Mi corazón todavía late con fuerza cuando te veo al otro lado de la calle. Que difícil es todavía verte sin poder tocarte y no poder besar tu sonrisa todos los días. Te extraño tanto que el anhelo ya no cabe en mi pecho. Siempre avanzo, pero aún necesito tu mano para ayudarme. Me siento sola sin ti para guiarme, pero las cosas son como son y lo hecho, hecho está.
- Seguen Oríah y la nostalgia de algo que no fuimos.