Carta decisiva.
Oh chico, ¿de verdad aun lo dudas?
Siempre se trato de ti, desde que ambos nos conectamos por primera vez. Desde ese día mi mente y corazón tienen únicamente tu nombre, y me ha resultado difícil poder fijarme en otra persona. Me encantaría poder gritar al mundo que el chico al cual amo eres tú, pero para desgracia mía no puedo hacer eso, sin embargo me encargado de hacerte llegar todos mis sentimientos a mi manera.
Yo he querido todo, absolutamente todo contigo, nunca me han gustado los juegos y las ilusiones. Todo este tiempo te he visto como alguien con quien quiero tener algo oficial y creí que eso ya lo sabías, pero cariño, en todo esto tiempo he sentido que no recibo lo mismo que doy, y sin contar la constate duda que me acecha de no saber si lo de nosotros es algo sólido y real a lo cual puedo aferrarme para luchar.
He sido paciente y comprensiva, me he puesto muchas veces en tu lugar, pero creo que todo tiene su límite. Duele amarte tanto y no saber si te tengo o no, duele necesitarte y no saber si estás o no lo estás, duele esperarte y no saber si algún día vendrás o no, así que espero que esta vez seas tú el que sea comprensivo conmigo.
Este es un punto decisivo: si de verdad me quieres, da un paso importante entre nosotros. No te pido que lo hagas todo, ni mucho menos te pido que de repente lo seamos todo; lo único que te pido es que me demuestres con acciones claras y concretas lo que dices sentir por mí.
Pero si por el contrario no me quieres o no te sientes listo, no te preocupes y sólo déjame ir. Créeme que lo entenderé, que estaré muy agradecida contigo, y con mucho cariño te desearé lo mejor.
Es tu decisión.





