¿Sabes?
Me emocioné al ver que me habías contestado el “Holi”, al saber que teníamos demasiadas cosas en común, cuando me pasaste tu número de celular, el primer audio que me mandaste, la primera foto sin filtro de ti, que me dijiste “sí” a la primer salida, tu abrazo, tu energía, tus labios, tu cabello, tu cuerpo…te puse en un pedestal muy alto, te veía como alguien tan inalcanzable, tan hermoso…que me olvidé por unos momentos de mi.
Sabía que tenías imperfecciones pero aún así decidí arriesgarme, sabiendo que podía salir lastimada pero dije “a la mierda, quiero conocerte” y un día tu “interés” en mi persona se fue…mi corazón me decía que tú no ibas a ser para mí, que tenía que irme para no salir lastimada, pero tus “buenos días bonita”, “guapa”, “hermosa”, “linda”, tus besos y tu abrazo de cintura me hipnotizaron, al punto de creerte y confiar en tí ¿sabes? Me ilusioné, ahora lloro por una foto y por nuestra última llamada.
Lloro por que al final yo sola me lastimé, pero me dicen que tú también tuviste algo que ver con esa ilusión…chance sí, chance no…la verdad no sé, nunca voy a saber realmente lo que hacías conmigo, me siento confundida y doy vueltas a todo, una y otra vez, para lastimarme nuevamente.
Sé que no vas a volver, porque estas con alguien más y esta bien, es más está perfecto que no sea yo…¿sabes por qué? Al final, tus mensajes y “cumplidos” solo me daban ansiedad y tristeza…me di cuenta que YA NO ME HACÍAS FELIZ.
Wow, fue solo un mes de conocerte, a lo mejor soy una infantil sintiendo todo esto, pero no puedo evitarlo, soy humana que comete errores…¡a la chingada, soy una humana que tiene emociones! Claro yo decido cómo manejarlas, al final son mías y yo las controlo, yo decido cómo chingaos me afectan. Ojalá tú reconocieras eso también de ti.
Me alegra saber que soy de las pocas personas que logró besar a su crush, que logró acercarse un poquito…pero te diré algo…yo NUNCA JAMÁS seré parte de una competencia por tu atención, no dejé que tú fueras la primera en cerrar las cosas, ni siquiera las empezaste…FUI YO y por mi bienestar emocional tenía que ser la que cortara los lazos, porque estaba ya cansada de estar viendo cómo interpretar tu…DESINTERÉS.
¿Y sabes? Al final siempre fuimos dos extrañas que nunca despegamos.