Chueca

Entrevista a Rafa y Miren, de la librería Nakama.

Nakama, palabra japonesa que traduciremos al español como “alma gemela” o “mejor amigo” es el nombre del sueño- proyecto de Miren y Rafa, que surgió mientras estudiaban filología y que el pasado diciembre tomó forma de librería en el madrileño barrio de Chueca.

Vosotros sois nuevos en el barrio, ¿cómo ha sido el recibimiento?

M: Pues ha sido buenísimo, nos hemos sentido muy bien recibidos; la gente está encantada de tener de nuevo una librería generalista en el barrio, porque ha debido haber otras antes, pero acabaron cerrando.  

¿Cuál fue el primer libro que vendisteis?

M: La Luz que no puedes ver, de Anthony Doerr.

¿Qué podemos encontrar en Nakama?

M: Nakama es una librería generalista. Hay libros para todos y de todo tipo: infantil, ilustración, fotografía, ensayo…

R: Cada uno de nosotros tiene un gusto, por ejemplo Miren es muy de literatura británica del XIX, aunque lee de todo, y yo me decanto más por narrativa hispanoamericana o poesía.  Esto se acaba notando un poco, no es que haya más de esto, pero si mimamos más este tipo de libros.

¿Cómo elegís el contenido?

R: Pues en lo que se refiere a las novedades, como recibimos todo lo que las editoriales van a ir sacando, vamos decidiendo qué metemos. Hacemos una primera lectura rápida y luego ya vamos uno a uno viendo lo que es. Tenemos muy claro que aunque somos generalistas y metemos de todo, hay cosas que bueno, la gente que entra en Nakama tampoco la busca y a nosotros tampoco nos apetece meter.

En cuanto a lo que no son novedades, pues a veces nos dejamos llevar por lo que nos comentan los clientes. A veces hay autores que nos encantan y que por las prisas y el trabajo no te acuerdas, pero de repente llegas a él y añades algo suyo.  Lo que primamos es la calidad, ya sea en novela -que como mínimo sea muy decente en cuanto a calidad literatria-, y si es un ensayo, pues que el tema esté bien tratado. Hemos tenido también algunos best sellers, pero porque llamasen nuestra atención.

¿Cómo es la lucha de una librería pequeña con las grandes superficies?

R: Pues en primer lugar no hay lucha; no puedes tenerla porque es muy difícil competir con ellos en muchos aspectos. La Fnac por ejemplo, se puede permitir poner un 5% de descuento constantemente porque tienen un nivel de ventas de otros campos que le permite hacerlo. Nosotros hacemos un 5% de descuento al comprar el quinto libro, pero no lo podemos hacer siempre, porque no podríamos pagar otras cosas.

Por otra parte es imposible competir porque tienen unos colchones financieros que nosotros no tenemos. ¿Qué competencia puedes hacerles siendo un espacio muy pequeño y familiar? No nos planteamos competir contra ellos, lo que hacemos es que nos centramos en nuestro valor, a lo que a lo mejor ellos por su propio tamaño, no pueden llegar: cercanía, comunicación con los clientes, creación de acciones y eventos culturales… aunque los grupos grandes también lo pueden hacer,  los nuestros se diferencian en que tienen un carácter más intimista, la sensación es diferente a la que te puede dar verlo en un centro comercial. Esa es la única forma de “competir”, la de crear un vínculo y un valor añadido y no centrarte por ejemplo en competir en precios, porque además la ley del libro te impide hacer grandes rebajas.

Aparte de esto, ¿por qué decidisteis comenzar a hacer estas actividades en vuestro espacio?

R: Primero porque a nosotros lo de ponernos simplemente a vencer libros nos parecía aburridísimo. Segundo, porque nos apetecía precisamente crear ese vínculo con la gente y  si no se crea de entrada, tienes que crearlo tú.

Los eventos surgen de diferentes maneras, por ejemplo según nuestros gustos, y  hablamos con editoriales y autores para poder hacer algo bonito con ellos. También hay quien nos pide el espacio para realizar algo. A veces hacemos cosas que no tienen nada que ver con ningún libro en concreto, como las jams de poesía, simplemente porque nos gusta la poesía. Hacemos también exposiciones de arte, nos parece una plataforma muy bonita y muy atractiva para artistas que están empezando o que quieren dar a conocer sus obras en barrios diferentes.

M: Vemos la cultura como algo global.

¿Cuál es el valor de un libro?

R: Hay que leer. Leer hace muy diferente al mundo; cuanto más lee una persona, más armas humanísiticas desarrolla para solucionar problemas o al menos intentarlo, y sobre todo está más abierta a resolverlos de una forma diferente, más dialogante y que al final es más efectiva también.  Ya no es sólo que queramos vender más o menos,  es que hay que intentar que de verdad la gente lea y se acostumbre a intercambiar libros.

Aquí en los eventos o en los clubs de lecturas hablamos mucho de libros. O incluso puede venir alguien, estar hablando de libros y puede venir otro cliente y unirse a ella. Eso es lo que creo que al final hace una sociedad mejor. A lo mejor soy demasiado soñador, pero es como lo veo.

¿Qué puede significar para un niño de 3 o 5 años venir a Nakama y ver lo que es un cuentacuentos o simplemente estar entre libros?

R: Pues yo creo que es sembrar el futuro de la cultura y de la lectura. Para el niño es fundamental no perder ese contacto con los libros, fomentar su imaginación, interactuar con otros niños… Nosotros no somos una guardería ni un colegio, pero teníamos muy claro que sin infantil no abríamos.

Podéis consultar las actividades que celebran cada semana en sus redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.



¡ recuerda que a mí también puedes seguirme(Facebook, Twitter e Instagram)! 

¡Nos vemos pronto!

Madrid.
— 

Ella era toda la poesía que se escribía en Madrid.
El verso más bonito de Gran Vía.
La boca más hermosa de Malasaña.
Los ojos más tímidos de los cines de Callao.
La cabeza más heavy que había pasado por Argüelles.
La cintura más bonita que veías por el metro.
Las piernas más largas de la Plaza Mayor.
La falda más corta de Montera.
La musa que aún seguía inspirando a la estatua de Bécquer.
El rayo de sol más brillante de una tarde de domingo en el Retiro.
La reliquia más bonita del rastro.
La que podía domar los leones de Cibeles.
La quinta torre de Madrid.
El palacio más Real de todo mi reino.
Madrid es ella, y yo, solo una de sus calles.
Ella es el monumento que fotografía Atocha.
La que se manifiesta frente al Congreso.
La decimotercera uva de la Puerta del Sol.
El cabello más hermoso de Salamanca.
A la que todos los hindúes regalan rosas y cervezas en La Latina.
Los labios más rojos del Calderón.
La más loca de toda Chueca.
La de la carpeta rosa del Campus de la Complutense.
El paseo más largo a través de toda Castellana.
El culo más bonito del Retiro.
El corazón más salvaje del Bernabéu.
El musical más visitado de Gran Vía.
El teatro con menos aforo de la capital.
La mejor obra de arte del Prado.
La que envuelve en flores a los toros en las Ventas.
Ella es la única estrella que brilla en Madrid.
Ella es Madrid.
La que baila como una loca en la pista de cualquier garito de Huertas.
La chica de Tirso, y la lady Madrid de Pereza.
A la que no hace falta escribirle, porque es pura poesía.
La que es capaz de enderezar las Torres Kio.
El cubo más helado de cerveza de la Sureña de Gran Vía.
La nariz más roja de Casa de Campo.
Los acordes de jazz más hermosos del Café Central.
La niña que ríe como nadie en Cortilandia.
Los copos de nieve que los tejados echan de menos.
La única diosa de todas las catedrales.
A la que cantan en Libertad 8.
El único monumento del Templo de Debod.
La palabra más bonita del barrio de las letras.
La única movida que existió en Madrid.
Ella, ella, ella, ella. Ella es: Madrid

- Miguel Gane