Avatar

»En algún lugar de un gran país.«

@rosxpassager-blog

Me gusta escribir para desahogar el alma.
“Si te vas a marchar enséñame a contar estrellas y a zurcir mis alas. Enséñame a convertir en tinta tu ausencia. Enséñame por cuál ventana salir cuando te sienta lejano. Enséñame a morder el eco de tu voz cuando tenga hambre de ti. Enséñame con qué herramienta se rompen silencios, con qué hielo se enfrían las ganas. Si te vas a marchar enséñame a no añorarte en las tardes de lluvia, a no llorar con tu canción favorita. Enséñame a latir sin tus latidos. Si te vas a marchar enséñame antes cómo se vive sin ti.”

— Coos

He vuelto sola al paseo solitario por donde anduvimos una tarde, cuando ya oscurecía. He buscado inútilmente, a la luz de la luna descolorida, sobre la tierra húmeda, el rastro de nuestros pasos vacilantes.

Alfonsina Storni

“Te vi, en aquella fotografía, tu estado de ánimo era distinto, ya no estabas triste, y eras feliz, sonreías, algo que lamentablemente, aunque hubiera querido, nunca hiciste conmigo. Pero, aunque fuera raro, esa sonrisa en tu rostro, me hacía feliz. Los lentes que traías, vaya, no me hubieras creído, si te hubiera dicho que te hacían ver aún más linda de lo que ya eras, vistiendo ese atuendo tan bonito. Y.. Aquel labial rojo, adornaba como no tienes idea tus labios, que hasta me daban ganas de querer besarlos. Podría decir que, está, sin duda alguna, era tu mejor foto. Salvo por una cosa, no estabas sola. A tu lado… Estaba él, y al parecer te hacía feliz.”
“Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los prejuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación. Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el amor. Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas. El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor. Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo. Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites. Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta. Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada. Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida. Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta.”

Carta de Albert Einstein a su hija.

Poeta sin sentido.

Todos a fuera celebrando navidad y yo en mi habitación acostada escuchando música ignorando a todos.

"Eres bien sabe cómo, no te gusta que nadie se te acerque o te demuestre cariño". Soy insegura, que es otra cosa. Le temo al amor. Pues a pesar de que nunca estuve con nadie, me ilusionaron bien culero.

—M.

Sabía que la elegirías. Pero pensé que cambiarías de opinión al ver que yo estaba dando todo.

—M.

A veces me entran una terribles ganas de llorar y no hay nadie para qué me dé un abrazo.

—M.