Plena
Plena. Así me haces sentir. Estás, no te vas, no me alejas. Me dejas entrar. No te da lo mismo si estoy o me voy. Si estoy, me cuidas. Si me voy, no me dejas. Me cuidas, me quieres, me abrazas. Me solapas un par de caprichos. Te inventas un tema de conversación vulgar del que ambos podemos hablar. Estás, no te vas, no me alejas. Te quedas. Permaneces. Te acurrucas en mí y me ves a los ojos. No intento complacerte y, sin embargo, tú no cesas en descubrir cada parte de mi cuerpo en donde encuentres puntos flacos para besarlos, para morderlos, para marcarlos. Plena. Me siento plena cuando estoy contigo. Estás, no te vas, no me alejas. Mis palabras no son al aire. Mis besos no se pierden en una dimensión desconocida. No te doy igual. No soy otra, soy la única. Me ves a lo lejos, te alegras. Te pones nervioso. Te encanta. Podemos hablar de cualquier cosa. Podemos hacer cualquier cosa. Podemos jugar. Podemos ser serios. Podemos pelear. Podemos pelear de juego frente a toda la gente. Estás, no te vas, no me alejas. No del todo. Peleamos. Nos encaprichamos. Volvemos. Nunca nos vamos. No del todo. Plena. Así me siento contigo.

