Si ni tu sabes lo que quieres, menos yo.

Quieres hablar, pero al estar frente a frente, no sale palabra alguna de tu boca.
Quieres salir, pero buscas excusas para seguir en casa.
Quieres recibir afecto, pero cuando te abrazan estás rigida.
Quieres ser comprendida, pero no permites que te escuchen.
Quieres sentir amor, pero no quieres amar.

Y luego estoy yo, que no le importa nada de lo anterior, intentando aun hacerte creer en la felicidad.

—  J-K