Asco, es lo primero que sentís.
Y comienzan las contradicciones de tu mente... Esas que te dicen "no estás tan mal" y luego "¿que carajos con esa grasa?".
Y es que muchos creen que en el verano todas se hacen la víctima y después están tomando y comiendo como si nada...
Pero no todas son así, quien odia su cuerpo no soporta ni pensar en que le saquen fotos con shorts o bikinis... Piernas, abdomen, ¿cintura? Ni cuando era óvulo...
La propia mente se encarga de buscarnos y señalar esos miles de defectos, que días atrás ya habíamos "superado" que graciosa resulta esa palabra...
Y mientras notamos esos defectos nos decimos "esta bien, no solamente un 1-2% tendrán cuerpos de Barbie", "todos sacan fotos desde su mejor ángulo"... Y recuerdas lo que es no tener ningún angulo...
Usar remeras ajustadas, tops o "ropa de playa" es sinónimo de una tortura mental terrible, y es propia... Estar días y noches pensando en que necesitamos hacer un cambio, pero entre diversos factores no podemos lograrlo...
Tener baja autoestima es llorar porque las personas que te rodean te parecen hermosas, querés golpear a quienes dicen "estoy gorda" cuando no se le marcan 2 de los 6 cuadritos en el abdomen...
Es decir cosas lindas a las demás personas pero no poder aceptar un buen comentario sobre el propio cuerpo... Es tortura contaste, es no aceptarse y pensar que jamás te van a aceptar...
Es una pelea constante, personas se enojan con nosotros porque no "podemos" o "no queremos" ver lo que somos... Y es que quizás en algún momento lo vemos, y en ese momento nos sentimos muy bien...
No piensen que es lindo tener baja autoestima, es súper destructivo, porque te sentís mal, y te sentís peor por no poder salir de eso... Y todo se amplifica cuando alguien te dice "mira lo que sos, no podés pensar eso"...





