Gracias por quedarte cuando estaba rota, cuando mis esperanzas por el amor eran escasas, y cuando las dudas lograban dominarme.
Gracias por ser paciente, por aguantar mi proceso de sanación y por apoyarme para que volviera a resurgir.
Y hoy en día que me encuentro sana, y que mi alma nuevamente ha florecido, te devolveré todo lo que hiciste por mí con el amor más profundo y sincero.
Te juro que haré que toda esa espera valga cada minuto de tu vida.




