((ojo))

Para mi Wigetta es real hasta que se demuestre lo contrario y si en el futuro se demuestra lo contrario (Ojo, con pruebas reales, justificadas y confirmadas por ellos mismos) solo me queda desearles lo mejor, porqué mi amor, cariño y admiración hacia ellos cruza las barreras de cualquier ship.

Oye, pero hasta que eso pase wigetta sigue siendo real y seguiré disfrutando lo hermoso que es shippearlos y creer en su amor, su amistad.


Hay algunas personitas aquí que deberían dejar de amargarse y disfrutar, sea real o no. 

Que el tiempo sane heridas, no implica que te ayude a olvidar o te ayude a dejar de amar a esa persona que te hirió, solamente lo aceptas y aprendes a vivir con el recuerdo y la soledad, mientras alguien más llega a ocupar su lugar.
youtube

Cuando no dan un duro por ti haciendo mates por medir 1′85, y les dejas a todos con la boca abierta.

Ojo a la reacción del nigga que sujeta la pelota.

anonymous asked:

ah no llego jaja a veces pasa .... te preguntaba que por que lo querías tanto? o por que aún lo quieres tanto?..... lo pregunto por curiosidad ... en verdad yo estoy pasando por algo similar u_u

El llego en un momento donde yo no buscaba nada y se termino convirtiendo en todo:(,lo quiero por muchas razones😔,que me da penita escribir 😔💔,sentía ese amor cada vez que hablábamos por teléfono y por cam,no te imaginas lo que sentí cuando lo vi por primera vez,sentía que mi corazón se iba a salir de mi pecho, lo sentía cuando me miraba a los ojos y me daba su mano, en sus mensajes bonitos,en los buenos días y buenas noches, lo sentía cada vez que hablábamos por teléfono hasta la madrugada😔 pero todos esos momentos me están matando💔😔,me duele mi corazoncito💔,tengo que aceptarlo:(, se fue,si me hubiera querido mucho jamás hubiera dejado que la distancia fuera una excusa, porque para mí jamás lo fue,yo estaba dispuesta a todo por el 💔💔

Sería más fácil pedirle a tu orgullo que te abandone,
a que Tú abandones tu orgullo,
para que regreses a Mi.

Hoy salí con mi hermano a comprar algunas cosas, eran cerca de las 6:30 de la tarde, como es costumbre en esta ciudad el transporte público iba a reventar, yo iba de junto a el, de pronto en una de las estaciones se subió un chico con una guitarra, pidió nuestra atención y comenzó a cantar como a quien le han roto el corazón, fue tanto su sentimiento que hizo erizar mi piel, y eso no fue todo, la canción removió mis emociones y me encontraba reteniendo las lágrimas, apretaba fuerte mis ojos y mis puños tratando de quitar la imagen que tenía en mi cabeza, pero fue inútil, sentía como mi corazón palpitaba con fuerza, sentía el famoso nudo en la garganta o en el pecho, no sé bien, y entonces no aguanté, dejé salir esas lágrimas que tanto me ahogaban, dejé salir mi dolor, fue allí donde me resigné, a quien tanto quería, se había ido.
El chico seguía cantando, yo seguía la letra en mi mente aceptando cada una de las frases, obligándome a creerlas, haciéndolas mías. Él terminó y mi hermano me dio el mejor de los abrazos como tratando de unir los pedazos de corazón que me quedaban. 


Ésta era la canción:
“Se que piensas marcharte, ya lo sé 
Y no te detendré 
Haz lo que tu quieras
Sin embargo recuerda que yo estaré aquí, en el mismo lugar
Y si solo tienes ganas de hablar, con gusto escucharé. 
Y si el supo darte mas amor
Supo llenarte mas que yo
Claro que se perder, claro que se perder
No tienes porque disimular, esas lagrimas están de mas
Si tienes que irte, vete ya
Sin embargo esperaba que te quedaras
Pero el agua hay que dejarla correr.
Mientras yo me tragaba palabras que no pude decir
Y si el viento hoy sopla a tu favor
Yo no te guardaré rencor
Claro que se perder
No sera la primera vez
Hoy te vas tu, mañana me iré yo
Seré un buen perdedor
El mundo no cambiará 
Alguien sin duda hay que ocupe tu lugar.
Sin embargo esperaba que te quedaras
Pero el agua hay que dejarla correr
Mientras yo me tragaba palabras que no pude decir
y si el viento y sopla a tu favor
yo no te guardare rencor

Claro que sé perder …”


@skillfulstudio is done!.

ok that was very difficult to draw (I use the mouse) i saw many tutorials but I did not understand much, so I kept my clumsy instincts … is a work off more than 5 days and it was worth.
tutorials:http://tybay.deviantart.com/gallery/57819688/Tutorials
https://www.youtube.com/watch?v=Sb-ZbtA1WGQ
inspirational song:https://www.youtube.com/watch?v=bKPYKzczePY
my eyes after drawing:https://pbs.twimg.com/media/CDqAb94WgAAhH_y.jpg

Infieles | Fanfic Wigetta

Capitulo 23

Si Samuel analizaba la situación, sabía que él también habría reaccionado así. No entendía porque no era capaz de mover ni un solo musculo, no sabía porque no era capaz de darle una razón lógica a Guillermo por esa comprometedora posición en la que se encontraba con el doctor.

¡Ni siquiera entendía que estaba pasando!

—¿Qué se supone que es esto, Samuel? —los ojos de Guillermo lo miraban con ese brillo que aparece justo antes de comenzar a llorar. Samuel tragó fuerte mirando a su alrededor, mirando a su novio y al chico que lo mantenía acorralado contra la pared.

Chiqui, Guille, cariño —ahora si fue capaz de quitar al doctor que lo apresaba entre sus brazos—, aunque suene una excusa, te juro que no es lo que piensas.

—¡¿Entonces que mierda hacías a punto de besar a Fabián?! —el pediatra miraba, analizando la situación y volviendo en sí. Sintió como sus mejillas se sonrojaban, eso no había estado bien.

¡Él se me lanzó encima! —Gritó Samuel—. Bebé, yo no hice nada… Vine a hablar con él, y me habló de ti y luego me acorraló, ¡lo juro! Tienes que creerme, mi amor.

Guillermo vio como Fabián lo observaba con una expresión arrepentida, y como Samuel lo miraba con ganas de matarlo en ese mismo instante. No sabía que pensar, ya bastante tenía con ese “síndrome del amante” que tenía, según su amigo, y con la escena de Samuel muy junto a Fabián el otro día.

Entonces explícame que pasó, porque no le veo razón lógica para esto… —le dijo el pelinegro suspirando resignado y con su corazón apretado.

Flashback

Samuel caminaba con determinación a la oficina del pediatra. En cuanto supo que su novio y ese chico salieron a por un café —y por salir se refería a tomar uno en la cafetería del hospital—, su cuerpo hirvió a causa de los celos, y quería ir a dejarle en claro que Guillermo era de él, que si iba con alguna intención aparte de ser amigos —cosa que tampoco le terminaba de convencer— lo iba a matar con sus propias manos.

Golpeó insistente aquella puerta en donde se resguardaba aquel chico de ojos verdes. Luego de unos minutos escuchó un “adelante” y no dudó en adentrarse de inmediato.

Fabián enarcó una de sus cejas y rió cuando lo vio frente a él con aquella expresión de molestia, estaba seguro a que venía, así que le hizo un gesto con la mano para tomara asiento frente a su escritorio.

¿A qué debo esta visita? —Dijo el doctor—. ¿Tiene que ver con el pequeño, o con el hermoso chico de cabellos oscuros?

Samuel bufó, conteniendo sus ganas de golpearlo.

Ya te lo pregunté una vez, pero ¿Cuáles son tus intenciones con mi novio? —Fabián volvió a reír.

Solo ser su amigo, por ahora —cerró uno de sus ojos, en un guiño que solo buscara provocarlo y apoyó sus manos en el escritorio—. Esta mucho más guapo, y es mucho más receptivo ahora.

Es mi novio, ¿lo sabes, no? ¡Me ama a mí!

Ya… Lo sé, me habló de ti, mucho, a decir verdad —suspiró entrelazando sus propios dedos—. Eres muy afortunado, de Luque. Que alguien como Guillermo se enamore de ti, que te ame, y que haga todo lo que hace por ti… es maravilloso.

—¿Qué sabes tú de nuestra relación? No hables como si nos conocieras —dijo a la defensiva castaño.

Los he observado, he visto como Guillermo sufre por culpa de los padres de Amanda, he visto como ignoras las miradas tristes de tu chico cuando tus ex suegros lo insultan. He visto como muerde su labio inferior con incomodidad cada vez que viene aquí, y como sonríe solamente cuando tú lo miras —Fabián se levantó de su asiento y caminó hasta apoyarse en su escritorio, más cerca de Samuel. Lo miró desde arriba con una expresión de suficiencia—. Escuché de sus labios decir que tiene miedo del futuro, ¿sabes? Tiene miedo de que lo dejen… Que tú lo dejes.

Samuel apretó sus puños, sintiendo como esas palabras se clavaban en su corazón, ¿de verdad su Guillermo estaba tan mal? ¿De verdad se había ensimismado tanto que ya no le daba la atención que merecía?

No, no podía creer en sus palabras, seguramente era un truco, no podía ser real.

Guillermo es un chico maravilloso —continuó el doctor—. Siempre fue una persona fuerte, libre, sin miedos ni inhibiciones, pero ahora se ve tan frágil, tan roto… Y eso solo es porque se enamoró. El amor nos vuelve vulnerables, tontos, masoquistas… Él solo quiere que tú seas feliz, aun si eso le cuesta su propia felicidad.

—Yo hago todo lo posible para hacerlo feliz… No digas cosas que no sabes —susurró Samuel, tratando de convencerse a sí mismo de paso.

No, seguramente lo que tú haces, lo haces por tu propia felicidad, y como Guillermo sonríe al verte sonreír, tú crees que él está bien —se agachó para mirarlo frente a frente—. ¿Le has preguntado alguna vez si él es feliz? ¿Has hablando con él acerca de lo que se viene para ustedes con la llegada de tu bebé?

No, porque no hemos tenido tiempo…

Cuando uno realmente quiere algo, se hace el tiempo, como yo, que aun sin disponer de horas de sobra, aparté unas cuantas para poder hablar con Guille…

Samuel se levantó furioso. El doctor le estaba metiendo cosas en la cabeza, nada era real, no podía ser real. Él de verdad se esforzaba, hacía lo mejor que podía, y era cierto que últimamente se centraba más a su hijo, pero era lo normal, ¿no? Guillermo lo entendía, lo apoyaba…

—¡Basta! ¡Tú no sabes lo que hemos pasado juntos! Nos amamos, hemos superado tantas cosas y simplemente no puedes decir estas cosas, ¡No puedes! —se apoyó en la pared, suspirando y reprimiendo algunas lágrimas de frustración, alzando su cabeza en dirección al techo. Cerró sus ojos tratando de calmarse.

Fabián sonrió y se acercó poniendo sus manos a cada lado de la cabeza del castaño. Miró su cuello expuesto y por alguna razón quiso probarlo. Su respiración chocó con la piel de Samuel y este se estremeció al sentir unos labios posándose en esa zona tan sensible. Lo apartó de inmediato mirándolo con los ojos muy abiertos, completamente perdido. ¿Qué carajos había pasado ahí?

¿Qué mierda crees que haces? —su corazón latía deprisa y quería irse de inmediato pero Fabián volvió a la misma posición de antes.

Creo que podría hacerme una idea de por qué nuestro Guillermo se enamoró de ti… Cuando quieres puedes ser muy sexyCon alguien como tú, es fácil volverse paranoico —el castaño quedó en shock, ¿había escuchado bien? ¿Cuándo las cosas habían cambiado de dirección?

Aléjate de mí, de inmediato —hizo fuerza pero, para su desgracia, el doctor estaba firme.

—¿Qué pasaría si te besara? ¿Te enamorarías de mí también? ¿Los miedos de tu novio se harían realidad? —poco a poco se acercaba y Samuel estaba totalmente estático sin llegar a procesar que estaba sucediendo. Giró su cabeza mirando hacia la puerta y lo vio, mirando con sus ojos cristalizados y sus manos empuñadas.

Chiqui… —Fabián siguió la mirada de Samuel y quedó observando como Guillermo se ponía como loco.

Fabián sabía que algo ahí no estaba bien, y podía ver claramente que él tenía la culpa.

Fin Flashback

(…)

Guillermo caminaba con paso decidido, seguido por Samuel que no era capaz de pronunciar ninguna palabra. Seguía sin comprender que había llevado a Fabián a besar su cuello y querer seguir más allá, ¿no era que el doctor iba tras Guillermo? ¿Ahora iría tras de él?

Sacudió su cabeza y chocó con la espalda de su chico que se había detenido sin decir nada frente a la puerta del hospital.

¿De verdad no ha pasado nada más entre ustedes? —preguntó el pelinegro.

De verdad, chiqui. Yo solo fui a decirle que cual era su intención contigo y no sé por qué ha hecho eso, también estoy confundido —Guillermo se giró y lo besó demandante.

No me engañes, Samuel… Nunca me traiciones, ¿sí? —Samuel asintió sintiendo el miedo en las palabras de su novio y lo abrazó por la cintura, disfrutando como su pequeña nariz rozaba con su cuello.

¿Guillermo? —el aludido salió de su escondite preferido y lo miró—. ¿Eres feliz?

El pelinegro se tensó.

¿Cómo responder a esa pregunta? ¿Se puede ser feliz cuando el miedo te invade tan profundamente? ¿Se puede ser realmente feliz desconfiando de tu pareja… de ti mismo? ¿Se puede ser feliz si sientes que ni siquiera tienes control por tu presente?

De un momento a otro quiso llorar, y desaparecer de la vista de Samuel… ¿Qué debía decir para no preocupar más a su chico?

Samuel lo tomó de las mejillas y juntó sus frentes, como si hubiera adivinado la intención de Guillermo de ocultar sus sentimientos.

Sé sincero, por favor… necesito saberlo, mi amor.

Es mejor que hablemos esto en casa, ¿sí?

El castaño sintió como su mundo se venía abajo… eso solo le daba la razón a Fabián: Guillermo no era feliz a su lado. Guillermo no estaba bien y él, como un tonto, no se había dado cuenta.

[…]

Hace más de quince minutos que estaban en silencio, sentados uno en frente del otro en la sala. Guillermo suspiraba cada tanto, tratando de adecuar las palabras que tenía que decir. Y es que sabía que Samuel esperaba por una respuesta, pero él no sabía cómo dársela. Hace tanto tiempo que sentía todo esto, y se lo había callado creyendo que lo podría manejar.

No fue así.

Chiqui… —insistió. Guillermo trago fuerte.

No, Samuel —dijo al fin—. No lo soy… No soy feliz —el castaño hizo una mueca, era más difícil escucharlo que solo pensarlo. Su pecho se oprimió y sintió la necesidad de hacer un berrinche como cuando se enteraba que sus padres se iban de viaje dejándolo solo con su hermano, pero se contuvo, quería escuchar a Guillermo.

¿Por qué no?… ¿No eres feliz a mi lado? ¿Ya no…? ¿Ya no me amas? —Guillermo se apresuró a negar.

—¡Claro que te amo! Pero eso no lo es todo, Samuel, es más complicado… No podemos simplemente vivir del amor si hacen falta otras cosas importantes.

Explícame, porque no sé qué hice mal para que ahora seas infeliz. No logro comprender…

«Ser amantes» pensó, pero acalló sus palabras.

No es que sea infeliz, simplemente, no estoy bien, solo estoy, ¿sabes? Solo existo, y esto no es culpa tuya, sino de ambos… aunque mayormente mía —se levantó y comenzó a caminar de un lado a otro. No aguantaba la tensión que le suponía tener todo sus sentimientos contenidos—. Mira, Samuel… Esto de por sí comenzó, mal, lo sabes…

Sí, pero ya dejé a Amanda, ahora vivimos juntos, y se supone que debemos ser felices… Llegó Sebastián a nuestras vidas, y ambos lo queremos… ¿Qué te falta, Guille?

Confianza —dijo parando y mirando a los ojos a Samuel—. No confío en ti, no confío en mí… No confío en nadie, y tengo miedo. Se supone que uno debe confiar en su pareja, Samuel, pero yo no me siento seguro de la relación.

Pero, ¿Por qué? Nunca te podría traicionar, amor, te amo, más que a mi vida —Samuel se puso de pie, mirándolo también—. No podría vivir si te traicionara, no podría hacerte algo así.

Seguramente pensabas lo mismo cuando te casaste con Amanda, ¿o me equivoco? Que jamás conocerías a alguien mejor que ella, que jamás serías capaz de serle infiel y míranos, Samuel —Hizo una mueca al no recibir una respuesta—. Tengo miedo que en tu vida aparezca alguien más, como aparecí yo, y que… Me dejes.

Suspiró derrotado, ya había comenzado, no quería parar… No sabía en que terminaría todo esto, pero debía decirlo o simplemente iba a explotar en cualquier momento, y diría las cosas sin pensar, y eso era infinitamente peor.

Samuel —continuó—, es primera vez que me enamoro, y la forma en la que pasó no me dejó muchas esperanzas… No me arrepiento así que no pienses eso, es solo que, si la pudiste engañar a ella, estando enamorado, casado y supuestamente feliz, ¿por qué no podrías engañarme a mí? Ni siquiera somos oficialmente novios, soy inseguro, necesito más tiempo del que me puedes dar y fácilmente te puedes aburrir de mí, de la rutina… No me siento suficiente, y veo en cada una de las personas a tu alrededor, una posible mejor pareja para ti.

Tú eres todo lo que yo deseo, no hay nadie más perfecto que tú, bebé —Samuel se acercó tomándolo por las mejillas—. Ya te dije que tú eres diferente, te dije que me vuelves completamente loco y que quiero formar una familia contigo, con Sebastián… te amo a ti, Guillermo.

No me siento diferente, Samuel… —y no aguantó las lágrimas—. ¡Mierda! No me siento especial en tu vida, y sé que es por mi culpa, porque yo me siento sucio y reemplazable. Tú, eres tan bueno, y puro, en cambio yo me acosté con más personas de las que puedo recordar, y por eso, ahora sé que todo lo que quiero, necesito, todo lo que me complementa lo tienes tú, pero… en tu vida solo hemos sido yo y Amanda, y a ti te van las mujeres, y yo soy un hombre… ¿qué va a pasar si aparece alguien que llame tu atención como yo lo hice en su momento? ¿Y si deseas probar con alguien más?

Eso está solo en tu cabeza, no quiero a nadie más, Guillermo, ¡entiéndelo de una puta vez! —dijo Samuel ya alterado.

No le cabía en la cabeza que no comprendiera que solo lo amaba a él, y sí, vale, habían empezado mal, pero eso no quería decir que las cosas tenían que volver a repetirse.

Había encontrado la pieza que realmente completaba su rompecabezas, había encontrado a quien realmente llenaba ese espacio vacío, lo había encontrado a él, y no deseaba separarse de la única persona que había sido capaz de hacerlo sentir pleno.

Esto está mal, Samuel… esto no va a acabar bien… —Guillermo se sentó nuevamente escondiendo su cabeza entre sus manos. No podía dejar de llorar.

No tiene por qué acabar, mi amor —dijo arrodillándose entre las piernas del menor y levantando con sus manos su cabeza—. Te amo, Guillermo, de verdad que te amo… Podemos buscar ayuda, podemos salir adelante… Es solo un obstáculo más, lo superaremos.

Guillermo asintió derrotado. Sabía que no era una solución de verdad, sabía que seguiría sufriendo en silencio, pero, era tanto el amor que sentía por Samuel, que no le importaba sacrificar su propia felicidad, por la de él, y era tan abrumante la necesidad de sentirlo cerca, que haría todo lo que él quisiera con tal de mantenerse a su lado.

Lo vamos a superar, Guille —repitió el mayor abrazándolo por la cintura—. Lo superaremos y estaremos juntos por siempre…

Ya ambos estaban llorando. Ambos por diferentes motivos, con un mismo miedo… Separarse.

Era difícil mantener una relación que había empezado con una traición, ahora lo comprobaba en carne propia, e inevitablemente el deseo de haber conocido a Samuel antes, y que este jamás se hubiera casado, se le hacía demasiado tentador, pero ya nada podían hacer más que tratar de sacar a flote esto que tenían… Intentar una vez más.

—respondió Guillermo correspondiendo el abrazo—, lo estaremos. Lo superaremos.

*-*-*

Historia en Wattpad

Y en tus ojos las estrellas,
Y en tus lagrimas el mar
O quizás una pena aún más profunda,
Las estrellas te miraban y pedían un deseo,
Un deseo a tu semblante fugaz 

¿la noche fue hecha para los tipos como yo?
Todos nos preguntamos eso alguna vez.
Torturando los oídos vamos viajando y lavando,
Un par de pecados y un par de errores,
De un pasado que no se puedo olvidar,
Tan fácil como cuentan 

Me gustaría pensar cuando me voy a dormir,
Que será tu mano lo último que tenga al final
Y tu beso en mi mejilla celeste como un cielo,
Perfecto.
Mientras miro a las estrellas pedir un deseo,
A tu semblante fugaz


- León McMiller.

Deshojas una Flor llena de vida, para sortear si puedes Amarle o no, acaso no sería mejor deshojar Tus Sentimientos uno a uno por ese Amor.
Como cachitos de papel.

Aún no inventan la palabra que describa lo que es sentir tu mano contra la mía, el calor, el roce, el temblor en mi garganta. Pasar saliva sin poder hablar. 

Eres el primer sabor de un buen tinto, el recuerdo de cálido día nublado, la lluvia que me arrulla al dormir, el vapor del té de manzanilla. La infancia de tus ojos me hipnotiza, la fuerza de los míos me delata, quiero volverme el eco de tu risa, las horas que nos faltan. 

Mi rincón favorito es la comisura de tus labios, tu voz cuando hablas cosas que no entiendo, todo lo que te ha hecho daño. Vamos a juntar nuestros cristales rotos para que brillen con la luz del día en el que no necesitemos más que ser nosotros.