A veces creo que me enojo contigo pero en realidad me enojo conmigo. Es que me harto de las expectativas que tengo sobre ti. Porque tú eres tú; a tu manera, no a la mía.
—Rogi
“Debería hacer un correo electrónico, dos cartas por correo postal o un mensaje enorme con un montón de emojis por whatsapp o Messenger. O tal vez está bien esto de escribirte en el silencio absoluto. Voy a decir tonterías como las que solía decir entonces. Se sabía perfectamente lo que te quería, y lo poco y lo loco que hacía diariamente por asegurarme que estuvieras bien, que comieras y te abrigaras. A veces parecía más tu mamá pidiendo que si salías por la noche llevaras suéter y no tomaras demasiado. Y que te cuidaras. Siempre. Le hice un montón de dibujos porque me gustaba su cara cuando los veía, y me gustaba la magia que salía de pronto cuando lo veía fijamente y se ponía todo rojo, no sabía que eso funcionará con él. No sabía que yo podía hacer que alguien se ruborizara así. Nunca supe qué fue eso. Y los chocolates y las palomitas y los tacos y contarle tanto de mi vida en esa pequeña ciudad. Que me llevara a esperar el bus y me pidieras que avisara al llegar. Que se enojara porque no comía bien, y porque estaba un tanto loca. Lo siento, sigo estándolo. Y me reparo a diario. Yo no sé qué pasaba por mi vida entonces, ni qué era lo que tú pensabas pero, señor, eso se parecía un poco a la felicidad …porque quizá fuiste algo así como mi trampolín amortiguador después de una caída fuerte en la que cada día pensaba que me moría. Literal. Eras como el resto de sol tras la lluvia, o el agua tras la deshidratación. Pero, qué veías cuando me veías… No sé qué pasaba por tu cabeza, no lo sabré ya más, pero, señor, por mi cabeza pasaba tanto como se reflejaba en todo lo que hacía. Soy tan básica que transpiro cursilerias… Y bien, de modo que la forma más correcta de desearte feliz cumpleaños es escribirte de esta forma que no podrás leer. Aunque sé que te gustaba lo que escribía y te dejaba espontáneamente en post-its para que los leyeras al estar solito. Feliz cumpleaños por ser tú y ser un buen ciudadano tanto tiempo. No sé por qué siempre he sido tan cobarde que no puedo odiar a nadie pese a las adversidades. No te odio. Necesito pensarte dos veces al día como mínimo cada 11:11. Espero que el frío no te apriete demasiado ni la vida lo haga. Señor, usted ni me extraña ni se acuerda ni le importa, y no espero que lo haga porque estaría mal que lo hiciera. Quiérase. Yo lo quiero un poco aún. Yo le quise demasiado y ahora quiero que sea grande porque usted es más de lo que se ve. Me acuerdo, y me consta que usted puede ser una buena persona si se lo propone. Todos estamos locos, sólo hay locos que hacemos arte y locos que son arte… Pero no es nada personal… Porque aquello no fue nada personal. Feliz cumpleaños, 11:11”
— Clara Ajc
Ten por seguro que nos volveremos a ver;
caminando por otras calles
con otro estilo de ropa
con un nuevo corte
a prisa o a lentitud
pero ten por seguro que nos volveremos a ver.
Aquí, en este vida
o en la otra.
en el cielo o en el infierno,
pero ten por seguro que nos volveremos a ver.
Diferentes
distintos
cambiados por fuera pero con los mismos sentimientos por dentro.
Y cuando se dió cuenta de que me había perdido, decidió buscarme, pero no me encontró, y me di cuenta de que las personas te quieren cuando ven que ya no te pueden tener.
Cuenta la leyenda que existían dos amantes cuyos nombres eran Xóchitl y Huitzilin. El amor entre ellos había nacido desde la infancia, y crecía cada día más. Cada tarde, los amantes subían a la montaña para ofrecer flores al dios del sol, Tonatiuh, quien disfrutaba ver cómo el amor entre ellos ardía como el sol. Pero un terrible día la guerra llegó a sus tierras y los amantes tuvieron que separarse, no sin antes prometerse amor eterno. Y juraron, frente a Tonatiuh, que se amarían más allá del tiempo, la distancia y la muerte. Al poco tiempo, Huitzilin murió en batalla, y al descubrirlo el corazón de Xóchitl se partió de dolor. Aún así, con toda esa tristeza encima, recordó su promesa y acudió a Tonatiuh para pedirle ayuda. Xóchitl pidió al dios Sol que la uniera con su amado. El dios, conmovido por el llanto de la joven extendió uno de sus brazos y la convirtió en una flor. Una flor de colores tan intensos como el sol al atardecer. Luego, tocó a Huitzilin y lo convirtió en colibrí. Al atardecer, Huitzilin, amoroso, se posó al centro de la hermosa flor quien se llenó de un aroma intenso y misterioso, y se abrió en 20 pétalos. Así fue como nació la flor de Cempoalxochitl, la flor del amor y la muerte.
😍💙
Nunca te importé…
Post original by @sinfonia-de-letras
WAYS OF SAYING “I LOVE YOU” (without saying “I love you”)
¿Estás mejor? Are you feeling better?
La otra vez me acordé de ti. I remembered you the other day.
Anda con cuidado. Be careful out there.
¿Llegaste bien? Did you arrive well?
Qué linda tu foto. Your picture is cute.
Te extraño. I miss you.
Te compré este CD porque sé que son tu banda favorita. I bought you this CD because I know it’s your favorite band.
¿Cómo amaneciste? Morning, how are you?
¿Cómo te fue hoy? How was your day?
Oye, duerme bien, descansa. Hey, get a good night’s rest.
(via amor-a-la-oscuridad)
:(



