14-DE-FEBRERO

Mi mejor regalo de San Valentín, eres tú...

Muy lejos de todo lo material, lejos de aquellos globos gigantes de helio, de las rosas o chocolates… hay algo que me hace feliz, y ese algo eres tú a mi lado. ¿Qué te puedo decir, que no sepas ya? Si te has vuelto parte de mi vida, te has convertido en un pedazo de mí, y eso muy pocas personas pueden realmente entenderlo.

En ocasiones me pongo a pensar que de tanta gente en el mundo, ¿cuántos han amado y se han sentido verdaderamente amados? que no les queda la mínima duda de que marcaron la vida de alguien. Quizá mucha gente llegó y se fue sin saber todavía cómo es ese tan mencionado ‘amor’ de pareja, la persona a la eliges que hace tus días un poquito más felices, que sabe hacerte sonreír aún en los peores momentos.

Y es ahí cuando me doy cuenta de la suerte que tengo de que estés este día a mi lado, más allá de lo físico, que estés conmigo en mente y alma. Y ese.. ese sin duda es el mejor regalo.

Los globos se desinflan, las rosas se marchitan y los chocolates caducan,  pero las palabras escritas desde lo más profundo de nuestro ser…ni el aire se las puede llevar, porque quedan plasmadas en la piel y en la memoria a pesar del paso de los años.

No se trata de un día en especial en el calendario, se trata de la suerte que tenemos de poder sentir lo que es amar, y aun cuando eso duela en ocasiones, la gratificación que conlleva puede llegar a valerlo todo.

Así que por favor, transpórtate conmigo al mundo que estoy creando mientras escribo esta carta, intenta ver las cosas con mis ojos hasta finalizar estas palabras… los regalos materiales que puedas o no darme, se quedan cortos a lo que me haces sentir cuando me sonríes, cuando me das un beso.

Aunque pasen las semanas y los meses, aunque ya estemos acostumbrados a tomarnos la mano… siempre está la chispa aquí,  en medio de nosotros dos cuando nuestra piel se encuentra.

Y no me importa lo que pueda pasar a nuestra alrededor, si te siento conmigo, podemos vencer cualquier cosa. Sé que el tiempo pasa y muchas cosas cambian, pero aun cuando nuestros caminos se bifurquen, el obsequio que me has dado por tanto tiempo permanecerá intacto… el obsequio de saber que amé y me amaron.

Este día, quiero que tendidos en el suelo cerremos los ojos y escuchemos las canciones que nos dejan sin aliento. Quiero que la música entre por nuestras venas y el sólo contacto de tu mano y la mía nos erice la piel. Quiero que no olvidemos lo que es sentirse vivo… Quiero que me sientas y sentirte conmigo.

Porque tú, amor mío, eres el mejor regalo.

Escrito por: Mayeli Tellez