Flaco, yo te quise sin límites.
Yo te quise tanto, que puse todo de mi en vos.
Y hacia de todo para llamar un poco tu atención y que puedas notarme, que puedas verme.
Era timida y era tonta,
cuando te alejabas y estábamos solos me iba,
cuando volví ya era tarde.
Te regalé mi mundo para que lo cuides un poco por mi,
te deje tocarme el alma y hacerme sentir.
Y loco, vos la rompiste.
Yo me pasaba comiendo la cabeza en que hacer para que me ames de la misma forma en la que yo lo hacía,
porque lo necesitaba,
necesite de tu amor tanto para evitar romperme al final.
Subia fotos como la que te gustaban que las pibas se saquen solo para esperar tu me gusta y sentir que podías quererme,
cambié drásticamente e imitaba a quienes llamaban tu atención porque dios, como si te fuera a gustar quién de verdad era yo,
loco te volviste mi mundo y no supe controlar lo que sentía
y se derramó por todos lados.
Pero flaco, flaco no
vos te reías de mi porque yo te amaba,
vos me sonreías, me inventabas cosas, me abrazabas, me decías que me amabas, te apoyabas en mi, me coqueteabas, un día te ibas al otro volvias. A veces no era nadie y otros hacías de todo para estar al lado mio.
Y es que así de cambiante yo no te pude dejar de querer.
Y si, tenias novia y eras un pelotudo
porque hasta de ella hablabas como si la fueras a dejar por mi
y no sucedió.
No sucedió nunca flaco,
nunca diste nada por mi.
Yo te amé, yo te amé y te ofrecí todo.
Me arriesgue tanto por vos,
por un nosotros,
por sentir algo correspondido.
Y no loco, no estuve bien.
Viniste,
me giraste,
te fuiste.
Y me rompiste, un millón de veces.
