Cuando encuentras a la persona indicada... ¿Coincides con alguien muy compatible a ti solamente o las almas gemelas en realidad existen?
una cosa son las almas gemelas y otra cosa el amor de la vida.

Cuando encuentras a la persona indicada... ¿Coincides con alguien muy compatible a ti solamente o las almas gemelas en realidad existen?
una cosa son las almas gemelas y otra cosa el amor de la vida.
A veces ni yo me soporto y quieres que te soporte a vossss????
yo hablándome a mi misma xd, porque realmente no me soporto
No me tiren indirectas porque no las entiendo, gracias
yuck
Hans Zatzka
Austrian, 1859-1945
A aquel hombre le pidieron su tiempo
para que lo juntara al tiempo de la historia.
Le pidieron las manos,
porque para una época difícil
nada hay mejor que un par de buenas manos.
Le pidieron los ojos
que alguna vez tuvieron lágrimas
para que contemplara el lado claro
(especialmente el lado claro de la vida)
porque para el horror basta un ojo de asombro.
Le pidieron sus labios
resecos y cuarteados para afirmar,
para erigir, con cada afirmación, un sueño
(el alto sueño);
le pidieron las piernas,
duras y nudosas,
(sus viejas piernas andariegas)
porque en tiempos difíciles
¿algo hay mejor que un par de piernas
para la construcción o la trinchera?
Le pidieron el bosque que lo nutrió de niño,
con su árbol obediente.
Le pidieron el pecho, el corazón, los hombros.
Le dijeron que eso era estrictamente necesario.
Le explicaron después
que toda esta donación resultaría inútil
sin entregar la lengua,
porque en tiempos difíciles
nada es tan útil para atajar el odio o la mentira.
Y finalmente le rogaron
que, por favor, echase a andar,
porque en tiempos difíciles esta es, sin duda, la prueba decisiva.
Heberto Padilla.
Parece que en este mundo enamorarse de lo superficial es más fácil de lo que es contar con los dedos de una mano. Pero lo que a mí me llama es lo que a simple vista se disfraza. Tú con anhelos Tú con miedos Tú con todo. Eso es lo que yo quiero - que te quites la máscara-
Dejé de contar los meses que pasaron desde la última vez que recordé cómo sonaba tu voz.
A veces me persigue la idea de que hay algo en mi mente que hace que mis recuerdos se nublen para tener sólo que arroparme en la melancolía oscura de la memoria, pero sólo es el correr de las agujas y la ausencia de los abrazos y los chismes a la madrugada.
Todavía hoy, si toco la piel de mis palmas puedo sentir las tuyas conmigo, porque tienen el mismo aspecto. Y si miro a los ojos a mis hermanos están los tuyos también, para que sepamos que nunca estaremos solos, acá, en este acantilado donde nos tambaleamos día a día, nos cuidás transformada en una estrella que brilla hasta en los días nublados, que nos persigue cuando nos movemos, sin rumbo, algo perdidos con miedo a estallar lejos tuyo, debajo de la luna.
El eco de tu risa se ha esfumado junto con el color verde que alguna vez existió en nuestros genes.
El sol sigue brillando, prestándonos calor casi en mayo. Con el tiempo detenido, en casa tratamos siempre de mencionarte, casi como si fuera una regla rigurosa, pero yo no puedo decir tu nombre en voz alta sin titubear, perdón por hacer todo sobre mí, así siempre es más fácil, así el dolor quema menos.
Mantengo el sosiego plantando tus jazmines que mueren y vuelven a nacer sobre sí mismos, como la naturaleza de la herencia lo hace con nuestra sangre.
