((ojo))

No quiero otros besos, aunque se que no tengo los tuyos. No quiero otro amor, y tengo claro que el tuyo no me pertenece. No me interesa otro corazón, aunque en el tuyo no me guardes. No me atraen otros ojos, aunque los tuyos no me miren. No me emociona otra mente, aunque en la tuya nunca habito. No me hacen falta otras manos, aunque las tuyas ni me toquen.
A falta de ti, me bebo un café, me fumo un cigarro. A falta de ti duermo, te imagino. A falta de ti me aprieto fuerte las entrañas y grito en silencio. A falta de ti me emborracho y cuando cierro los ojos te sueño.
—  Yazheel Yaoyoltzin (Tlatemoani)
El otro día te vi. Y tu también me viste. Actuamos como dos personas que apenas se han cruzado un par de veces, de esas que se reconocen pero no al grado para entablar una conversación. Me asuste con tu presencia. Recordé todo lo que me dijiste ese día, las palabras me golpearon de nuevo cuando tu mirada se desvió apenas al notarme en el autobús, frunciste el entrecejo, como si yo fuera la culpable de todas tus desgracias, como si mi presencia arruinara tus planes futuros. Preferí evitarte al darme cuenta que no tenía sentido volver a abrir la herida cuando las puntadas ya estaban cicatrizando. No lo valía. No lo valías. En el camino recordé los momentos estúpidos que habíamos tenido, como cuando nos doblábamos de la risa por las tonterías que se te ocurrían o por los errores que cometía, la sensación de tus brazos posados sobre mis caderas me acaricio hasta dejarme los ojos llenos de lágrimas…me contuve. Quería hablarte, quería mirarte. Y lo único que hice al llegar a mi parada fue levantarme del asiento, colgarme la mochila y bajar despacio, como aquella persona que no quiere irse, ignorando mis ganas de voltear para que vieras en mi mirada la falta que hasta entonces me has echo; me fui sintiendo tu mirada clavada en mi espalda, tal vez pensando en lo tontos que éramos por dejar que el orgullo pudiera más o quizá, feliz, complacido, al darte cuenta que ese día tus palabras fueron tan duras que el efecto que causaron fue el indicado para que está chica no quisiera volver a escuchar tu voz nunca más. Baje del autobús, un poco rota, por dejar al chico de mis sonrisas como si fuera un extraño más al que pocas ganas quedan de volver a mirar.
—  Espero que algún día leas esto Cristian.
Y cuando menos lo esperaba, me enamore.
Me enamore de su cabello.
De sus ojos tan hermosos.
De su sonrisa.
Me enamore de su manera de protegerme.
De celarme.
De preocuparse por mi.
De aconsejarme y de confiar en mi.
Me enamore su cariño, de su amor.
Maldición, me enamore de ella.
De su terquedad.
De lo bien que me siento al estar con ella, todo parece estar en paz.
De como cambia mi humor, mi ánimo, todo.
Me enamore de su escribir, Dios, es increíble la forma en la que se expresa.
De sus mensajes largos.
De su manera de provocarme. 
De su imaginación, de su mente.
De las risas que provoco en ella.
Me enamore de sus “Mi cielo, mi amor, mi todo”
De sus “Te Amo”.
De como se volvió mi insomnio.
Me quedo corta explicando de todo lo que me enamora de ella.
Y seguimos pensando que el mundo se acabara por alguna arma poderosa a manos de un desconocido, por extraterrestres con sentimientos peores que los nuestros, por la madre naturaleza reclamando lo que le pertenece, por hombres con hambre de poder, dinero y venganza, por algún meteoro sin nada mejor que hacer que estrellarse exactamente aquí… y así sigue el hombre imaginando cualquier desastre a manos de alguien más, cuando la cruda realidad es que el mundo se está yendo al carajo por culpa de no saber amarnos sinceramente y traicionar los corazones que si saben hacerlo.
Primera vez con un hombre, mi primo. Parte 2 (mi otro primo menor)

Después de lo qué pasó esa noche con mi primo de 18 años, me volví a quedar en casa de mis primos varías semanas más, y solo una vez mi primo me volvió a pedir que se lo mamara. Un fin de semana que me volví a quedar mi primo mayor se iba a quedar en casa de unos panas, y me quedé solo con mi otro primo de 15 años, flaco de cuerpo un poco tonificado, de cara con ojos color brown claro de muchas pestañas y rostro masculino a su poca edad que lo hace más lindo que su hermano, más blanco que su hermano, a pesar de lo sucedido con su hermano no me interesaba volver a tener sexo con hombres. Estábamos jugando play3 y ya nos íbamos a dormir, en la cama comenzamos hablar y rápido empezamos hablar de sexo y a los dos se nos paró el bicho yo le insinuó para ver quién lo tenía más grande, los pusimos unos al lado de otro y el me gano con sus 6 ½ de pulgadas y yo le digo para pajiarnos cada cual con su bicho por debajo de la sabana, empezamos a pajiarnos y el ver cómo la sabana subía y bajaba de su lado me puso mucho más bellaco y le digo en forma de relajo intercambiar las manos, el lo piensa y a los 2 minutos acepta y empiezo a pajiarlo y los minutos no aguanto y le ofrezco una mamada y para mi sorpresa el me dice: cabron yo sé que se lo mamaste a mi hermano sabía que tarde o temprano querías probar este bicho, yo con ojos bien abiertos me quedo en shock y le respondo: en serio el té dijo eso?, a lo que el dice: si y dale mama un rato. Yo bien bellaco se lo empiezo a mamar con unas ganas cabronas. Después de pal de rato mamando el me dice: mamás mejor que mi novia ya mismo me vengo y me pregunta si me quiero tragar la leche y se empieza a reír y mientras se ríe el bicho de le pone más duro llenándome más la boca de su bicho. Después de un minuto se viene en mi boca como con 3 chorros. Luego nos acostamos y el rápido queda dormido, yo no me había venido y seguía bellaco y desvelado, para provocarlo le pego mis nalgas en su bicho y empiezo a mover mis nalgas y el se levanta y me dice: quieres que te lo meta? Yo no digo nada y me bajo el calzoncillo. A el rápido se le para el bicho y en posición de cucharita trata de empezar a metérmelo le digo que ponga baba para que entre mejor, lo hace y siento un dolor inmenso por lo gordo que lo tiene le digo que se aguante, cuando ya me pasó el dolor empieza a darme suave pero no espero nada para empezar a dame bien duro, luego me pide que me ponga en cuatro y en eso me dice que lo tengo bien apretao y que ya está por venirse, se viene adentro con 2 chorros bien calientes, la verdad me gustó más como el me lo metió al contrario de su hermano.
Después de eso se lo llegue a mamar a los dos los fines de semana de vez en cuando hasta que cumplió 17 años el menor, luego de todo ese tiempo me encanto mamar y coger bicho y por eso discretamente digo mis primos me hicieron amante al bicho.

Algunas flores no se deben cortar del jardín, porque algunas flores son como tú, que si las arrebatas de su habitad natural se marchitan y no vuelven a florecer nunca más.