Soy una loca del control la mayoría del tiempo, todo estar dentro de lo que yo considero perfecto, todos mis planes deben acabar como yo quiero, me conozco, sé hasta dónde llega mí motivación y como desenvolverme en cada ámbito.
Sé ser lo que se espera que sea.
Pero estoy aprendiendo poco a poco a amar aquello que no puedo controlar, eso que se sale de mis manos, donde no tengo ninguna idea acerca de lo que se supone que debo hacer, cuando tengo una respuesta no esperada o simplemente se me hace imposible en mí humanidad hacer eso.
Lo empiezo a amar porque me empieza a acercar cada vez más a ti, más a tu corazón, no sabes cuándo me costó soltar el mando y dejarte obrar y no solo eso sino sentirme segura aún en medio de la incertidumbre, pero ahí estabas tú y era tan hermosamente tranquilo.
A veces perdía la cabeza intentando en mis fuerzas resolver aquello que solo tu puedes arreglar, pero estoy aprendiendo, que tengo un hogar, que soy tu pequeña y que tienes cuidado de mí, me costaba creer que lo importante para mí era importante para ti, pero ahora lo veo y lo creo, pues me derrito cada mañana ante tanto amor.
No puedo controlarlo todo y eso es hermoso, puesto me muestra que mis incapacidades humanas no son impedimento para tu obrar sobrenatural, de hecho son el camino perfecto para ver tu obrar en majestad.
Así que quiero ver tu majestuosidad, tu gran poder, tu paz en medio de, eres eterno tienes todo en control.
Hoy, me rindo ante esa verdad.