EL AMOR.
Nosotros hacíamos el amor en diferentes maneras, muchas veces en nuestra posición favorita, nos mirábamos a los ojos y entre el pacer nos mordíamos los labios como si estuviéramos sedientos de carne y ganas.
Recuerdo como decía mi nombre entre cortado y los rasguños que me producía en la espalda cada vez que nos uníamos, nosotros nos amábamos tanto que el amor tenía envidia.
Hacíamos él amor en todos lados, en la mesa, en el sofá, y cada noche al dormir, recuerdo que colocaba su pierna encima de mí y ahí comenzaba todo...hacíamos el amor cada momento que pertenecí por mucho tiempo en el cielo que ahora la cruda realidad de no tenerte me está matando.
—Dru.







