Todos merecemos vivir tranquilos, por eso nunca te sientas mal por alejarte de aquellas personas o cosas que te impiden tener paz interior.

Que necesario es aprender que yo me puedo cambiar a mí, y no espero que cambie la otra persona. No exijo, no reclamo, porque yo no tengo necesidad de obligar a cambiar a quien no quiere. Puedo cambiar yo. Y si yo cambio mi forma de pensar, todo cambia para siempre. Vivo y dejo vivir.

Debes estar completo estando solo, para que la compañía sea por elección y no por necesidad.