¿De qué vale volver si el alivio por tu regreso solo dura unos días?.
Hoy vi tu reflejo en el espejo; tu sonrisa era distinta, tus ojos y manos daban a notar esa ligera tristeza que últimamente ha estado presente. No te has sentido bien, mamá dice que son las hormonas, según por la edad, que no le des importancia, pero tú sabes que no es solo eso, esta vez es algo muy distinto, ni siquiera lo entiendes, nadie lo entiende. Pasas el día tendida en la cama, y no es por culpa de la cuarentena, es por la falta de ganas, buscas la manera de aliviar ese sentimiento extraño pero es imposible, nada lo soluciona, ni siquiera lo que te hacia feliz.
Y él lograba que yo fuera la que tenía que pedir disculpas por el daño que causaba.
No me vengas con la típica frase "por el hecho de ser mujer ya eres hermosa". En vez de alabar mi belleza peculiar, alaba el hecho de que aún siga viva, luchando por quién quiero ser.
Tú y yo dentro de esta realidad.
Palabras, palabras y palabras. Todas hechas sentimientos, no sé…como me fui perdiendo en esto, en ti, en nosotros.
Quién iba a creer que las expectativas sobre la vida se perderían con el paso de cada desilusión.
Volví a confiar en ti, en el amor que decías sentir por mí antes de lastimarme, solo espero que no termine decepcionada como la última vez.




