*queda ciega*

3 a.m.

A veces te pienso; 
por ejemplo a las tres de la mañana
mientras muero por un beso tuyo
y me contento con un café;
mientras escucho al gato
que a esa hora golpea la ventana
tratando de entrar.

O cuando tomo las mismas decisiones
estúpidas,
como salir en la moto en vez de usar el carro;
o ahorrarme unos dólares confiando en el ron
de contrabando.
No me importa la gente que se queda ciega;
no me importa, de nuevo, esperar la ambulancia
sentado en la vereda.

Te pienso también cuando escribo
y sin darme cuenta encuentro tu nombre
en algún verso, con algún pretexto.

No 
importa
amor.

Lastimosamente
olvidaremos con
los 
años.