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Wonderland

@otrodesastremasworld-blog

La imaginación es nuestra única arma en la guerra contra la realidad
¿Qué te ganas con estar todo el día pensando en él? Esperando en la fila el momento para que te toque el turno y te de un poco de su atención, momento que aprovechas para ofrecerle el corazón; él ya no tiene donde ponerlo! Ya tiene demasiados, su repisa esta llena de tantos que tiene de mujeres como tú con las que solo se entretiene.
¿Qué te ganas manteniéndote libre si el es ajeno? Ahí estás llorando, manteniendo una ilusión, pensando que por ti podría dejar todo y no te das cuenta que ni así sería tuyo. Él es de todas y lo pregona con orgullo.
¿Qué te ganas mendigando su amor? Regalándole tus insomnios, tus letras, dedicándole canciones, esperando que te busque aunque sea para servirle, ¿qué te ganas con insistirle?
¿Qué te ganas con ser su incondicional, gritándole al mundo el amor que sientes por el, si el te mantiene escondida, si solo por ratos eres parte de su vida?

Alejandra Perez

Él se quejaba por la atención que otros le daban y ella correspondía, se malhumoraba cada vez que contaba algo relacionado a una llamada o acción que alguien más le había hecho. Un día no aguantó más y le reclamó de forma brusca lo fácil que ella era al responderles, condicionó su amor y dudó del mismo que ella le tenía a él.
Ella solo agachó la cabeza, dió una sonrisa sarcástica ante el dolor que habían provocado sus palabras y lo único que salió de su boca fue: “Ellos tenían iniciativa, algo que tú dejaste de lado hace meses y aún así seguía prefiriendote sobre todo lo que hacen ellos ¿Por qué? Porque te amo, no te miento a veces desearía que tú tuvieras ese entusiasmo por saber de mí y cada día me repito “tal vez mañana sea el día” pero no llega. Sigo sin perder la fe cariño aunque tu la perdiste desde hace ya tiempo”
Vales lo que estás dispuesto a luchar, así que no me vengas con historias de que no eres lo suficiente para el resto o para ti. Porque todos tenemos agujeros negros en el pecho con los que batallar por la noche…y no por eso somos más débiles o peor persona. Si nadie confió en ti en algún momento es hora de que veas que lo grande comenzó siendo pequeño, que nadie nace sabiendo y que tienes una mirada capaz de avivar volcanes. Porque si realmente te esfuerzas por conseguir algo, al final, y no gracias a la magia, lo consigues, y eso es lo mejor de todo: que te das una bofetada de realidad a ti misma y das cuenta de que lo imposible está sólo en la cabeza. Quédate con quien se coma tus vergüenzas, tus miedos, tus no puedo y tus no se. Quédate con quien te impulse, porque saltar al vacío ya lo hacemos solos. Porque vivir no es fácil, pero créeme si te digo que merece la pena, que lo bonito de esto es volverlo a intentar…aunque duela. Bésate las curvas o los huesos, no mires la báscula porque importa lo de dentro. Aprende a querer tus lunares, tus pecas, tus arrugas, tus estrías…porque joder, son bonitas y quien se atreva a decir lo contrario tiene más demonios dentro que tú misma. Que las inseguridades nos hacen humanos pero no hay que dejar que nuestra vida dependa de ellas. Llora si lo necesitas pero aprende a levantarte sin ayuda, porque nacemos y morimos solos y aunque esa soledad sea esa gran temida a veces puede ser amiga. Valora lo que importa y sobre todo date cuenta de que bajo esa coraza se esconde una persona con ganas de comer bocas y comerse la vida. Que nadie te quite esa ilusión y si lo intentan dales motivos para que se coman sus mentiras. Si hace tiempo que no lo escuchas, déjame que te diga que vales más de lo que piensas…porque todo el mundo es diamante en bruto a su manera. Así que por favor quiérete y acéptate, que afortunadamente aquí nadie es perfecto. Tú tampoco quieras serlo.

Y pensar que hace un tiempo atrás era yo quien decía que debían luchar y ser fuertes, que debían resistir y vivir. Ahora estoy cayendo, de hecho siempre estuve cayendo pero ya no puedo controlar mis pensamientos ni mis sentimientos, trato de resistir y ser fuerte, pero se que ya no podré con esto…y lo peor es que ahora no hay nadie quien me diga lo que yo antes les decía.

–El-bosque-de-ral.