Cuauhtémoc

Costado de las aulas clinicas del Hospital General (hoy Hospital de Especialidades ‘Dr. Bernardo Sepúlveda Gutíerrez’), Centro Médico del Distrito Federal, av. Cuauhtémoc 300, Doctores, Cuauhtémoc, Ciudad de México 1958

Mural “Medicina en la Historia de México” por José Chávez Morado

Arq. Enrique Yáñez

Side of the clincial classrooms, General Hospital (now Hospital of Specialties ‘Dr. Bernardo Sepúlveda Gutíerrez), Medical Center of the Federal District, av. Cuauhtemoc 300, Doctores, Cuauhtemoc, Mexico City 1958

Mural “History of Medicine in Mexico” by Jose Chávez Morado

Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco desde la Plaza de las Tres Culturas,, Cuauhtémoc, Ciudad de México 1964

Arqs. Mario Pani y Luis Ramos

Foto. Armando Salas Portugal

City housing complex Nonoalco-Tlatelolco from the Plaza of Three Cultures, Cuauhtemoc, Mexico City 1964

Vista de la Plaza de las Tres Culturas y Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco, Cuauhtémoc, Ciudad de México 1964

Arqs. Mario Pani y Luis Ramos

Foto. Hans Beacham

View of the Plaza of Three Cultures and the Nonoalco-Tlatelolco Housing, Cuauhtemoc, Mexico City 1964

Hoy entendí que formas parte de mí.
Sé que tal vez nunca estarás tangiblemente a mi lado, pero también sé que nunca te irás. Eres el aire, el cielo, el agua, eres la sed de cariño que el Creador sembró en mi corazón, eres la definición de amor, aunque jamás haya podido definirse ni pueda hacerse nunca:
Definir es limitar, y el amor no tiene límites.
—  Los ojos de mi princesa

→ At first, Cortés treated his foe chivalrously. “A Spaniard knows how to respect valor even in an enemy,” he declared. However, convinced that Cuauhtémoc knew the whereabouts of hidden treasure, Cortés allowed Aldrete, the royal treasurer, to have Cuauhtémoc tortured to make him reveal the treasure’s location. Cuauhtémoc, insisting that there was no hidden treasure, bravely endured the torture. Cuauhtémoc was tortured by having his feet put to a fire, along with Tetlepanquetzal, the tlatoani of Tlacopán, and the Cihuacóatl (counselor) Tlacotzin, but even so they refused to divulge information about the treasures the Spanish coveted. It is said that during the torture, Tetlepanquetzal asked him to reveal the location of the treasures in order to stop the pain given to them, and Cuauhtémoc said, “Do you think I am in a bath or pleasure?” or “Do you think I am in a bed of roses?” The date and details of this episode are unknown. In the end, a shamed Cortés delivered Cuauhtémoc from Aldrete’s hands.

Quiero ser en tu vida, algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán.
Quiero ser en ti mismo una huella imborrable y un recuerdo constante y una sola verdad.
Palpitar en tus rezos con temor de abandono.
Ser en todo y por todo complemento de ti.
Una sed infinita de caricias y besos,
pero no una costumbre de estar cerca de mi.
Quiero ser en tu vida, una pena de ausencia
y un dolor de distancia y una eterna amistad.
Algo más que una imagen y algo más que el ensueño
que venciendo caminos llega, pasa y se va….
Ser el llanto en tus ojos y en tus labios la risa,
ser el fin y el principio, la tiniebla y la luz
y la tierra y el cielo… y la vida y la muerte.
Ser igual que en mi vida has venido a ser tú….