la que siempre tiene ganas de irse
el que nunca tuvo ganas de estar
y todos esos que se van yendo
sin realmente haber estado.-

la que siempre tiene ganas de irse
el que nunca tuvo ganas de estar
y todos esos que se van yendo
sin realmente haber estado.-
el que protege su infancia de sí mismo
la que no puede porque su infancia
es una vela que arde siempre
que la vela, que arde siempre.-
los que menudean el blíster
para racionar su angustia
o las que acopian sus dosis
hasta la noche indicada.-
los que se flechan viajando en bondi
pero en la calle no se encuentran:
uno porque no la reconoce
otra porque ya lo olvidó.-
la que baja la depresión de a miligramos
porque se siente vestigial
o el que purga la manía a machetazos
porque se sabe vestigial.-
la que suda la peste afiebrando el lenguaje
ese otro al que le quedó una tos nerviosa
o el quía este que entretiene su hastío
hurgueteándose las venas.-
el que suelta el lastre y se entrega al pogo
la pibita que lo baila disociada
o el que entra en surmenage
y emerge vigorizado.-
la que recoge tuercas por el camino
y va llenando su casa de amuletos
o el que atesora papel picado
para decorarse la miseria.-
la sombra que siembra la bomba
el sistema que protege el engranaje
la mano que activa, detona el mensaje:
los que implotamos con la muerte de kaczynski.-
el que sabe que hay una bala con su nombre
la que se cruza con la muerte y le sonríe
y los que anhelan poder liquidar a dios
con una perdigonada de adjetivos.-
el que anida un silencio en medio del nombre
los que llevan a cuestas una duda milenaria
la que no sabe a son de qué dice que sí
las que siempre me dijeron que no.-
el mascarita que se oculta de sí mismo
tumberito hijo de la tumba, pródigo
en merodear su tumba y maldecir
a los que habitan su miseria.-
las que hunden el cuchillo
la que remueve el mango
la que lame besa el filo
llora y se desangra.-
la que lleva siempre la etiqueta al cuello
el que ya nace bajo precio de remate
y los desangelados que bien saben
qué tanta nada sus culitos valen.-
la pibita con parálisis del sueño
el quía de los sueñitos de pescado
y todos esos que quedaron loopeados
en este sueño recurrente que es la vida.-
el que se relame la adrenalina del golpe
el que se besa uno a uno los nudillos
y la que con cruel devoción absorbe
la sangre ofrendada a sus pies.-
los que levantan el muerto cada día
el que carece del gesto suicida
la que lo intenta pero no
la que lo intenta.-
los que corren frenéticos tras la zanahoria
la que la sigue aún a sabiendas del engaño
y el que la arranca de un tirón y así descubre
que es meramente una zanahoria la zanahoria.-
la que te escribe las paredes, vos que frenás, leés
el que difunde el mensaje, los que lo escupen
y todo aquel que calmó su angustia
rayando el pulso de la ciudad.-
el que mantiene siempre bajas las persianas
los que las suben una vez que baja el sol
y la que no las cierra nunca por si un día
algún rayito tenue le aclara la sombra.-