susurro mi madre de forma triste con las lágrimas cayendo por su rostro- ¿Guille?- cuestionó preocupada al ver que me levantaba del asiento y dirigía a Vegetta hacia la salida de mi casa. Él sólo me miraba con preocupación y por primera vez, estaba en completo silencio.
-Adiós mamá- dije decepcionado y empezando a salir por la casa- Vendré a visitarte cuando pueda pero no será cuando este ese señor en casa.
-Guille es tu padre- susurró destrozada y tratando de detener mi huida.
-Yo ya tomé una decisión y espero no arrepentirme.
Yo no tenía padre…
Así como él ya no tenía hijo.


Estamos mal. Iba a ser bonito, todo feliz y grandioso cuando leí el pedido hace semanas. Pero a Ash ya no le sale nada romántico joder. No cuando siente que todo es oscuro y nada vale la pena…

       “Por supuesto que no me estoy escondiendo de los fans” aseguró, mientras se asomaba por detrás de la mesa, lo suficiente para ver a todas las personas acumuladas detrás de las puertas de vidrio de aquella cafetería. “… Se me cayó un pendiente, y no logro encontrarlo” prosiguió, aunque, claro, era mentira. Sólo quería pedir un café tranquila, sin tener a miles de personas a su alrededor esperando a que haga algo. 

Sister Antonia Brenner, a Beverly Hills-raised mother of seven who became a Roman Catholic nun and moved into a Tijuana prison where she spent more than three decades helping prisoners, has died. She was 86. 

 In 1977, after her children were grown and her two marriages ended in divorce, Brenner left her Ventura apartment and moved to La Mesa penitentiary. She lived as any other inmate, eating the same food and lining up for morning roll call. Guards and inmates referred to her as the prison angel, or “Mama.”

Read more at LA Times.

‪Sunrise‬ from Mesa Arch at Canyonlands National Park in Utah. Kathryn Dannay captured this shot as the sun rose above the La Sal Mountains and caused the arch to glow. Photo from www.sharetheexperience.org.