Llega un punto donde no te importa si la gente te habla, si tus papás pelean, si la pasas mal con tus hermanos, donde no te importan las relaciones, donde la escuela empieza a interesarte menos, dejas de comer, de pasar tiempo con tu familia, empiezas a cortarte, beber o fumar, quizás las tres, empiezas a aislarte de todo y de todos... Llega un punto donde no te importa nada.