¿Qué pasó con ese amor por el que todos escribíamos cursilerías?
¿Dónde se quedó esa emoción y ganas de luchar por la persona que dicen amar?
Porque honestamente yo quiero mantener viva la tradición de luchar, expresar, gritarlo al mundo.
Esas ganas de renunciar a lo cotidiano por amor, esa entrega de todo para demostrar lo que uno siente.
¿Porqué tantas ganas de huir?
¿Porqué es tan difícil aceptar las fallas, los errores y aún más difícil pedir perdón?
¿Dónde quedaron los valores, el hombre caballeroso, la mujer que respeta a su ser como a su pareja?
¿Porqué aferrarse a permanecer en una relación por costumbre e ignorar el amor por miedo a fracasar?
Tal parece que todos olvidaron que de las caídas, de los tropiezos y de los riesgos por amor nos hacen mejor persona...
Quiero volver a 1810 cuándo la gente entregaba el amor sin medidas, para poder ser todo lo que yo quiero ser, seguir dando lo mejor de mi ser.
Un amor incondicional.








