“Si te vas a marchar enséñame a contar estrellas y a zurcir mis alas. Enséñame a convertir en tinta tu ausencia. Enséñame por cuál ventana salir cuando te sienta lejano. Enséñame a morder el eco de tu voz cuando tenga hambre de ti. Enséñame con qué herramienta se rompen silencios, con qué hielo se enfrían las ganas. Si te vas a marchar enséñame a no añorarte en las tardes de lluvia, a no llorar con tu canción favorita. Enséñame a latir sin tus latidos. Si te vas a marchar enséñame antes cómo se vive sin ti.”
— Coos



