Cisternas

No se aceptan maricas

Colegio de hombres, por hombres y para hombres


“Porque estás en este colegio si no tenías tan buenas notas?” me dijo mi compañero de asiento, que lo único que hacía era alumbrar su promedio siete de su anterior colegio. Yo, con un cinco nueve, supongo que para él era una especie de invasor al mundo de colores que le habían inventado del colegio emblemático en el centro, lejos de La Cisterna de donde venía. “No sé, supongo que me fue bien en la prueba”, fue mi respuesta, y no sólo para él, sino que para casi todo el curso e incluso para algunos profesores, quienes no entendían porque yo podía estar ahí, donde se suponía, entraban los mejores de Santiago, estudiantes llenos de ilusiones que venían desde todas las comunas del Gran Santiago, e incluso, había quienes venían desde provincias y regiones más alejadas al sur y norte de Santiago. “Hotuiti Teao llegó a Santiago, después de su paso por el xnbx”, nos contaban como “La gran celebridad” del colegio. Y lo cierto es que a todos los niños con ojos brillosos de esperanza en el colegio, nos vendían el cuento de que estábamos entrando a Rupaul’s Drag Race, cuando la verdad era que con suerte parecía The Switch, tirado para reality de youtube, porque al final era sólo eso: un reality. La competencia era lo primordial para sobrevivir a la jungla y a los demás niños. Si te equivocabas, caías al hoyo. Si destacabas en un área: el resto buscaría como destruirte para que volvieras a la pecera. Recuerdo perfectamente cuando en primero medio me metí a un concurso de matemáticas porque le caía bien a la profe, porque terminé primero una guía de ecuaciones y la profe me dijo: Veo en ti talento que se desperdicia por el humanismo #EEE (no, no fue así en verdad, pero era pa darle drama latino al asunto), al final del día ya estaba inscrito en un torneo ñoñísimo que nadie se esperaba, pero ahí estaba, de dura. Para el resto de competidores no significaba un peligro mi inclusión, porque todos sabían que la matemática no era “mi fuerte” y que estaba puro webeando, el reconocimiento se lo llevaría otro, eso era evidente, quizás no ganaríamos ningún premio como colegio, porque competían niños de todo Santiago y de todo Chile, pero al menos, si el reconocimiento ñoño dentro del colegio en donde todo podía significar tener quince puntos más en una prueba estandarizada como el SIMCE o la PSU que en el futuro serviría como retribución al colegio para darle el sello de excelencia académica. Ese mismo webeo me llevó a subirme al auto de la profe de matemáticas, tiempo después, para ir a buscar mi premio de PRIMER LUGAR NACIONAL (Sé lo alumbrao que se lee esto, pero es la única medalla que tengo en mi vida, además de las medallas que me deja el copete a veces. Aún la tengo colgada en mi pieza, después de todos estos miles de años que han pasado).

El imán cola me llevó a juntarme al primer año con puros niños raritos así como una: Compartíamos gustos, ñoñerías, paseos al euro y al mall chino detrás del nacional y también coincidimos en ser miembros de la directiva del curso, lo que dio paso a una desatada homofobia que incluso llamaba la atención de profesores. Llegaba la hora de consejo de curso y se empezaban a escuchar los “YA PAHHHHHHHH, PARTAN LUEGAHHHH” y tantas otras frases, gestos, miradas y extraños comportamientos por parte de la mayoría del curso hacía nosotras, las que nos quedabamos sentadas mientras todos jugaban a la pelota, o nos cambiabamos de ultimas en el camarín del colegio para no estar con todos esos cuerpos desnudos de cabros chicos que tanto pudor nos daban.

Sin embargo, una de las demostraciones más gigantescas de estupidez y masculinidad llegaba para la semana de aniversario, en donde se hacían alianzas con colegios de niñas invitadas (A las cuales les gritaban de todo al entrar al colegio) y con team de bailes que escandalizaban a inspectores y profesores, y servían de inspiración a las pajas de todos los pendejos espinilludos uniceja que se paseaban babosos mientras las jovencitas con diminutos uniformes bailaban sexymente sobre una tarima. El más privilegiado lograba subir al escenario y tocar a las chiquillas, mientras el resto sólo miraba con cara de odio, ya que ni siquiera se podía registrar el momento (Los celulares con cámara aún eran un privilegio de clase que a colegio municipal no había llegado).

Todo este alboroto del aniversario, culminaba en una marcha hacia una estatua en el centro de un historiador facho, para “agradecerle(?)” la existencia del colegio. Lo más curioso de esta marcha, era la reafirmación de masculinidad al pasar por fuera de colegios de niñas para gritar “Que se asomen las maracas”, porque obviamente, la masculinidad  se debe demostrar en todo momento, sobre todo si estás en un colegio de hombres, y el gritarle a un colegio de mujeres simplemente era una prueba de esto: El que no lo hacía simplemente no existía para el resto. Y si alguien lo cuestionaba era rechazado por fleto y por “niñita”. Todo el futuro colegial dependía de esto: de no ser fleto, ni una niña. 

Rough Endoplasmic Reticulum
  • Rough ER (RER) is involved in some protein production, protein folding, quality control and despatch
  • Called ‘rough’ because studded with ribosomes
  • Smooth ER (SER) is associated with the production and metabolism of fats and steroid hormones
  • Smooth because no ribosomes and is associated with smooth, slippery fats.

STRUCTURE

  • Continuous membrane of flattened sacs (cisternae) and network tubules, touching nuclear membrane. 
  • Membrane bound ribosomes firmly attached to the outer cytosolic side of the RER
  • However these are constantly being bound and released - will only bind when specific protein-nucleic acid complex forms in cytosol 

FUNCTION

  • Proteins are made by the ribosomes on the surface of the RER - translation
  • Then (some) are threaded inside RER to be modified and transported
  • RER working with membrane bound ribosomes takes polypeptides and amino acids from the cytosol and continues protein assembly including, at an early stage, recognising a ‘destination label’ attached to each of them. 
  • Proteins are produced for the plasma membrane, Golgi apparatus, secretory vesicles, lysosomes, endosomes and the ER. 
  • Some  proteins into the lumen (inside) of the RER; others are processed in RER membrane itself
  • Lumen: some proteins have sugar groups added to form glycoproteins; some have metal groups added
  • EG: in RER four polypeptide chains are brought together to form haemoglobin.

Protein folding unit
lumen of the rough ER: proteins folded to produce biochemical architecture which will provide ‘lock and key’ and other recognition and linking sites.

Protein quality control section

  • Lumen: incorrectly formed or incorrectly folded proteins rejected
  • Rejects stored in the lumen or sent for recycling for eventual breakdown to amino acids. 
  • A form of cystic fibrosis = missing single amino acid, phenylanaline, in a particular position in the protein construction. Quality control section spots the error and rejects, however individual would have been better off with poor product than none at all

From Rough ER to Golgi
In most cases proteins are transferred to the Golgi apparatus for ‘finishing’. They are conveyed in vesicles or possibly directly between the ER and Golgi surfaces. After ‘finishing’ they are delivered to specific locations.

  • Psicoterapeuta: Tu pensi troppo! C'hai un testone così!
  • Sara: Non a caso il referto della mia ultima risonanza magnetica nucleare indicava la presenza di una cisterna magna modicamente ampia
  • Psicoterapeuta:
Io preferisco alla costanza, all'oppio, alle notti, l'elisir della tua bocca in cui l'amore si pavoneggia: quando verso di te i miei desideri partono in carovana, i tuoi occhi sono la cisterna in cui bevono le mie pene.
—  Charles Baudelaire, I fiori del male
Sed non satiata